Archivo de la categoría: Fantasmas

INVITADO Relato basado en experiencias reales

INVITADO

Relato basado en experiencias reales de Daniela San Miguel .
Escrito y Adaptado por Eduardo Liñán.

Mi historia comienza hace algún tiempo. En ese entonces mi actual esposo era mi novio y frecuentaba mi casa. Un día me contó que uno de sus primos había tenido un mortal accidente en una de las curvas del corredor industrial. Yo sabía quién era; pero nunca lo conocí al menos físicamente o en fotografía. Después de esa conversación no volvimos a hablar del tema. Fue hasta el cumpleaños de su padrino que es el tío y papá del joven muerto que me sucedió algo extraño.

Sería por la tarde que llegamos mi novio y yo a casa del tío para ayudar en los preparativos de la fiesta de cumpleaños, en tanto decoraban el patio con globos, acomodaban sillas y mesas; mi novio y yo estábamos en la sala de la casa con otros preparativos. En cierto momento dejamos la agobiante tarea y nos pusimos románticos. El comenzó a besarme cuando sentí que alguien nos veía y al abrir mis ojos pude notar la presencia de un joven alto que se asomaba por la puerta que daba a la cocina. El joven me observó con una mirada cómplice y una sonrisita burlona. Le perdí de vista y le dije a mi novio que alguien estaba detrás de la puerta viéndonos. De principio pensé que se trataba de uno de los muchachos que andaba en el patio arreglando, a lo que mi novio me dijo que era imposible ya que no había nadie en la casa y la puerta trasera estaba cerrada con llave.

Pensando en que quizá alguien estuviera escondido tras el muro, mi novio se levantó del sillón y se aseguró de que no hubiera nadie ahí, la puerta en efecto estaba cerrada, al regresar se me quedó viendo y con una mirada firme me dice: –Es Jorge mi primo muerto, lo viste.

Sin poder creer lo que decía y algo nerviosa, tan solo atiné a decir que no, que no hiciera bromas. El salió al patio a hablarle a mi tía y estando dentro mi novio le dijo que había visto a Jorge detrás del muro que conducía a la cocina, a lo que la tía con un rostro impaciente saca un álbum de fotos de una cómoda y me enseña unas en particular.

–¿Es el, a quien viste? –Preguntó.

–Sí, es el mismo muchacho. –Respondí algo nerviosa.

–El es Jorge mi hijo muerto, se mató en un accidente de auto hace un tiempo yendo para su trabajo. Se ha estado apareciendo toda la mañana en la casa, varias personas incluyéndome, lo hemos visto. Supongo que está feliz por el cumpleaños de su papá.

Luego de decir esto, la señora guardo el álbum y salió de nuevo al patio con un rostro desencajado y los ojos húmedos; pero alegre como siempre lo ha sido. Yo me salí de la casa, no quise estar sola dentro. A pesar de haberlo visto con su sonrisa cómplice, no me asusto, ni sentí una “mala vibra” de él. Ahora que lo recuerdo, se apareció como siempre fue el en vida. Alegre y dispuesto. Descanse en paz.

Si vas a copiar y pegar el relato menciona los créditos correspondientes de autor – relator y menciona la fuente donde lo tomaste: https://www.facebook.com/elrincondelmastuerzo/ . Eso me ayuda a seguir publicando. Gracias.

Derechos de contenido reservados 2017 © Eduardo Liñán.

El guante de encaje

El guante de encaje
Escrita por Roberto Sandoval

Cierta vez un paisano viajaba con su hijo en carro. Cuando iban pasando por un campo llamado Zarate una mujer muy joven vestida de fiesta los detuvo. Aunque era muy entrada la noche la habían visto de lejos la luna era intensa y el color del vestido, blanco brillante.

-Mi novio se ha enojado conmigo y me ha dejado sola en medio del campo
– dijo cuando el carro se detuvo
– ¿podrá usted llevarme hasta la entrada de Pampayaste? Yo vivo allí.
-Como no, señorita – contesto el paisano algo extrañado. Y ella subió.
Viajaron en silencio un buen rato, hasta que empezaron a hablar cosas sin importancia, más por temor que por verdadera necesidad de decir algo. En esas conversaciónes ella confesó que le gustaba demasiado el baile y que se llamaba Encarnación.
Era una noche de crudo invierno y la joven estaba desabrigada. Cuando el paisano la vio temblar, dijo:

-Hijo, convide a Encarnación un bollo de anís y un trago de ese vino de canela que llevamos, que es bueno para los enfriamientos.

