El Demonio me persigue (Relato real)

Hola amigos este dia con un nuevo relato real de terror.

Managua, Nicaragua soy Carlos A. Altamirano V. Esta historia es basada a hechos reales que me ocurrieron en el estado de Managua desde los 5 años he mostrados sin números de síntomas extraños ya que puedo ver a diferentes entes paranormales así como espíritus de luz como espíritus malos (demonios) la cual he vivido con esto al punto que interactuó con estos entes.

Bueno todo comienza cuando yo era un bebe de 1 año, mi madre me cuenta que yo me encontraba durmiendo junto a ella, al poco rato ella vio un bulto negro que estaba arriba del gavetero este medio unos 2 metros de altura, luego bajo a tomar mis pies con sus garras mi madre asustada no podía moverse al ver sus ojos rojos, aun asi ella se esforzaba para no soltarme, es cuando este ser le dijo que yo le pertenecía y no permitirían que yo creciera con creencias religiosas, desde entonces no puedo dormir tranquilamente por la noches ya que siempre soy observado por esos ojos rojos, cada noche es lo mismo mi cuarto es un congelador y hay días en que mi cama se mueve por las noches, escucho voces diciéndome que yo moriré porque les pertenezco (al señor de las tinieblas) hay noches en que he visto la muerte, demonios, también tengo sueños con el infierno escuchando voces de sufrimiento constantemente mencionando que debo servir al gran poderoso rey de todo.

En la actualidad estoy cursando mi universidad el 4to año de derecho y relaciones internacionales, pero este terror sigue presente a día de hoy, por las noches sucede lo mismo escucho voces diciéndome que el tiempo se está acercando en formas de burlesca, cada instante me observan y está creciendo un deseó en mi sobre las artes antiguas de los ritos y conocer a luzbel ( el dragón) he buscado ayuda y no lo he encontrado, no sé si viviré con esto más tiempo, pero al pasar del tiempo me he acostumbrado.
Segunda historias de terror real

Hola, me gustaría que publicaran una historia 100℅ real que me pasó, es él día que vi en persona al mismo demonio y comienza así:

Yo crecí en un pequeño pueblo en él istmo de Tehuantepec en Oaxaca, aunque me mude a Monterrey al terminar la universidad.

La historia comienza hace aproximadamente 16 años cuando a mi abuelo le dió un derrame cerebral y por consecuencia perdió la memoria, los doctores recomendaron que le hiciéramos algún entretenimiento para que su mente se mantuviera ocupada, por ello decidieron comprarle un par de borreguitos que mi abuelo muy feliz cuidaba y que al paso del tiempo se hicieron docenas, él los llevaba a pastar a un terreno que teníamos a lado del panteón del pueblo y ahí se la pasaba todo él día por cierto él terreno tenía un ojo de agua que estaba muy bonito.

En fin mi abuelo nuevamente recayó y fue hospitalizado, esto sucedió en la temporada de vacaciones de verano, por ello como todos estaban ocupados en mi abuelo, mi prima y yo nos hicimos cargo de los borregos, yo tenía como 7 y ella como 11años.

El segundo día que fuimos al terreno nos sentamos a descansar era un día muy caluroso y solo se escuchaba él sonido del viento rozar con los árboles y con los cables de las torres de luz. El terreno estaba separado del panteón por una malla de alambre de púas, pero se veía perfectamente todo él panteón a lo lejos porque parecía una pequeña montaña llena de árboles y tumbas (él panteón está a las afueras del pueblo) entonces mi prima y yo nos sentamos a descansar sobre un tronco que quedó cuando cortaron un árbol, nos sentamos espalda con espalda, yo viendo hacía él panteón ella hacia la entrada, después como a medio día exactamente, yo quede viendo justo hacia él panteón que como ya dije era semejante a una montaña, estaba mirando cuando de repente me di cuenta de que entre los árboles y tumbas se veía algo que yo pensé era como él tronco de un árbol quemado que se mantenía en pie, sin embargo de tanto que me quede mirándolo me di cuenta de que era alguien no algo, pues se había movido, [[se los juro cuando cuento esto siento que se me cae la cara a pedazos y se me llena los ojos de lágrimas]]

Cuando me di cuenta no era un tronco quemado, era alguien parado ahí que nos observaba todo él tiempo, tenía su mirada en mi cara lo podía distinguir a lo lejos, estaba parado de lado y de repente se dio vuelta quedando de frente y pude ver perfectamente que parecía un hombre vestido de CHARRO!!

En medio de la luz de medio día bajo él sol, estaba él ahí parado, parecía simplemente una silueta sólida completamente negra, solamente podía distinguir esa sonrisa macabra que solo un demonio posee.

Por supuesto me quede congelado de lo que veía frente a mí, solamente alcancé a gritar: “Fatima!!” Que es él nombre de mi prima y ella dijo “que tienes Wil!!” Yo solo levante la mano señalando lo que estaba viendo, ella volteó y asustada me tomó de la mano y me sacó corriendo de ese lugar.

Llegando a casa ella le contó a mi mamá lo que habíamos visto sin hacernos tanto caso porque pensó que era nuestra mi imaginación, al día siguiente yo me enfermé gravemente de fiebre y del estómago, mi familia creé mucho en la medicina tradicional, por lo que me llevo con un curandero que yo después de eso creo mucho en él.

El me hizo unas limpias con hierbas y lociones, y sin decirle nada aún, él ya sabía porque enferme, me dijo: “Viste algo que te espantó mucho, lo viste en él panteón, lo que viste es él charro, que es el mismo diablo”.

Mi mamá quedó perpleja al igual que yo, pues en ese momento como dije era un niño que simplemente pensó que había visto un fantasma.

Después de eso tuve varias sesiones para curarme pues me enfermaba constantemente debido a lo que vi, y después de unas semanas me repuse.

Hace años no me he ido a parar a ese terreno ni al panteón y la única vez que volví a ese panteón fue cuando fuimos a enterrar a mi abuelito, que ya falleció como dos años después de eso, por cierto los borreguitos fueron vendidos o regalados porque nadie podía hacerse cargo de ellos. por supuesto toda esta experiencia me hizo más fuerte para las cosas que mi familia y yo íbamos a pasar con él paso del tiempo.

El curandero es mi tío, y tiene su capilla adentro del terreno donde esta la casa de mis papás, ahí llegaba gente de todas partes del país a curarse, dejando ahí sus malas vibras y demonios, por lo que después de mi experiencia en mi casa ha pasado muchísimas cosas que uno creería que no es verdad, pero cuando lo ves con tus propios ojos, te das cuenta que es verdad uno se va de este mundo pero llega a otro, y nuestros seres queridos siguen entre nosotros, en forma de aire pero ahí están, tal vez otro día me anime a escribir sobre esas anécdotas que como ya dije, cada que hablo de mi experiencia siento muchas cosas en mi cara y cuerpo y es difícil para mi, por algo decidí salir de mi casa independizarme, olvidar y alejarme de esas cosas paranormales que tanto me afectan.
Saludos!

Por cierto batalle muchísimo para mandar mi testimonio, siempre había querido escribir, pero siempre algo salia que me impedía hacerlo.
Wilfran González

Muchas gracias por llegar hasta aqui, si tienes alguna historias de terror lo pudes enviar a nuestro correo que esta mas arriba, espero lo disfrutes y compartas el blog con tus mejores amigos.

La gentila de la Huaca (La momia de Collud)

La gentila de la Huaca
hola soy de Perú quiero mantenerme como anonimo en verdad me encanta tu pagina contiene historias muy interesantes, pasare a contarte mi relato es en un centro poblado llamado Collud, perteneciente al distrito de Pomalca – Chiclayo es donde nacio mi papá, se encuentra un cerro encantado,del cual.hay muchas historias de este lugar pero contare una donde hay pruebas en un museo de este hallazgo.

En Collud se dedican a la cosecha entre ellas esta el maiz, un poblador tenia inquietud por encontrar los maizales mordidos de una manera que solo podria ser un animal responsable de tal hecho, comento a los pobladores si tambien tenian ese problema y confirmaron que si, entonces quedaron para hacer ronda en la noche y capturar al animal que desconocian.eran 4 personas las encargadas.
Llego la noche estaban escondidos con linternas en los puntos clave donde encontraban los restos de maiz, llego asi las 3 de la madrugada y no vieron nada extraño solo los vencia el sueño, quedandose dormidos cuando se levantaron eran las 7 am y al revisar sus maizales encontraron nuevamente las mordeduras sintiendose algo extraños al no haber visto ni sentido nada. Nuevamente quedaron hacer ronda pero esta vez por 2 turnos de 2 asi lo hicieron siendo el segundo turno el que pudo ver algo a lo lejos vieron a una mujer de cabellos negros con un vestido brillante hermoso entrando a los maizales, no sospecharon nada ya que por las mordeduras pensaban que era un animal no una persona, esperaron que saliera para ver de quien se trataba pero no la vieron salir, entraron a los maizales buscandola encontrando estos nuevamente mordidos y al ser la mujer la unica que habia ingresado solo ella pudo haber sido. Por la mañana contaron a los pobladores lo sucedido siendo 6 las personas que decidieron hacer la ronda para atrapar a la misteriosa mujer culpable de sus maizales malogrados por las mordeduras.
Se prepararon con yonque(bebida fermentada hecha de la caña), cigarros,sogas y linternas, esperaron escondidos y siendo las 4 de la mañana cuando logran verla esta bajaba de la huaca dirigiendose a los maizales enseguida la rodearon y echaron la soga para retenerla amarrandola a un arbol esta se notaba agresiva y hablaba en idioma quechua(es nuestro idioma ancestral) cubria su rostro con su cabello largo, cuando uno de los hombres la alumbra con la linterna se pudo ver que tenia unos ojos grandes, y la boca unos colmillos que dejaban caer baba se asustaron y se dieron cuenta que eran las llamadas gentilas(mujeres que se presentan con vestimentas finas atrayendo personas con joyas de oro para que ingresen a la huaca estos desapareciendo), fue uno a buscar al padre del lugar ya que era un echo paranormal el padre llego con agua bendita y comenzo a bendecirla esta retorciendose y secandose pudo desatarse corriendo a la huaca pero el sol de la mañana salio quedando ella recostada a las faldas de la huaca cubriendose con sus mantos y sujetando en sus manos una concha grande. Dieron aviso a la policia estos llamaron a los periodistas pero incredulos a lo que les contaron los 6 testigos solo lo hicieron pasar como un hallazgo de escabacion, siendo otra la verdad.
Se siguen encontrando cosas fuera de lo comun pero prefieren pasarlo por alto, ya que no quieren volver a ver otra gentila.
La momia de Collud se encuentra en una hermosa vitrina en el Museo Brunning de Lambayeque – Perú, donde es admirada por mucha gente, y es conocida por el mundo entero por la belleza de sus mantos.
Gracias por leer mi relato amigos.