Ella pego un bocado grande al bollo y tomó desesperada unos tragos. Siguió comiendo el bollo de anís con muchas ganas, tanto que cualquiera hubiera dicho que iban a pasar años antes de que volvieran a ofrecerle algo.

Cuando llegaron a la entrada de Pampayaste, el paisano detuvo el carro y ella bajó y fue corriendo a la casa de la esquina. Padre e hijo siguieron viaje. Habían hecho unas cuantas leguas cuando el hijo vio brillar algo en el piso del carro. Se agachó y descubrió un guante blanco de encaje fosforescente. Entonces se lo mostró a su padre y decidieron volver a la casa en donde habían dejado a Encarnación para devolvérselo.

Hicieron de regreso las leguas que habían andado y se detuvieron en la esquina. Bajaron los dos pero fue el padre quien golpeó las manos. – Avemaria Purisima -llamó como lo hacen los paisanos.

Le contestaron los perros. Y después, la voz de un hombre recién arrancado del sueño.
-¿Que se le ofrece?

-¿Aquí vive la señorita Encarnación? – preguntó el paisano.
El dueño abrió la puerta. Estaba pálido y se quedó mirando a los dos forasteros sin decir palabra.

-Venimos a devolverle su guante. Se lo ha olvidado hace un momento en nuestro carro.
El hombre siguió mirándolos en silencio.

El hijo estuvo con la mano extendida, acalambrada de tanto ofrecer el guante al dueño de casa, hasta que este habló :

– Es mi hija, pero está muerta… ayer se cumplieron veinte años.

Murió en un baile. Del corazón.

El hijo le dio el guante y ambos subieron rápidamente al carro, solo para descubrir a Encarnación sentada, diciéndoles :

– Muchas gracias!

Carolina.

historias de terror de hospitales reales

Hola, quiero contar mi historia que sucedió cuando realizaba mis prácticas profesionales de enfermería, en un conocido hospital de la CDMX, el hospital de la Mujer.
En dicho hospital se atienden únicamente a mujeres y la mayoría de casos son nacimientos en todo tipo (partos, cesáreas, urgencias, etc).
Me había tocado guardia, para esto llevaba ya cuatro guardias seguidas a lo que me encontraba física y mentalmente agotada. Ya entrada la noche acostumbraba comer chocolatines para darme un poco de energía.

Al momento de abrir uno sin que la jefa de enfermeras me viera (bien mala yo) de la nada aparece una mujer que tenia una bata con un poco de sangre (lo cual es de lo más normal en esa área del hospital). Tenia un aspecto muy pálido y demacrado. Me saludo & rápidamente me abordó preguntándome por como estaba su bebé, me contó que llego a urgencias ya que había tenido un choque automovilístico en la mañana con su esposo y le hicieron una cesárea de urgencia (cabe destacar que en ese momento me dio un escalofrío horrible que me recorrió toda la espalda). Su bebé se encontraba en un cunero en el piso de arriba así que le pedí el número de camilla & le dije que subiría a checar el expediente. Así mismo, me dio las gracias y siguió caminando. Voltee a rellenar mi charola con equipo y cuando vi de reojo ella ya no estaba, lo cual se me hizo extraño ya que el pasillo es un poco largo y cuando las mujeres tienen una cesárea reciente caminan con mucho cuidado y muy lento porque duele… No le di Mucha importancia ya que estaba cansada y faltaban unas horas para salir de turno e irme a casa.

Subí a checar el cunero & ekis, si había un bebé más era niña y estaba arriba ya que había nacido prematura. Me di cuenta que algo no estaba bien, mi corazón latía muy acelerado como si alguien estuviera observándome desde ese momento. Bajé lo más rápido que pude a la cama correspondiente de ese cunero y al llegar me percate que no estaba la mujer que me había pedido los datos.
Con la cara más pálida que otra cosa salí de ahí casi contra mi propia voluntad y a los pocos minutos cuando me vio la jefa de enfermeras me pregunta si me sentía bien.

Yo no podía hablar bien del todo. Le conté lo que me había pasado esperando que estuviera igual de sorprendida que yo & cual fue mi sorpresa cuando me dijo que esa mujer se le ha aparecido a todas las enfermeras del piso & que la mujer que se aparecía falleció en el año 2008 a causa de un traumatismo cerebral pero afortunadamente su bebé si vivió y fue recogido por su papá al mes de nacido ya que se quedo en observación.

Todas las enfermeras tratan con mucho respeto el tema y en el altar siempre hay una veladora para que esa mujer algún día pueda encontrar el descanso eterno.
Gracias por leerme!