El camino hacia el terror (Relato Real)

Hola amigos esta semana con una nueva historia real publicada por Manuel rominguez disfrutalo.

La historia es acerca de 3 mujeres ellas siempre se turnaban para manejar ya que tenían que salir muy temprano de sus hogares para poder llegar antes de las 7 de la mañana a la primaria donde impartían clases, un día normal como cualquiera le toco a una de ellas conducir el auto aproximadamente a las 5 de la mañana se trasladaban (así que imagínense que tan largo era el viaje) como cualquier día le toco conducir el auto a una de ellas.

En el transcurso del camino la maestra comenta que se estaba durmiendo ya que había tenido una noche muy pesada y no lograba conciliar el sueño, decidió buscar una estación en la radio mientras las otras dos dormían una adelante como copiloto y la otra en el asientos de atrás, cuando de repente la maestra se concentró en buscar una buenas estación de radio y cuando levanto la vista estaba una vaca en medio de la carretera a sí que perdió el control del auto y se voltearon, dos de ellas se salvaron las que venían adelante con el cinturón de seguridad pero la chica que iba en la parte de atrás salió proyectada directo en el monte golpeándose la cabeza con una roca muy grande y perdiendo la vida.Minutos después, esta tragedia consterno a todo el poblado donde ellas vivían (de donde son mis abuelos y por eso conocemos esta historia y a sus familiares), ya que la chica había dejado a una niña de dos años y a un niño de apenas unos meses de nacido.

Pasaron aproximadamente unos años para que esta historia empezara a circular rumores en el poblado que todos los que viajaban en esa carretera siempre veían una chica sentada en la roca que les pedía raid pero por la hora y en medio de la nada, nadie se atrevía a detenerse para subirla ya que se les hacía muy raro ver a una mujer por la madrugada sola; o cuando decidían parar al momento de retroceder ya no a buscaban por ningún lado.

Y es aquí donde este mito o leyenda se volvió realidad, era un día normal las descargas de los traílles se hacían toda la noche empezaban a descargar aprox. Entre las 8 hasta las 3 de la mañana para que a las 5 salieran todos los camiones rumbo a sus destinos, un día no muy tarde uno de los tráilers que no era del poblado se atrasó ya venía muy rápido cuando el señor le cuenta a mi papa que ve a una chica como a las 10 de la noche llorando en la orilla de la carretera pidiendo aventón (el señor se decidió parar ya que no le vio nada extraño al contrario la chica era muy guapa y vestía muy bien se veía desesperada) el señor pensó que alguien la había dejado en el monte como una maldad ya que estaba muy asustada, el tráilero paro el camión y le pregunto qué le había pasado ella le comento que su auto se había salido del camino y había caminado mucho para llegar a la orilla de la carretera que estaba muy asustada por que sus amigas salieron a pedir ayuda y jamás regresaron por ella, solo le pedía un favor al señor que le diera un recado a sus bebes que los quería mucho y que pronto estaría de nuevo con ellos solo tenía que esperar que alguien la rescatara, el trailero dice que le insistió que la podía llevar al siguiente poblado aunque no iban en la misma dirección estaría más segura.

Ella le dijo que si llegaba al otro poblado que por favor que alguien que va a ese pueblo o si ve a sus amigas que vayan por ella, que ya se estaba haciendo más tarde y no habían regresado. El trailero le prometió que unos de sus amigos no tardaría en cargar y le pediría el favor que la llevara a su casa.

Cuando llego el señor al centro de carga todos estaban preocupados porque ya era más tarde de lo normal. Se dirigió a mi papa y le contó todo esto mi papa para justificarle la falta de su atraso mi papa estaba asustado le pidió que le describiera a la chica y le mostrara el recado que había escrito para sus hijos y sorpresa en la hoja no había nada todo estaba en blanco, así que le contaron al señor sobre esta persona que años atrás había fallecido y no importaba la hora siempre se aparecía, habían personas que al medio día la subían a su auto y cuando empezaban avanzar se daban cuenta que no era nadie.

No tardo mucho y el trailero se regresó a su estado dijo que jamás le había pasado esta situación y es que llevaba muchos años viajando de estado en estado.
Segunda historia real para compartir

Este es mi cuarto relato, estará un poco extenso pues para que comprendan tengo que explicar muy bien las cosas. Mi abuelito de joven era muy tomador y osado, y era muy común que se burlara cuando alguien le contaba experiencias paranormales. El rancho donde vive es separado por un arroyo, la parte donde está el campo de fútbol y que es por donde vive el, en el fondo; y la parte donde está el panteón y la entrada, la cual cuenta con un falso ( que es tipo portón de madera, entrada al rancho). Bueno el acostumbraba ir a tomar a un estanquillo allá en la parte de la entrada, y en una de esas ocasiones tomando con un compadre se desvelaron hasta las 3 am, su compadre se despidió y mi abuelo se fue unos 5 minutos después. Esa noche a el no le pasó nada. Al día siguiente se encontró a su compadre golpeado, con rasguños y moretones y antes de que mi abuelo preguntara que le había pasado, su compadre le dijo: “Ya ni la chingas, ayer después de salir del estanquillo iba a cruzar el arroyo y me paró el duende, me hizo muchas travesuras, me amarró con zacate y me tiró desde el puente al arroyo ( dicho puente tiene aprox. 2 metros de alto y el arroyo no está hondo) y cuando ibas pasando por el puente te grité y no me hiciste caso”.

Mi abuelo solo le dijo que no escuchó nada, después se carcajeó y le dijo seguramente estabas muy borracho, que chingados te va a andar parando un duende y si existiera me hace los mandados. Esa fue su gran equivocación. Poco después quizás una semana el tuvo que salir en su caballo a la ciudad a vender su cosecha (pimienta), aprovechado que estaba la feria se entretuvo allá, regresando a altas horas de la madrugada. Al llegar a el falso de su pueblo vio que alguien estaba sentado sobre el, era un ser pequeño, ropa muy fina, sombrero y zapatos, y tenía el camino lleno de espinas y ramas, creando una barrera difícil de pasar. Acto seguido el ser le comentó: “Así que tu eres el que no cree en mi, y según tu te hago los mandados”. Mi abuelo no comprendía las cosas hasta que recordó lo que le dijo a su compadre, bajó de su caballo y le dijo a mi si no me chingas, como pudo le intentó dar un fuetazo a el duende, pero éste se desvaneció y mi abuelo no supo donde quedó hasta que escuchó una carcajada volteó y vio al duende arriba de su caballo, y este muy alterado. Mi abuelo sólo cuenta que después de eso el duende lo perdió entre en monte con todo y caballo, lo amarró a un naranjo y lo azotó por un largo tiempo, en el cuál nunca dejó de recalcarle que era verdad lo que le pasaba y que nunca más lo volviera a retar, porque le iría mucho peor. Lo dejó ir pero sin su caballo, mi abuelo como pudo encontró camino y fue a la casa, llegó todo sangrado y con la camisa desgarrada, con una cara pálida y desencajada, no podía creer lo que le pasó, con una voz quebrada y lágrimas en los ojos de dijo a 2 de sus hijos, 8 y 6 años (de los cuáles el mayor es mi padre) que fueran a buscar al caballo. Mi papá me cuenta que cuando llegaron a el falso ahí estaba el caballo, pero demasiado inquieto y con miedo.
Mi abuelo les contó de esto después, porque si les hubiera dicho en el momento ni locos hubieran ido por el caballo. Creo que desde ese día tiene un cierto respeto por lo inexplicable o sobrenatural, pero fue a un alto precio. Buenas noches.

Nuevos relatos reales de terror

Hola amigos aqui compartiendo 2 historias de miedo para esta semana, comparte y deja tus comentarios.

Soy de Colombia, cuando tenia 5 años a mis papas les tocaba trabajar todo el día así que llegaban tarde yo quedaba al cargo de mis hermanos, como era la menor era la que mas rápido se dormía.

Una vez mis hermanos me dejaron sola en casa, me había quedado dormida.. Me desperté y estaba solo y a oscuras prendí todas las luces de la casa menos la de la cocina y la de una habitación que siempre me daba miedo entrar y desde lejos vi una cara tenia los ojos rojos y salí corriendo de la casa, me quede parada en la puerta mirando para dentro y en ese momento mire 3 sombras negras de una persona dentro de la casa, le comente a mis papas y no me creyeron.

A los pocos días mi hermana y yo estabamos jugando con barbies y en un momento donde yo me quede sola con las barbies, una de ellas me hablo diciéndome que alabemos al diablo y le comente a mi hermana y quemamos las muñecas.

En fin pasaron los años y a los 9 años me fui de visita para donde una prima y nos pusimos a jugar el famoso juego de cupido, éramos 4 jugando solos en casa mi prima, ella vivía en una loma todos se pudieron salir del juego menos yo, bueno no le puse mucho cuidado nos adentramos a la casa y nos empezaron a asustar se fue la luz solo en la casa los vecinos tenían luz y a mi prima le cogieron la mano y a mi se me apareció un señor de edad recuerdo que era canoso tenia barba me asuste mucho. Al otro día mi hermana se despertó toda loca queriendo matar a mi primito. Un año después recibí mi bautizo junto a mi primera comunión dejaron de asustarme hasta los 12 años donde empecé a ver sombras q pasaban estando yo sola en casa,siempre me levantaba las 2 de la madrugada escuchando ruidos me daba mucho miedo dormir sola. Así eran todos los dias hasta q me acostumbre y de ver sombras pase a escuchar voces.

Le conté a mama y como siempre nunca me creyó.

Hoy en día tengo 17 años y una hermosa hija quede embarazada y deje de sentir y ver esas cosas. Cuando mi hija nació a los 8 días de nacida me despertaba a las 3 de la mañana escuchando sonidos raros hasta mi mama los escuchaba decía que era la bruja. Me toco llevar agua bendita para la casa, empecé a ver de nuevo sombras, escuchaba que me llamaban. Me despierto a las 3 de la madrugada; se me paraliza el cuerpo a veces siento que alguien se me acuesta al lado como que siento que el alma se me sale. Otras veces se me acuestan encima. La ultima vez que me paso eso pude ver a una persona que se acostó a un lado, no pude verla muy bien contacte a un brujo y me dijo que tengo algo en especial que aun no lo he analizado, el dijo que me ayudaría pero cada día que pasa es peo,r veo mas claras las sombras.

Trabajo en un bar salgo muy tarde, a veces me toca irme sola para la casa, siempre siento que alguien me sigue y me mira mucho, en realidad me da miedo aunque las vea y las sienta todos los días me da mucho miedo.

El brujo me dice que son animas y que aparte el papa de mi hija me hace brujería…

Segunda Historia real Miedo a la oscuridad

El pequeño Francisco había desarrollado desde muy niño, un miedo terrible a la oscuridad que preocupaba a sus padres. Si bien esto era normal en todos los chiquillos, su hijo no parecía superar esa dura etapa como pasaba con el resto de los críos.
Todo el tiempo pedía que hubiera luz en su mesita de noche, pues quedarse a oscuras le provocaba las peores pesadillas. Así que su madre se asguraba de prender una lamparilla en su habitación sin falta.

Pero Francisco poco a poco se hacía mayor y aquella fobia no quería desaparecer.
Llegó el momento en que se enteraron de que él era el único niño de su edad que seguía durmiendo con la luz encendida. Aunque consultaron con varios especialistas y trataron de ayudarlo a superar ese medio, no hubo manera. Francisco simplemente odiaba la oscuridad.

El tiempo pasó y un día desafortunado, el chico tuvo un accidente que lo mató al instante. Destrozados, sus padres decidieron hacer un funeral y darle sepultura.
Amortajaron su cuerpo infantil y sin vida, y lo pusieron en un ataúd, el cual enterraron justo en el jardín para seguir teniéndole cerca.
Fue ahí que comenzaron los problemas.

Todas las noches, los padres de Francisco escuchaban como la cripta se abría y enseguida unos diminutos pasos. Su terror aumentaba cuando, al asomarse por la ventana, veían que efectivamente, la tumba estaba abierta de par en par.
El ataúd seguía allí pero por más que cerraran la cripta, está volvía a abrirse a la noche siguiente.

Descartaron que se tratara de ladrones, pues además de que no tenían cosas de valor y los restos de Francisco permanecían intactos, sabían que ningún amante de lo ajeno se iba a tomar la molestia de regresar todas las noches al mismo lugar.
Decidieron entonces llamar a un investigador de lo paranormal, que colocó monitores en el jardín y espero hasta ver algo.

El hombre le mostró a la preocupada pareja como la cripta se abría sola por las noches, aunque no se veía que nada saliese de ahí. Empero, los pasos pequeños seguían escuchándose, seguidos de un escalofriante y casi imperceptible llanto.
Ellos lo reconocieron, ¡era la voz de su hijo!

La madre de Francisco comprendió lo que ocurría de repente. Aunque su hijo se había marchado para siempre, aun en el más allá le tenía miedo a la oscuridad y la cripta era un lugar muy oscuro. Ya no tenía su lamparita de noche para sentirse seguro.
A partir de ese momento, noche tras noche comenzó a poner una vela encendida para él y los ruidos y hechos extraños cesaron.

El tiempo pasó y los padres de Franscisco también murieron. Otras personas llegaron a habitar en la vieja casa, con la tenebrosa sepultura en el jardín. Y ellos juraban que algunas veces, en medio de la noche, sus puertas se abrían y lograban escuchar un llanto amargo e infantil, de un niño que buscaba a sus padres.
Y tú, ¿qué tanto le temes a la oscuridad?

Relatos desde la Morgue (Reales)

Cuando llegue por primera vez a esa morgue, sentía que había algo y que no era normal, en mi vida había trabajado en tantos lugares y morgues diferentes, pero el ambiente en esa morgue se sentía muy pesada, sinceramente no me sentía bien en ese lugar, me habían contado tantas historias de terror sobre ese lugar, que los muertos se levantan a las 3 am, que puedes toparte con una anciana que ronda por el pasillo, que escucharas como los muerto hablan entre ellos.

para mi esas cosas, eran puros cuentos, en toda mi carrera nunca había presenciado algo que en verdad me haya dejado sin aliento y eso que mi turno siempre había sido de noche, según cuentan es cuando mas pasan las cosas sobrenaturales o las almas rondan por el lugar.

Mi primer turno en esa morgue fue la peor, me pusieron de asistente a una chica, se veía muy distraída casi no estuvo conmigo, siempre salia sin avisar, no hablaba mucho, me dejaba sola incluso por unas horas y cuando regresaba me decía que estaba haciendo otras cosas que no era su trabajo.

me moleste bastante ya que su trabajo era ayudarme y no andar haciendo otras cosas, no le dije nada ya que al otro día traería a mi asistente con el que había trabajado por años.

Eran mas de las 2:30 de la madrugada cuando mi asistente salio, le pregunte a donde iba, me dijo que ya casi era la hora….

me quede extrañada, quizá era la hora en que descansaba, como nunca hable con ella, deje que se fuera.

estaba realizando el informe de una chica, cuando vi la hora, eran las 2:49 y se me vino a la mente las historias que me habían contado sobre el lugar, se me escapo un suspiro, ya estaba cansada, así que tape el cuerpo con una sabana y me dispuse a descansar, tarde un poco en recoger mis cosas, cuando escuche que alguien se acercaba en el pasillo, pensé que era mi asistente, pero ella nunca mas apareció, me quede pensando en la anciana que ronda por el pasillo, me daba miedo encontrarla y es que no creía tanto en esas cosas.
pegue un brinco cuando mi reloj sonó, indicando que ya eran las 3:00.

sin darle importancia decidí salir de ese lugar, estaba a punto de hacerlo cuando de repente se apagaron las luces, una sensación de terror se apodero de todo mi cuerpo, empecé a escuchar voces, risas diabólicas por todos lados, encendí la linterna de mi teléfono y lo que vi me dejo helada, todos los cuerpos permanecían sentados sobre la mesa en el que estaban, casi me desmayaba, quise salir de ese lugar pero mi cuerpo no respondía, por unos segundos me quede observando como los cuerpos hablaban entre ellos…

después de eso ya no supe nada, ya que al día siguiente amanecí en una de las salas del hospital,
nadie me pregunto que había pasado, al parecer todos ya sabían de lo que vi, al rato llego uno de los doctores, el mas veterano del lugar, sin preguntar nada me dijo:

–Se lo que viste, que mala onda de que te hayan dejado sola y sin avisarte nada

–¿De que habla doctor.?

–hace tiempo llego una anciana grave al hospital, nadie supo de lo que padecía ya que le hicieron varios exámenes y no le encontraron nada, pero se veía bastante mal.

paso unas noches en este hospital y en todas esas noches pedía a gritos que no la dejaran morir, una madrugada a las 3 para ser exactos, la anciana se dirigió a la morgue del hospital y con un bisturí mato a uno de los forenses y a una de sus asistentes, según supe la anciana había hecho un pacto con el diablo para salvarle la vida a una de sus nietas que padecía una enfermedad incurable.
cuando realizo el crimen la anciana ya estaba muerta y quien mato a los doctores fue el mismo diablo que utilizo el cuerpo de la anciana, por eso a las 3 el diablo viene a jugar con los muertos, haciendo que hablen, incluso hasta que se levanten.

–Me habían contado esas cosas pero yo no creía y la chica que me dejaron de asistente no me menciono nada.

–¿Que chica? aquí no hay ninguna chica de asistente.

–¿Como que no? era una chica distraída me dejaba sola a veces, casi no hablaba mucho.

–Niña, si yo fuera tu, ya no regresaría a esa morgue, la chica que dices seguramente es la misma que mato la anciana.

–No puede ser, si estuvo conmigo casi toda la noche.

–La morgue quedo embrujada desde ese día, ni la anciana, ni el doctor y su asistente han querido dejar este lugar….

Dicho esto El doctor salio de la sala y yo me quede pensado en que hacer si seguir trabajando o no en esa morgue, lo que vi me dejo traumada así que ya no quise volver mas.

En un Hospital de mi ciudad, necesitan un medico forense,
Que tenga el valor de trabajar después de las 3 am. Aún siguen esperando conoces uno tu?.