TAMBIEN TE PUEDE INTERESAR:

Terror en la Cruz roja
Hospitales misteriosos
Relato del hospital, caso real
El hospital de los lamentos
Fantasmas en el hospital, caso real
Escalofrio en el hospital

Palabras relacionadas

historias de hospitales embrujados, abandonados, malditos, encantados
leyendas de hospitales de terror cortas

La macabra aparición de la calle Juárez.

Comenzamos el maratón del mes de octubre, durante todo el mes les ofreceremos una leyenda por semana y el día de muertos les tendremos una sorpresa, por ahora comenzamos con:

La macabra aparición de la calle Juárez.

Por la calle Juárez, entre Aquiles Serdán y Coronado, existe la casa que pueden ver en la fotografía, aunque la fachada ha sufrido los embates del tiempo, los vándalos y demás factores, el interior es una historia muy diferente pues su grado de conservación es alto el labrado del capitel de las columnas y los arcos está casi intacto, las losetas de piedra del piso del patio, el adoquín de los pasillos, sus puertas y ventanas incluso conserva muchos muebles antiguos que alguna vez debieron haber engalanado las habitaciones, todo se encuentra en sus estado original, es decir no ha sido restaurada por lo que no tiene ese aspecto de casa nueva con estilo antiguo, esta casa tiene su belleza intacta, algunas losetas del piso están gastadas, con algunos desniveles, las puertas de madera maciza son vetustas, los muebles están cubiertos de polvo y muchos de ellos están amontonados en las habitaciones del final, pero esto es precisamente lo que da carácter a esa casa, su encanto es la de atravesar por un portal al pasado en donde la mano del tiempo dejo ese rincón intacto.