© 2017 Todo los derechos reservados por Dr. Luis Coronado

Los fantasmas en aeropuerto – Hospital Mexico

Los fantasmas del aeropuerto de la Ciudad de México

Hace muchos años en el aeropuerto de la Ciudad de México ocurrió un lamentable accidente, debido a una neblina que cubría por completo la pista de aterrizaje, el piloto aterrizó en la pista equivocada, en donde se estaba trabajando con pesada maquinaria, razón por la que el avión terminó estrellándose contra un camión de volteo, llevándose consigo la vida de 72 personas que viajaban en la aeronave.

Se dice que desde entonces almas en pena deambulan por el aeropuerto, pues tanto trabajadores como viajeros aseguran ver personas que parecen perdidas, caminan sin rumbo fijo y su vestimenta parece pasada de moda, como si fueran de otra época, cuando se les trata de alcanzar se desvanecen entre la multitud de los presentes.

De entre todos los fantasmas, sobresale el espíritu de una niña, pues a lo largo de los años, trabajadores y turistas han reportado su avistamiento, todos coindicen que es una niña de aproximadamente 7 años y lleva consigo una pelota roja, incluso se ha logrado comunicar con los testigos, a quienes les ha pedido que le amarren las agujetas.

En la mayoría de las ocasiones se deja ver en áreas restringidas, en especial en el cementerio de aviones, que es donde guardan los aviones viejos y las partes inservibles de las aeronaves.

En la red circulan videos y fotografías donde el fantasma de la niña ha sido capturado, uno de los videos más famosos, es donde se aprecia que la niña se asoma por la puerta desde uno de los aviones viejos; Y la foto más conocida, es una donde la niña aparece en la entrada del aeropuerto internacional, específicamente por la puerta 7.

La próxima vez que visites un aeropuerto, presta atención, entre la multitud se podría encontrar un fantasma esperando llegar a su destino.
Hospital psiquiátrico de San Rafael Relato

El Hospital psiquiátrico San Rafael en la Ciudad de México fue fundado en los años cuarenta, por los religiosos de San Juan de Dios, cuyo objetivo era atender personas con problemas mentales, lamentablemente sus métodos para determinar si alguien estaba enfermo o no, no eran los correctos, pues bastaba con que un familiar acusara a otro de loco, para que estos sin previa investigación, lo encerrasen en contra de su voluntad y les dieran terapia de electroshock, siempre bajo el símbolo de la cruz.

Se decía que en el manicomio se podían arreglar personas rotas, por lo que las personas mandaban sin titubear a sus familiares, cuyo comportamiento no era el adecuado para ellos, independiente si fuera problema mental o no.

Uno de los casos más sonados, fue el de Mario Cantú, un joven que al cumplir 18 años se quería salir de su casa para independizarse, al no estar de acuerdo su madre, ella llamó al manicomio y les explicó lo que pasaba, así que una noche mientras el dormía, cinco enfermeros entraron por la fuerza a su cuarto, lo sedaron y al despertar Mario se encontraba atrapado en un manicomio; Por 18 días estuvo sujeto a tratos inhumanos, pues le daban intensas sesiones de electroshock hasta el punto que ya no se acordaba de quien era y sus emociones habían sido apagadas; Mario cuenta que si el o los demás pacientes no cooperaban en sus terapias, los amenazaban de encerrarlos para siempre o practicarles una lobotomía.

Se cuenta que otros de los métodos poco ortodoxos de los religiosos, eran los exorcismos, pues pensaban que la locura de algunos sus pacientes, era porque habían sido poseído por demonios.

No solo eran humanos los que causaban el sufrimiento de muchos de los pacientes, sino también había fuerzas sobrenaturales que los atormentaban, pues se dice que una sombra deambulaba por los pasillos de la clínica, entraba a los cuartos de los “enfermos” y se sentaba junto a ellos en la cama.

Una de las aterradoras historias que marcaron con sangre el hospital psiquiátrico, fue cuando una madre y su hijo fueron a visitar a uno de sus familiares, cuando de pronto otro de los pacientes degolló al niño, para después llevar su cadáver ensangrentado hasta la capilla.

En el 2009 fue cerrada la clínica y después demolida para hacer un centro comercial, pero no sin antes de que se realizara una película basada en el sufrimiento y energía oscura que había dentro de sus paredes. El filme “Archivo 253” fue filmado en el abandonado manicomio, sus actores y el equipo detrás de cámaras, aseguran que en el lugar sucedía actividad paranormal, pues las cosas se movían autónomamente de su lugar, además que se aparecía un monje con siniestras intenciones.

El Baño Cuento de terror Reales

JUNO Cuento de terror basado en la obra de Guadalupe Villagrán “EL BAÑO” Escrito y Adaptado por Eduardo Liñán.

No recordaba la última vez que tomé un baño de tina por la noche después de trabajar y más aún después de una mudanza que me dejó totalmente exhausta, me había mudado a una nueva casa, más amplia y con techos altos, de estilo antiguo en el centro de la ciudad, me la habían dejado a muy buen precio y databa de los años 30s de cuando la ciudad estaba en su mejor momento comercial, por lo que las construcciones eran macizas y llenas de detalles incomparables. Al principio olía a humedad y a viejo, ahora se podía percibir un olor a pintura que de principio calaba en la nariz; pero te terminabas acostumbrándote. Aun con algunas cajas sin desempacar lo que más me llamo la atención fue la hermosa tina de estilo “vintage” y sus cuatro patas de latón que le daba un aspecto agradable y te invitaba a sumergirte en ella por un largo rato. Mientras la llenaba con el relajante sonido del agua, cepillaba a mi gata “Juno” de raza snowshoe que había rescatado de un refugio y cuya rara heterocromia me había enamorado desde que lo vi maullando de frio en una caja de cartón. Habíamos sido compañeras desde hace mucho y aún estaba renuente de vivir en la nueva casa, la sentía tensa y sin ganas de explorar.

Mientras le ponía sales al agua e intenté poner alguna música suave en mi iphone, recordé la recomendación de una amiga al decir que un baño de tina era más relajante con la luz apagada, música suave y una copa de vino rosado. Quise intentarlo así que, encendí una enorme veladora de vainilla, apagué la luces, me metí en la bañera y el contacto con el agua sobre mi cuerpo de inmediato hizo su efecto en mis cansados sentidos. Tanto que olvidé poner la música, mientras acomodaba la cabeza en una toalla y vi a Juno sobre un toallero observándome fijamente y ronroneando como desaprobando el que estuviéramos en un lugar extraño, ella siempre me acompañaba en mis baños; pero esa vez estaba algo tensa moviendo su cola con nerviosismo. Mientras cerraba mis ojos, la obscuridad me fue envolviendo, las penumbras y sombras mezcladas por la tenue luz de la veladora hacían del momento algo extraño. Quise intentar quedarme totalmente a obscuras y apagué la veladora, enseguida todo se volvió negro. No sé cuánto tiempo estuve así y sentí inquietud y hasta una corriente helada a pesar de que el agua estaba tibia. No me agradó esa sensación y enseguida volví a encender la veladora, pensando en las tonterías que mi amiga me había recomendado. Por extraño que parezca la luz era menos intensa, la pequeña llama azul de la veladora apenas iluminaba unos centímetros; pero era suficiente para ver a mi alrededor.

El agua de la bañera era muy relajante, mis sentidos poco a poco se fueron acostumbrando a esa sensación de calma y somnolencia que gradualmente comenzó a inundar mis sentidos. Apenas iba entrando en estado de relajación profunda cuando sentí la cola de Juno ondear cerca de mis pies, en un acto reflejo moví el pie para ahuyentarla y comenzó a maullar nerviosa, sentí que saltó al piso del baño y comenzó a maullar, pero este era un maullido distinto al de mi gata y venia del centro del cuarto, por alguna extraña razón no había entendido hasta ese momento lo que ocurría hasta que abrí los ojos y vi a Juno en el toallero viendo al centro del cuarto y en posición de alerta, emitiendo pequeños maullidos nerviosos. Al voltear a ver me di cuenta que había un gato negro y me sorprendí mucho de ver al animal ahí maullando con un par de ojos amarillos y unos colmillos blancos muy largos. Eso hizo que me incorporara de prisa y con la inercia, tiré la vela con el pie y se me quedé en las penumbras, solamente la luz que provenía del cuarto que se colaba por debajo de la puerta iluminaba apenas el piso del baño, quise encontrar mi celular; pero no podía hallarlo. Ya con la inquietud doblegando mi mente, decidí que era momento de parar en ese juego de la tina y tiré del tapón para vaciarla y tomar un baño rápido. Por alguna extraña razón pensaba que debido a eso mi mente me estaba divagando imaginando cosas. Juno parecía estar calmada; pero no quería bajar de toallero, cuando por fin encontré el celular, lo tomé y un escalofrío me recorrió de pies a cabeza cuando vi que la luz que salía por debajo de la puerta se apagaba; pero el alma me volvió al cuerpo cuando intenté encender la del baño y me di cuenta que no había. Se había ido al menos en mi casa. Encendí el móvil y tenía 5% de pila, por lo que apenas emitía una débil iluminación, aproveché entonces para poder bañarme, vestirme y acostarme. Al meterme de nuevo en la bañera noté que estaba estancada un poco de agua y supuse que mis cabellos habían tapado la coladera, a menudo pasaba eso, se me caía mucho el pelo, así que me agaché para quitar lo que obstruía la coladera y sentí que había mucho cabello, algo inusual, era la primera vez que utilizaba la tina y eso me causó extrañeza, mi mano se llenó de pelos y jalé para quitarlos, eran demasiados, al momento de sentir algo extraño además del pelo, quise tomar el celular para ver mejor que era aquello y escuché de nuevo los maullidos en medio del cuarto.