La casa tiene la típica distribución del estilo neoclásico, se compone por el pasillo de entrada que desemboca en el patio central, al frente lo delimitan 3 ventanas del comedor de madera labrada y a la derecha al barda de colindancia, a la izquierda está el pasillo con arcos en escuadra rodea los 2 lados restantes del patio y en ese pasillo están las entradas a las habitaciones, el pasillo continua y tienen 2 puertas son las entradas del comedor y la de un cuarto que debió hacer las veces de bodega o cobertizo y el pasillo termina en el segundo patio más pequeño donde al lado derecho estaban la cocina y al final el baño.
Es necesario imaginar la casa para entender la leyenda que por generaciones se ha contado de lo que sucedió ahí y de cómo el pasillo es recorrido por un melancólico fantasma que parece no tener descanso.
Mucho pudimos ver el interior de esa casa porque a mediados de los 90s había un bazar en ese lugar, de hecho en esa calle había 3 de estos negocios y en la esquina con Aquiles Serdán con la entrada por esa calle había uno más, aunque algunos ya le llamaban la calle de los bazares en tono de burla, el de esta casa era especial, además de la imponente casa, los artículos eran de verdad curiosos no eran televisores y “modulares” de medio uso, ni muebles desechados, no, ahí había ropa, pero de gala y muy antigua, joyería de plata algunas con plumas de pavorreal, libros antiguos, ahí se vendió una biografía de Porfirio Díaz con la orilla de hilo de oro y presuntamente firmada por el mismo, una carabina 30 30 oxidada así como unas carrilleras, entre muchas cosas curiosas, todas a precios simbólicos, la sola visita a ese bazar valía la pena, ya ni decir de comprar algún objeto, además el aspecto de la casa le daba el marco perfecto a ese bazar tan peculiar.
En ese bazar se cerraba a la 8 de la noche, pues era bien sabido por la familia Reyes Contreras, que por la noches sucedía algo escalofriante, se podía escuchar unos sollozos provenientes del segundo patio, si alguien se atrevía ir a investigar aumentaba la intensidad hasta convertirse en un llanto angustioso y tristísimo, entre cortado por jadeos para tomar aliento los cuales poco a poco se hacían espaciados y débiles hasta que se escuchaba un prolongada exhalación final…
Además de vez en vez se escuchaba que tarareaban la marcha nupcial, a veces a plena luz de día, causando el desconcierto de los clientes y a decir de la familia ya muy entrada la noche se podía ver una novia andar por el pasillo tarareando como en un murmullo la marcha nupcial, con el ramo de rosas blancas entre sus manos, y andar lentamente hasta llegar al patio trasero donde desaparecía, otros pudieron verla bajo la luz de la luna llena parada al final del segundo patio, con su vestido de novia y el velo cubriéndole el rostros, los más valientes que se quedaban a observarla juraron con una de sus manos apartaba el velo su rostro y en parpadeo a una velocidad increíble llegaba frente a ellos mostrándoles su rostro de calavera, si debajo del velo nupcial estaba un cráneo desnudo que provocaba el terror absoluto de quien la viera.
Esto era lo que les contaba Don Roberto Reyes a los jóvenes Enrique y Cesar, que eran quienes trabajaban en ese bazar, y al cerrar las puertas, Don Roberto les ofrecía un trago a los muchachos mientras les contaba estas historias que producían miedo y fascinación a los jóvenes, que se retaban a ir al patio de atrás a ver si podían ver a la novia fantasma, que al decir de la familia era una tía abuela que fue abandonada el día de su boda, causándole un profundo dolor y una profunda vergüenza que la devasto por completo, la joven ya no pudo recuperarse de ese golpe, se la pasaba en su habitación llorando lastimosamente, casi no comía ni salía de su habitación, poco a poco el dolor y la soledad terminaron con su cordura, se ponía el bellísimo vestido blanco de corte europeo tomaba entre sus manos el ramo de flores marchitas y andaba pausadamente por el pasillo de arcos tarareando la marcha nupcial a muy altas horas de la noche en plena oscuridad, su familia trataba de hablar con ella incluso de reprenderla pues era escalofriante verla andado y tarareando de esa manera, pero ella impávida no entendía ni razones ni regaños, la llegaron a estrujar para que volviera en sí, pero ella estaba como sonámbula, como en un trance, con sus ojos muy abiertos, vacíos, enrojecidos por el llanto, con su cuerpo ya muy delgado y macilento, en unas pocas semanas apenas se podía reconocer a la bella joven rebosante de felicidad por su próximo matrimonio, ahora su familia debatía como debían ayudarla, mandarla a un sanatorio o internarla no era una opción en un principio, por temor a los abusos que podía sufrir una joven bella en esas condiciones, consideraron que el amor y cuidado de su familia era suficiente, pero ahora debido al estado de la joven resultaba claro que debía tener atención profesional, pues su propia familia, sus 2 hermanas mayores su hermano y sus padres también mostraban los estragos de convivir con una demente, por eso discutían si debían llevarla a internar, pero no hubo necesidad de llegar a un acuerdo, pues esa misma noche encontraron a la joven muerta, con la venas de sus muñecas cercenadas por un vidrio, los cortes bruscos hechos con saña y repetidos en ambas muñecas, incluso las palmas de sus manos estaban laceradas por los bordes del cristal, una cantidad impresionante de sangre anegaba el vestido y corría por el piso del baño, unos frascos vacíos, de tinta, de perfume, y de los medicamentos calmantes estaban vacíos, los había tomado todos antes de cercenar sus venas, su intención de morir era irrevocable y el desprecio que sentía por ella misma era evidente, más que un suicidio parecía la escena de un violento asesino que con saña acabo con su víctima que había torturado por meses… la pérdida de sangre acentuaba la palidez de su rostro que debido a la desnutrición que ella misma se provocó lucia cadavérico, con los ojos muy abiertos y muy vacíos, hundidos y ojerosos la escena marco a toda su familia de por vida, jamás supieron si los escucho y en momento de lucidez escapo al baño para evitar que fuera internada o si simplemente coincidió pues estaba claro que de una manera o de otra la joven terminaría con su vida, de hecho ya lo estaba haciendo desde el día que la abandonaron ya no vivía simplemente empezó a morir…