Al correr la cortina de baño, me di cuenta que estaba de nuevo ese gato negro ahí, maullando con desesperación, mientras que Juno hacia siseos nerviosos y agresivos al animal extraño que estaba ahí. Los ojos amarillos parecían emitir una luz que iluminaba sus bigotes al maullar y eso me inquietó, empecé a llenarme de ideas aterradoras al ver que sus colmillos eran inusualmente largos y blanquecinos. No sé cuánto tiempo estuvimos Juno y yo alertas, un leve ruido a mis pies me hizo voltear y al mirar de nuevo a donde estaba el gato, este había desaparecido. Abrí con cautela la regadera y al sentir que salía el agua me tranquilicé, vi con alivio que aquello que impedía correr el agua no lo hacía más. No había nada ahí. Me bañe rápido y a tientas Salí de aquel baño para vestirme y acostarme no quería saber nada más. Culpaba al cansancio todas esas alucinaciones, al sentir que Juno se trepaba en la cama y se acercaba a mi ronroneando me tranquilizo mucho, abrace al animal como si el me fuera a proteger de todo lo malo, pero ella al igual que yo éramos frágiles y temerosas. Me quedé dormida y tuve algunas pesadillas que no recordaba al momento de pararme con falta de aire y sudando por algo horrible que quizá había soñado, eran las 3:24 am. Me volví a acostar y veía el techo fijamente en tanto mis párpados se hacían pesados. Apenas iba cayendo en el sueño cuando sentí que algo caminaba en mi pecho, era ligero y supuse que era mi gata siempre hacia eso, al sentir el contacto de sus bigotes en mi barbilla abrí los ojos para abrazarle y sentí el horror paralizarme de pies a cabeza. Era el gato negro, tenía su hocico cerca de mi nariz y sus brillantes ojos amarillos miraban los míos con esas luces de muerte que me hicieron temblar. No emitía ningún ruido y entonces recordé algún cuento en que decían que los gatos te robaban el aliento y el alma. Cuando abrió el hocico para mostrar sus largos colmillos; pensé que era todo y que terminaría ahí muerta por el extraño animal. No termine de pensar eso cuando de improviso saltó Juno y tumbó al gato por un lado de la cama haciéndolo huir al baño y mi gata lo siguió.

Lo siguiente fue lo más horripilante que hubiera podido experimentar. Los gatos comenzaron a pelearse emitiendo maullidos y gruñidos que inundaron la habitación, parecía que se estuvieran masacrando entre ellos. Lo primero que sentí fue angustia de saber que mi gata estaba siendo lastimada y me paré enseguida; pero al hacerlo y entre los gruñidos de los animales logre percibir el gemido lastimero de una mujer que se quejaba por algo que la lastimaba. Ese sonido provino del baño, mis rodillas se doblaron al escuchar aquello tan claramente, sentí un pavor paralizante que hizo que cayera sobre la cama totalmente asustada y angustiada por todo lo que pasaba. De pronto se hizo el silencio y volvió la luz; pero el foco parpadeaba por la falta de corriente. Con voz entrecortada comencé a llamar a Juno y solo había un mortal silencio. No sabía que hacer estaba petrificada por el temor y abrazando mis rodillas para no bajarme de la cama, temía que algo me tomara por los tobillos apenas los pusiera en el piso, la puerta de salida estaba muy lejos y no tenía esperanzas de llegar y salir a tiempo, para quitar los tres seguros de una enorme y pesada puerta.

No sabía qué hacer, siempre había sido atea y no creía en nada, en ese momento quise tener toda la fe del mundo para creer en un Dios salvador. Volví a llamar a Juno casi en susurros y no obtuve respuesta, el terror hizo que llorara de angustia y de alguna forma el sueño me venció en esa posición con mi frente apoyada en las rodillas. La luz de la mañana hizo que despertara y enseguida un torrente horrible de recuerdos de la madrugada hizo que saltara de la cama y me vistiera rápidamente para salir de la casa. Al hacerlo lo primero que vi fue a una señora ya de edad que barría la calle, al verme con mi rostro de preocupación me preguntó si estaba bien. A lo que respondí que no. Estaba tan alterada que le conté mi odisea sin temor a que me fuera a tildar de loca. Con el rostro sorprendido la anciana me dijo que no había escuchado nada a pesar de haberse levantado de madrugada todo estuvo en silencio, su casa estaba a un lado de mía. Le pregunte entonces por los antiguos moradores y me comentó que había vivido una pareja de recién casados, la joven estaba embarazada y tenían muchas ilusiones por ese bebé, de tal manera que habían buscado un espacio amplio como el de mi casa para poder atender al niño; pero por complicaciones en el embarazo, tuvo que irse a vivir con su mamá. Por lo que el esposo la alcanzo después y dejó la casa. Sin embargo nunca supo que fueran acosados por algo y mucho menos que tuvieran gatos, ella entendía que mucha gente tenía a estos animales para protegerse de lo malo; pero no comprendía porque me sucedió eso a mí. Me quedé en las mismas, sin respuestas. Sus afirmaciones no hicieron más que pensara que todo había sido producto de mi imaginación producto del cansancio, o bien de algún principio de enfermedad, lo cual me asustó y no sabía a quién recurrir. La angustia se apoderó de mí y me sentí terriblemente sola. Para colmo no sabía nada de Juno, se había quedado en la casa y no quería volver ahí. Vencí mi temor al pensar que estaría atrapada ahí con hambre y sed buscándome en un lugar extraño, herida. Al pensar esto último hizo que corriera a la casa en su búsqueda, sin importarme nada.

Al abrir la pesada puerta de madera, vi que todo estaba en desorden por la mudanza; pero todo como lo había dejado. Cerré la puerta y caminé lentamente hacia mi habitación, no había dado un par de pasos cuando sentí un cosquilleo en mi cabeza y luego un golpe de viento leve que me hizo parpadear y alucinar; pero esta vez era distinto. Caí en un letargo extraño que me hizo ver que en realidad estaba en mi casa; pero era diferente. Había muebles antiguos, fotografías igual de antiguas que colgaban de la pared y un hombre parado en medio de la habitación, que al verlo sentí pánico. Estaba solamente ahí sin hacer nada, vestía un traje negro de época, peinado con betún que le hacía brillar el pelo y un par de lentes redondos que lo hacían parecer muy formal, parecía preocupado, no me vio y se pasó como si nada, el hombre era el mismo que parecía estar retratado con una mujer muy bonita el día de su boda, en un cuadro que estaba sobre la mesita de centro.

Entonces lo entendí, no pertenecía ahí, era mi casa; pero era otra época, lo que veía era un vórtice de tiempo que me mostraba una escena ocurrida tiempo atrás en lo que ahora era mi casa. Intenté moverme; pero el letargo me lo impidió, de algún modo estaba atrapada ahí sin poder hacer nada. Entonces me quedé viendo la escena que ocurría ante mis ojos, el hombre buscaba a la esposa, el llevaba unas maletas enormes de piel y broches de latón y un pequeño maletín negro que me indicó que era doctor por su nombre grabado en el. Dejó las maletas y caminó lentamente hacia la habitación de donde provenían unos murmullos y risitas, pegó el oído a la puerta aunque no hubiera sido necesario, incluso yo desde donde estaba pude escuchar la conversación. Era claro que la esposa lo engañaba y estaba con el amante, lo más inquietante era lo que se decían y una revelación hizo eco en aquel lugar. Se burlaban por haberle hecho creer al hombre que el hijo que había criado era de él, la verdad es que la pareja de amantes se había puesto de acuerdo para hacer esa charada con el hombre, que afligido y se apartó de la puerta derramando una lágrima y de la decepción llegó la ira. Apretando los puños, corrió a la cocina y regresó con un enorme cuchillo, violentamente abrió la puerta de la habitación y dentro la esposa estaba acostada, conversando con otro hombre, ambos cubrían su desnudez con una sábana satinada, cuando vieron la furia y las intenciones del esposo ofendido, el amante corrió para alejarse de él y como pudo salió de la casa sin que se lo impidieran. La mujer presa del pánico suplicó y el esposo descargó toda su ira en cada golpe de cuchillo que le propinó, la sábana satinada y las paredes de la habitación se comenzaron a cubrir de sangre, la orgia sangrienta terminó cuando el cuerpo de la mujer dejó de luchar y moverse. El hombre se quedó parado mucho rato, viendo su obra y el maltrecho cuerpo de lo que quedaba de su mujer. De pronto surgió la figura de un pequeño gato negro que se trepó a la cama y empezó a maullar lastimeramente por la mujer, el rencor por ver que algo amaba a la mujer que lo había engañado, produjo que tomara al animal por la cabeza y le enterrara el cuchillo en la panza, el gato hizo un maullido de dolor y agonía que se perpetuo por varios minutos hasta que se desangró.

El hombre tiró el cuchillo y tomó sus lentes salpicados de sangre y los limpió con frialdad, luego tomo el cuerpo de su esposa y la metió al baño, colocándola en la bañera. Fue por su maletín y varias herramientas y cometió otra atrocidad: empezó a desmembrar el cuerpo de la mujer. Mientras platicaba con ella y le decía que la amaba. Aquello fue tremendamente alucinante y horroroso, no quería seguir viendo, entonces luego de terminar de cortar los pedazos, limpió los restos y los metió en las maletas que llevaba, abrió la regadera para que se limpiara la sangre y de pronto notó que la abundante cabellera negra de su mujer había tapado la coladera de la tina, mientras intentaba quitar los pelos, repentinamente volteó a verme y en ese momento la “alucinación” terminó, estaba de nuevo en mi casa, con mis muebles y las cajas de la mudanza. El movimiento volvió a mí y me senté al no comprender que había sido todo aquello que vi. Por alguna extraña razón ese “viaje” me había dejado muy cansada y caminé hasta la habitación donde le llamaba a Juno una y otra vez. Las fuerzas me faltaron y me derrumbé en la cama, quedándome completamente dormida.

Seria de noche cuando desperté, estaba a obscuras y solo se veía la luz del reloj que parpadeaba marcando las 12:00. Mi cabeza estallaba e intente encender una lámpara de buró. No encendió así que de nuevo supuse que no había luz. La puerta del baño estaba entre abierta y de pronto escucho un maullido que provenía del interior. Aun con la somnolencia me paré tambaleante y caminé hasta el cuarto de baño para ir por Juno y salir de ahí. Quise encender la luz y solo parpadeaba el foco por la corriente baja. Con susurros comencé a llamar a Juno y de pronto sentí algo en mis pies, un bulto tieso y húmedo que me produjo una mala sensación y al ver con la poca luz, me di cuenta que era Juno la que estaba en el piso toda tiesa y herida de la panza, había muerto, tenía las vísceras expuestas. Aun no terminaba de ver eso cuando algo llamó mi atención. Al ver mi reflejo en el espejo vi algo más; pero me produjo pánico y fue lo que había escrito en el con sangre: “Tu sigues…”

Al leer esto, la luz del baño se apagó completamente y me dejó en total obscuridad, en ese momento comencé a sentir el frío de la muerte y supe que no saldría jamás de ahí con vida. Lo siguiente que recuerdo es haber despertado en mi cama y de nueva cuenta la luz del reloj parpadeaba marcando las 12:00 am, intuí de inmediato lo que sucedería al escuchar que del baño un gato maullaba. Me paré de la cama y salí abriendo la pesada puerta, afuera todo estaba quieto y no había personas en la calle seria de madrugada y no había luz en toda la colonia, me fui caminando por la obscura calle y desaparecí entre sus penumbras, nunca más volví a esa casa y nunca más volví a ver a mi gata Juno.

~Eduardo Liñán.

ASEDIO Relato basado en hechos reales

ASEDIO (#420 – 04/09/2017)
Relato basado en hechos reales contado por el S.R. Adrian Varela.
Escrito y Adaptado por Eduardo Liñán.

Fue por el año 2009 que estaba activo en el Ejercito Mexicano, en aquel tiempo habían mandado a mi unidad a un destacamento de seguridad en una refinería de Pemex ubicada en Cadereyta N.L. Éramos en total 30 efectivos que llegaríamos a relevar otra unidad de apoyo que venía de otra región del país. Nosotros pertenecíamos a un batallón de infantería local y llegamos casi de inmediato de recibir la orden. Al llegar al inmueble comenzamos a montar el puesto de vigilancia y hacer un reconocimiento del lugar. Luego de que nos entregaran el mando. Cada uno de nosotros tomo un rol de vigilancia y un punto específico. La razón por la que habíamos tantos elementos es que eran tiempos difíciles, en el estado estábamos en alerta por los constantes incidentes en materia de seguridad, había una guerra y nosotros teníamos que estar siempre alertas para no ser emboscados en patrullajes o sorprendidos de alguna forma con la guardia abajo.

Estábamos algo desconcertados ya que el mando del relevo nos informó que días antes habían encontrado los cuerpos de unas personas que habían sido torturadas y ejecutadas a escasos 20 metros del perímetro de seguridad, un mensaje o una advertencia quizá para un grupo rival o para nosotros. El área donde habían sido encontrados estaba sin iluminación y era un lugar enmontado por lo que ese punto ciego lo conocían las personas que habían tirado a los muertos. No queríamos correr riesgos así que se organizaron patrullas para recorrer ese lugar sin ser vistos.
Habían pasado cuatro días y no hubo incidentes, a mí me había tocado la guardia de la madrugada y el relevo era a las 3 am. Como el destacamento estaba alejado del punto de vigilancia, había que hacer un recorrido previo en vehículo y llegar al lugar, el tiempo que nos tomaba hacer esta maniobra eran aproximadamente 40 minutos. El camino era tedioso y en total obscuridad solo iluminado por los faros de los vehículos, todos alerta y con las armas listas para entrar en combate por si nos salía una emboscada. Mientras veía la agreste vereda enmontada y polvosa iluminada apenas unos metros. Escuchaba la conversación de unos compañeros, no había puesto atención a lo que decían hasta que el soldado Ortega mencionó algo extraño:

–Sí, es cierto lo del muerto. He sentido que se me sube también.

Yo me quedé desconcertado después de escuchar aquello y no dudé en preguntarles sobre que hablaban. Uno de ellos, el soldado Ramos; comenzó a platicar que la segunda noche de habernos instalado notó que de madrugada uno de sus camaradas con el que llevaba una gran amistad empezó a hacer ruidos estando acostado en su cama, por lo que el despertó y vio que su amigo intentaba despertar; pero su cuerpo estaba tenso y sudaba copiosamente. Jalaba aire como si se estuviera ahogando. Se levantó inmediatamente para ayudarlo y lo comenzó a sacudir para que se despertara, extrañamente tenía sus ojos abiertos y viendo fijamente al techo. Luego de un rato de sacudirlo, el compañero se levantó asustado y respirando trabajosamente, claramente asustado, algo raro porque no era un soldado temeroso.

Luego de darle un trago de agua y calmarse le contó que llevaba algunos minutos que se le hicieron eternos tratando de despertar, intentando gritar o moverse y que entró en pánico cuando sintió que algo se le montaba encima con intención de matarlo, al escuchar eso enseguida se rio, burlándose de su sueño y le dijo que faltaba poco para relevar, sin embargo el también sintió algo poco después de acostarse y dormir un poco. El sintió que su cuerpo comenzó a flotar por encima y que se vio dormido, en un estado de relajación total, sintió que sus nervios hormigueaban de pies a cabeza y luego todo se hizo obscuro, desaparecieron los camastros, la galera y todo se hizo totalmente negro a su alrededor, después el frío. Un intenso frío lo rodeó haciéndolo temblar y lo más inquietante fue el silencio, era todo falto de sonido hasta que sintió que algo se postraba sobre él y sintió pánico de que le hiciera daño e intentó de la misma forma despertarse sin lograrlo durante un rato. Hasta que su compañero lo trajo de vuelta, ya estaban las luces encendidas y todos se preparaban para la guardia.

Al escuchar esas historias, me quedé sorprendido y con muchas dudas. Sin embargo todos entre risotadas y bromas les decíamos que no creíamos nada de lo que decían, que eran puros cuentos. Durante la guardia estuve pensando en esos relatos y en la posibilidad que eso ocurriera, me parecía imposible; pero algo me decía que ellos en realidad estaban diciendo la verdad. Así me la pasé hasta que llegó el relevo y regresamos al destacamento, eran las 6:50 am. Apenas estaba clareando y dejé el armamento y comencé a quitarme mi equipo para descansar; pero esa idea de la subida del muerto me inquietaba. No quise pensar más estaba cansando y me acosté con el uniforme y las botas puestas. Era común y en ese turno había que estar alertas. Apenas acomodé la cabeza en la almohada y mi cuerpo comenzó a tener un estado de relajación inusual, comenzó a pesarme, sentí que se hundía en el colchón y luego un extraño zumbido que se mezclaba con los sonidos de la mañana. Al principio me pareció placentero poder descansar así; pero luego sentí que alguien se subía al colchón de mi litera, al notar que se movía. Todos mis sentidos se alertaron al sentir eso, sentí que estaba en peligro y acostumbrado a eso abrí los ojos solo para ver que en realidad el horror que estaba frente a mí era real. Una sombra negra, una mancha obscura sobre la realidad estaba ahí, frente a mis ojos, intentando subir a mi litera. Lo único que no era negro eran un par de ojos brillantes que parecían emitir una luminiscencia roja. El pánico que sentí al ver que le faltaba alzar su otra pierna para estar totalmente encima de mi hizo que mis extremidades pesaran, no podía moverme, hablar o gritar, empecé a temblar. Mi único pensamiento era poder mover al menos un brazo para alcanzar mi bayoneta en el pecho; pero era imposible no podía moverme un solo centímetro. De alguna forma y con un esfuerzo sobre humano logré levantar un poco la cabeza pero esa cosa se acuclilló sobre mi humanidad y pegó su “rostro” sobre el mío, mirándome con ese par de ojos que reflejaban la muerte. Enseguida la pesadez regresó y mi cabeza se sumió sobre la almohada y aquello sobre mí, el ruido que emitía eran zumbidos que se hacían intensos cada que se acercaba y me miraba con detenimiento. Quise luchar, quise poder moverme; pero era imposible, no sé cuánto tiempo pasó en esa posición y a pesar de que podía ver la luz de la mañana y el sol reflejado en la pared, aquella cosa parecía no inmutarse por nada, de alguna forma empecé a luchar contra mi temor e intenté relajarme; la sensación de indefensión nublaba mi pensamiento y empecé a razonar que todo eso no era lógico o real, simplemente no debía estar pasando. Luego de tener esa idea aquello negro simplemente se fue “escurriendo” lentamente hasta desparecer de mi vista y luego de un rato sentí que la movilidad regreso a mí, me levanté enseguida y empuñé mi bayoneta con las manos temblorosas y mis ojos bien abiertos, el terror aun anidaba mi corazón y mi mente, lentamente me fui asomando por un lado de la cama para ver que aquello no estuviera ahí. Sentí alivio cuando vi que no había nada, todos los compañeros dormían y la mañana estaba soleada. Lloré, sentí una impotencia y un temor horribles que me hicieron llorar desconsolada y calladamente, mientras me acostaba de lado y aferrado a mi cuchillo, quise por un momento tener una beretta debajo de mi almohada para sentirme seguro; pero intuía que eso no serviría de nada si no podía moverme,

-¿Cómo luchar con aquello? –Pensaba.

Todo lo anterior hizo que mi cordura y mi valor se vieran mermados, sentía miedo y me sentía totalmente indefenso ante algo que no le encontraba explicación. Durante los momentos en lo que apenas podía dormir, estaba alerta y eso fue debilitando mi mente y mi espíritu, de algún modo logré controlarlo y lo dejé pasar. Afortunadamente no volvió a ocurrir ese evento y me tranquilicé. Sin embargo supe que a los demás soldados les estaba ocurriendo lo mismo.

Gradualmente todos fueron afectados por los mismos “síntomas” y por la misma presencia en diferente modo; pero con la misma sensación de terror e indefensión. Fue tal el “ataque” de este ser en la tropa, que un día se reunieron varios soldados con el comandante para platicar su experiencia y la sospecha de que algo sobrenatural o “no humano” estaba pasando en la galera. Dada su insistencia y el temor que se reflejaba en los compañeros el comandante tomó la decisión de que aquellos que quedaban de guardia en la armería, se dieran rondines a los dormitorios para revisar si algún compañero no estuviera haciendo ruidos raros o comportamientos extraños durante su sueño. La orden era despertarlo de inmediato y asistirlo en lo que necesitara. Al parecer aquella orden dio resultados, porque de tanto en tanto pasaba algo extraño, así duramos varios meses en ese lugar y sucedieron eventos inexplicables mientras duro nuestra guardia. Tanto en la refinería como en las inmediaciones era común ver y percibir cosas que salían de toda lógica y proporción, eventos “no humanos” se dieron lugar durante ese periodo y es algo que hasta la fecha me llena de inquietud. Después de mucho tiempo di mi baja en el ejército y me quedaron estas experiencias inexplicables.

Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional /Registrado en Safe Creative / protected by DMCA / Derechos de contenido reservados – Eduardo Liñán © 2017.

LA BRUJA XIX Relato basado en hechos reales

LA BRUJA XIX (#421 – 07/09/2017)
Relato basado en hechos reales contado por Javier Enciso
Escrito y Adaptado por Eduardo Liñán

Esta historia me ocurrió cuando tenía 17 años, en ese entonces vivía en un pueblo llamado Galeras, situado en el departamento de Sucre en Colombia. Desde niño siempre fui susceptible a experimentar cosas paranormales, intuía que había sido algún tipo de “don” heredado por generaciones. Mi abuelo fue quien me enseñó a través de historias y leyendas acerca de las muchas cosas extrañas que pudieran rodear a este fenómeno; pero me llamaba más la atención el saber de brujas y espantos que atormentaban a la gente o cosas sin explicación que de tanto en tanto ocurrían y que sabíamos por gente que conocíamos o parientes que llegaban y contaban alguna historia inverosímil acerca de eso.

Galeras era un pueblo pequeño y rural en las sabanas sucreñas, ahí predominaba la ganadería y las tradiciones se trasmitían de generación en generación. Esas tradiciones me fueron heredadas por mi abuelo, durante gran parte de mi niñez me enseñó todo lo que había que saber para identificar a una bruja y como defenderse de sus hostigamientos y maldiciones. El mencionaba que los primeros pobladores usaban varas de Ají para golpearlas y darles muerte y que para atraparlas había que mermar su fuerza a través de oraciones católicas cantadas al revés, todo aquello me parecía fascinante y aunque nunca había visto una, siempre escuchaba rumores que ciertas mujeres eran brujas dentro de la comunidad, yo no lo creía porque su aspecto era normal y tenían un buen trato con las personas. Mi abuelo decía que ese era su disfraz que nunca bajara la guardia o corría el riesgo de que me atacaran para sacrificarme. Así crecí con esas enseñanzas y advertencias. No fue hasta que cumplí los 17 que todas aquellas historias cobrarían sentido y lograrían salvarme de un destino nefasto.
En ese tiempo en que casi cumplía la mayoría de edad, asistí a una fiesta popular en el pueblo con un amigo llamado Jaime, éramos muy amigos; pero no solo eso compartíamos historias y cuentos de brujas, ya que él de igual forma había sido enseñado y preparado, nunca imaginé que en ese momento estuviera de novio con la nieta de una conocida bruja de la región y cuando me enteré no dudé en advertirle el peligro que corría y fui involucrado de la peor forma.

Esa noche ella llegó con su gesto de soberbia y haciendo alarde del control que ejercía en mi amigo. Cosa que de principio me molestaba y no dudé en jugarle una broma, cosa que no fue tomada con humor por ella, en cambio me lanzó una mirada de odio y aberración junto con una advertencia.

-No sabes con quien te metes…me las vas a pagar…

Sentí un poco de extrañeza y me reí de ella, sin saber quién era en realidad; pero al ver el rostro desencajado y temeroso de mi amigo que me veía como diciéndome que eso había sido un error de mi parte, sentí que algo no andaba bien. La fiesta continúo y mi amigo se la pasó apartado con su novia alejados de mí todo el tiempo, me di cuenta que en realidad Jaime hacia lo posible para que su novia no estuviera cerca de mí. Cosa que me pareció extraña. Al término de la fiesta me quise despedir de mi amigo; pero él se retiró rápidamente del lugar sin decir nada y tomado de la mano de su novia, al cual tenía por nombre Valkiria.

Al día siguiente, sería muy temprano cuando escuché unos toquidos insistentes en la puerta de mi casa. La abrir era Jaime con su rostro lleno de preocupación, apenas abrí la puerta y él se introdujo muy nervioso en la casa, me miró y me dijo que la noche anterior había cometido una equivocación al burlarme de su novia ya que era nieta de una bruja muy poderosa de la región conocida como Carmen “La Maluca” y que debía ser cuidadoso ya que su novia era vengativa, sin más, así como entró, salió de la casa y no lo volví a ver.

Cuando escuché la revelación, sentí una pequeña corriente recorrer mi cabeza y caí en la cuenta que había sido imprudente. Me quedé con cierto temor de que pudiera pasar algo y recordé al abuelo y sus enseñanzas así que en cierta manera estaba tranquilo; pero al llegar la noche me invadió una intranquilidad que me hizo tener insomnio y un estado de vigilia en el que a cada rato me paraba para revisar que las ventanas estuvieran bien cerradas. Yo vivía en un cuarto solo, alejado de la casa donde vivían mis padres, así que la tensión era grande y no quería importunar a mis viejos con mis dudas y temores. Así pasaron 3 semanas y poco a poco se me fue diluyendo el temor y la incertidumbre, hasta una noche de viernes.

Recuerdo haber estado durmiendo en mi habitación y tenía la luz de una lámpara encendida. Repentinamente me desperté después de tener un mal sueño y al revisar la hora eran 2:34 am. Me volví a acostar meditando en el sueño que acababa de tener el cual poco a poco se fue desvaneciendo y me acomodé para volver a dormir. Apenas estaba alcanzando el sueño cuando escucho algo inusual entre el silencio nocturno, algo hizo eco dentro de la habitación y me alerté. Me incorporé para revisar que había sido y me quedé sentado en la cama intentando escuchar algo y entonces sucedió.

El sonido de un fuerte golpe en la lámina del techo hizo eco y un estruendo que me alertó, luego note como la lámina se pandeaba por el peso de algo que comenzó a caminar haciéndola rechinar y crujir la madera de los travesaños. De inmediato quise identificar si era un animal; pero de haberlo sido hubiera sido enorme, era improbable. Las pisadas eran fuertes y eso me invadió de pánico, a mi mente llegó un pensamiento: “Vino por mi…” Lo único que hice fue ingenuamente taparme con la sábana de pies a cabeza como si aquello me fuera a proteger del peligro que seguramente rondaba fuera de mi cuarto. Recé, recé mucho y no sé cuántas oraciones aprendidas a lo largo de mi vida para protegerme de lo que fuera. No sé cuánto tiempo estuve tapado y rezando con frenesí, escuchando golpes y crujidos en el techo y de pronto se hizo el silencio, poco a poco me fui desprendiendo de mi sábana y me asomé apenas, el reloj marcaba las 3:02 am; pero a mí se me había hecho una eternidad. Con cautela esperé a escuchar algo y pareció que todo había acabado me quedé intranquilo y traté de dormir abrazando un crucifijo que me había dado mi abuelo. Nada más paso por esa noche.

Sin embargo en las noches posteriores pasó lo mismo y volvía hacer lo mismo, así duré una semana presa del miedo y con el terror que me producía que llegara la noche y tener que dormir. El punto crítico llegó una madrugada; apenas dieron las 3:00 am y me despertó un destello que provenía del exterior. Con sorpresa me asomé para ver de dónde provenía esa luz y al ver, sentí un escalofrío recorrerme completamente , en tanto mi corazón comenzó a latir fuertemente. Afuera estaban suspendidas unas luces extrañas y al verlas detenidamente pude ver que eran fuegos, unas bolas amorfas que parecían emitir algún tipo de fuego amarillo que hacia un ruido peculiar como a ramas quemarse y tronar. No pude ver cuantas eran; estaba petrificado de ver aquello y así como estaban, poco a poco se fueron haciendo hacia arriba hasta que por fin desaparecieron de mi vista. Sin comprender del todo que había sido todo eso, me quedé pasmado por un buen rato viendo a la ventana y la cerré. La noche siguiente ocurrió lo mismo, era como un hostigamiento constante que estaba mermando mi cordura y poco a poco el miedo me iba consumiendo.

Harto de esa situación recordé que mi abuelo guardaba algunas cosas para ahuyentar a las brujas y claramente lo que vi se trataba de eso, Pensaba en la amenaza de Valkiria, la novia de Jaime y su maldita abuela. De ahí provenía el acoso. Finalmente su amenaza se estaba cumpliendo, así que tenía que hacer lo necesario para poder librarme de esas maldiciones. Leyendo un poco en cuadernos viejos y revisando las cosas del abuelo de inmediato recordé algunos remedios y los llevé a cabo, todo sin que mis padres supieran. Lo primero fue fabricar una cruz con una planta de la región llamada Yuca o mandioca, la puse debajo de mi cama y otras pequeñas en puertas y ventanas. Una escoba de cabeza detrás de mi puerta y dormía con la ropa colocada al revés. De algún modo los ruidos cesaron, aunque veía las luces a lo lejos de tanto en tanto. Eso me tranquilizó un poco y las noches volvieron a ser tranquilas, aunque algo tensas. Pasaron los días y me volví a reencontrar con Jaime, para mi sorpresa había terminado con Valkiria y tenía otra novia que no conocía; pero al parecer estaban bien. Con eso pensé que había terminado el episodio de esa mujer y su abuela bruja; pero estaba equivocado.

Fue una noche de sábado que me había quedado en mi casa, luego de no ir a una fiesta, leía un libro: “100 años de soledad” y estaba tan metido en la lectura que me dieron las 2:00 am, tuve la necesidad de ir al baño y para hacerlo tenía que salir al patio y caminar algunos metros, así lo hice. Como era un gran patio había muchos árboles alrededor y 3 cocoteros que se mecían con el viento nocturno y estrellado. Al ver que el baño estaba lejos y en la penumbra, me dio un poco de temor. Así que no dudé en hacer mi necesidad en las raíces de un árbol de nísperos que había cerca de mi puerta. Sentí alivio mientras vaciaba mi vejiga y de pronto el sonido de algo que movía las ramas de la copa del árbol me alertó, al voltear vi que las ramas se movían violentamente como si algo las moviera con fuerza y de primer instancia pensé que era algún buitre; pero luego intuí que se trabaja de algún ladrón o alguien que se intentaba meter en la casa. Sin dudar tomé un palo y me armé de valor, vociferando a lo que estuviera ahí.

El valor se me acabó cuando de improviso salió volando una enorme ave negra por entre las ramas del árbol. El batir de sus alas era casi ensordecedor y de principio pensé que era un buitre por el plumaje negro; Pero luego de ver, noté con horror que se trataba. Era un guajolote de tamaño considerable. El vuelo que hacía, lo hacía con mucho esfuerzo, solo sus enormes alas parecían aguantar el peso de aquello, aun no terminaba de digerir aquello cuando el horror me pegó en el rostro al ver la cabeza de aquel animal. No era común, tenía el cuello corto lleno de verrugas abultadas y azuladas, sobre el cual cargaba una cabeza calva repleta de estas carúnculas; pero no tenía pico ni “moco” o el apéndice que sale de este animal, sino algo parecido a un rostro humano, deforme y horrible, sus ojos eran amarillentos y parecían emitir un brillo que inquietaba. Aquello era un monstruo horrible que me produjo un miedo de muerte, que hizo que me quedara petrificado. El vuelo de esa aberración llegó a la copa de unos de los cocoteros en donde se postró y me observó vigilante por un largo rato con esos ojos amarillos y de pronto un horrible graznido salió del cogote de aquella cosa, era un horripilante sonido parecido al ruido que hacen los gatos al copular, gruñidos horribles que me erizaron la piel y me llenaron de un terror absoluto, aquellos ruidos hicieron que corriera al interior de mi casa y atrancara la puerta con una cómoda y coloqué el colchón en la ventana como para impedir que aquello entrara.

Por esa noche no pude dormir y me aferré a la cruz de yuca y recé frenéticamente pidiendo perdón a Dios e implorando que me salvara de aquello. De alguna forma el cansancio me venció y desperté acostado en el piso de mi cuarto, no lo soporté más y corrí con mi abuelo a contarle lo que me había estado pasando y el evento de la noche anterior. Él vivía algo alejado por lo que me tomó casi todo el día llegar; pero al hacerlo y luego de platicar mi calvario, muy determinado me miró y me dijo sin duda que él se encargaría, que no me preocupara. Se paró de la silla y abrió la puerta de su ropero viejo de donde saco un libro viejo forrado en piel y cerrado con un broche de latón manchado por el tiempo. Antes de abrirlo me dijo que me fuera para mi casa y que todo estaría bien, que le tuviera confianza. Así lo hice y al llegar la noche me quedé asustado contando las horas, me quedé dormido y nada más paso, al igual que las noches subsecuentes, todo marchó bien, el acoso que había estado sufriendo, había pasado o al menos eso parecía, no entendí o no quise saber que había hecho mi abuelo para liberarme de aquello; pero hasta el día de hoy nunca he vuelto a saber de brujas o de apariciones de estas en donde vivo.

“Espero la publiques, no creo que sea tan buena pero lo que si te puedo asegurar es que es 100% real… Gracias por leerme”

Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional /Registrado en Safe Creative / protected by DMCA / Derechos de contenido reservados – Eduardo Liñán © 2017.

ACOSO Relato basado en hechos reales

ACOSO
Relato basado en hechos reales. Contado por Lucía Montelongo
Escrito y Adaptado por Eduardo Liñán

Hace algún tiempo había terminado una doble jornada de trabajo. Había llegado desde muy temprano y como la época era de mucho flujo de gente el turno se prolongó tanto que termine al cierre. Estaba muy cansada y mis pies pedían clemencia. Era una época en la que comenzaba a hacer algo de frío e imperaba el mal tiempo. Al salir para retirarme a mi casa, ya había obscurecido y comenzaba la llovizna que acrecentaba la sensación de escalofríos por todo mi cuerpo, aunado al cansancio y al hecho que no llevaba con que cubrirme bien, termine por agobiarme y sentirme aún más cansada y ansiosa por llegar a la calidez de mi hogar.

Al abrir la puerta un aroma dulce me indico que mi mamá preparaba atole y eso me relajó al imaginar el sabor dulzón y delicioso de la bebida caliente, mi papá miraba la tele y mi madre puso un jarro de atole en la mesa en tanto me decía que me sentara a tomarlo. Luego de platicar un rato me levanté de la mesa para ir a mi cuarto el cual se encontraba en la planta alta y para llegar a él, había que subir por unas escaleras exteriores que estaban pegadas a la puerta trasera que daba acceso al cuarto de mis padres. Besé a mi papa en su cabeza calva y luego me despedí de mi mamá, ella me miro con preocupación y me dijo que si no tenía miedo de dormir sola. Tan solo sonreí y subí las escaleras para meterme a mi cuarto, el cual estaba completamente helado y húmedo.

Al quitarme los zapatos, los pies me comenzaron a latir y tomé el alcohol para frotármelos. Quise tomar un baño; pero me dio frio, así que lo haría por la mañana, acomode la cabeza en la almohada para descansar un poco y no quise parame a desvestirme, tan solo jale la colcha para taparme y empecé a quedarme dormida. Apenas iba a alcanzar un sueño profundo cuando escucho que tocan la puerta de lámina en repetidas ocasiones, espantándome el sueño y poniéndome en alerta, de primer instancia pensé que era mi mamá, ella de pronto subía a mi habitación por algunas cosas; pero luego note que paso mucho rato y la puerta no se abría y aunado a eso unas voces comenzaron a escucharse como si hablaran de cosas que no lograba entender. Algo inquieta levanté la cabeza para mirar, y por el cristal de gota de la puerta pude notar que afuera había una sombra de alguien que parecía permanecer ahí sin moverse. Pensé que era mi papá por que la silueta era de un hombre; pero antes de que pudiera decir algo para que pasara, la sombra se movió rápidamente y desapareció ante mis ojos.

Me levante rápido y encendí la luz, pensando que quizá algo había sucedido con mis padres, me puse un saco y salí para ver, no vi a nadie, el aire helado me pegó en el rostro y me enfrió la nariz y los ojos. Todo estaba obscuro y solo se veía la luz encendida en el cuarto de mis padres los cuales tenían la puerta abierta. Bajé y apenas iba a media escalera cuando mi papá sale de improviso y me dice:
– ¿Que pasa hija?
–Nada pá, ¿No subieron? Tocaron la puerta y te vi afuera de la puerta
–No mija, yo apenas acabo de salir….
Sentí un miedo horrible cuando mi papá me dijo eso, que solo me di la media vuelta y antes de que pudiera llegar a mi cuarto, resonó la voz de mi mamá que me decía:
–De nuevo tienes miedo…

No lo pude evitar, no contesté nada; pero el terror me invadió, un escalofrío tremendo me recorrió la espalda y se acrecentó con la corriente helada que me dio en la cara de nueva cuenta. Temblorosa subí y me metí al cuarto tapándome de pies a cabeza. Al poco rato de nuevo sonó la puerta y mis sentidos se alertaron asustados al grado de entrar en una pequeña Desesperación. Esperando lo peor, sentí alivio cuando escuché la voz de mi mamá y entró para quedarse a dormir conmigo. Eso me confortó y pude dormir tranquila por esa noche.

Todo lo anterior ha venido sucediendo durante algunas noches y de la misma forma han sucedido cosas raras dentro de la casa, siento un acoso terrible y la sensación de ser observada es inquietante. Lo que más me causó impacto fue una ocasión en la que encontré una especie como de savia de árbol que despedía un aroma agradable que impregno la habitación y mi ropa, la savia regada por un lado de mi cama. Al investigar el origen me dijeron que era de pirul y que se utilizaba para repeler trabajos de brujería. Todo eso me asusta y quisiera que no me pasara nada, la tensión en mi casa aumenta cada vez más y no sé qué hacer, vivir sin tener explicaciones de fenómenos extraños es inquietante.

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