El asunto se trató con el mayor hermetismo, la familia se fue de esa casa y al cabo de unos años la habitaron familiares que no sabían detalles de lo ocurrido y ellos fueron los primeros que testificaron la macabra aparición, eventualmente nadie quiso quedarse en esa casa, solo se habitan las dos recamaras que tienen ventanas a la calle Juárez, el resto de la casa quedo desierto y conservado en el tiempo…
En el momento que el bazar se abrió, las vitrinas estaban sobre el pasillos de entrada y en el patio algunos muebles de jardín que también estaban a la venta, las recamaras desde luego no se abrían a nadie, ni a los clientes ni a los encargados y nadie atravesaba más allá del patio ni al comedor, ni mucho menos al segundo patio, pero el par de muchachos limpiando, los clientes preguntando por todo, la música que venía de una vieja “consola” de discos de los años 50s, que más tenia aspecto de ataúd que de otra cosa pero en sus tiempos era lo más sofisticado y elegante, todo ese barullo hacía sentirse viva a la casa.
Un día viernes del mes de octubre, ya había oscurecido cuando cerraron las puertas del bazar, fueron a sentarse en el juego de jardín que estaba en el patio y mientras se fumaban un cigarro, hacían el corte de caja para entregarlo a don Roberto, iluminados solo por el foco del pasillo de entrada, cesar se tuvo que acercar a la luz para terminar las cuentas, mientras enrique que estaba en la penumbra del patio volteo hacia las ventanas del comedor y vio un bulto blanco entre la oscuridad y recordó que don Roberto iría a cubrir con hules algunos de los muebles del comedor pues había algunas pequeñas goteras, pensando que era una buena ocasión para asustar a su compañero espero a que regresara y tomara asiento frente a el para decirle “mira en las ventanas del comedor se ve la novia” Cesar giro la cabeza y de inmediato pudo ver la silueta y sintió tal impresión que parecía que le jalaban los cabellos desde la raíz, de inmediato aparto la vista de la ventana y exclamo “si es verdad esta agachada con la cara cubierta por el velo, vámonos de aquí”… al escuchar la detallada descripción Enrique volteo a de nuevo y se quedó viendo el bulto fijamente, poco a poco esa silueta fue tomando forma y en efecto parecía que estaba agachada se dibujaba la silueta de la cabeza debajo de la transparencia del velo e incluso se veía una coronilla de flores sobre su cabeza, sus manos juntas como orando… pero don Roberto jamás menciono esos detalles, tampoco dijo que se apareciera en el comedor, así que culpando a la imaginación y envalentonado porque sabía que era una cubierta de hule, se pondero ante su amigo diciéndole “yo voy a investigar” claro que Cesar trato de impedirlo pues estaba más que convencido que esa el fantasma de la novia, pero no pudo evitar que Enrique atravesara él y se perdiera en el oscuro pasillo para entrar al comedor, no pudo evitar sentirse temeroso al entrar en la oscuridad apenas iluminada por la escasa luz que entraba por las ventanas, la penumbra y las sillas altas de madera labrada alrededor de la mesa cubiertas de polvo, pero sin hule ni sabanas ni ninguna cubierta que semejara una silueta, pero tratando de desentrañar el misterio, se paró en el ventanal donde se veía el bulto, pensando que era un juego de luces atravesó de los viejos cristales que deformaban el entorno por ser tan viejos, vio a su compañero ya casi en la puerta de la calle recargado con los codos en la vitrina de la entrada con una mano cubriendo su rostro, sonrió un poco por el susto que le había propinado, pensó en quedarse ahí sin hacer ruido para ver que hacia su amigo, pero se sintió observado como si sobre su cabeza estuviera alguien o algo observándolo, quiso levantar la cabeza pero no se atrevió, quizá la novia trepo por la pared como una araña monstruosa y ahora lo veía desde arriba , quizá flotaba sobre el vaporosamente, quizá repto debajo de la mesa gateando como un animal espectral…. Quizá tenia demasiada imaginación y lo traicionaba en ese momento… por eso decidió salir y cuando iba a atravesar el patio, con la certeza que no había nada que fingiera la silueta, volteo a la ventana y vio claramente a la novia exactamente en el mismo lugar… no dijo nada, pero solo de pensar que se había parado en ese mismo lugar sentía un escalofrió por todo su cuerpo, llego a donde su amigo y son mediar palabra salieron de la casa sin esperar a don Roberto, mientras se escuchaba un ligero murmullo que tarareaba la marcha nupcial…
Cuando recuperaron el aliento ambos cambiaron impresiones y al día siguiente le contaron lo sucedido que los escucho atentamente pero sin demasiada sorpresa, al final del relato agrego “no sabía que también nos observaba desde el comedor…”
A pesar de lo ocurrido los jóvenes siguieron trabajando un par de meses más, hasta que el bazar cerró cuando se vendieron la mayor parte de sus curiosidades, en ese lapso los jóvenes contaron a muchos clientes su experiencia y nunca más se quedaron después de la hora del cierre.

El anillo de carmen

El anillo de carmen
Carmen era una mujer de 80 años no pudo tener familia pero muy afortunada en los negocios sentía ya su muerte cerca y acudió al padre del pueblo para entregarle un testamento de que su casa quería que la hicieran un asilo y que con su dinero y negocios se mantuviera en pie y que al momento de morir la enterraran con sus joyas que era lo unico que pedia. pasaron los días y la mujer falleció y todo lo de su testamento se cumplió pasaron los meses y el rumor llego a los sepultureros del panteón y decidieron desenterrarla.

Al abrir el ataúd vieron las joyas y las agarraron pero habia una en especial que batallaron que era su anillo que le habia dado su padre y que siempre lo habia tenido decidieron mocharle el dedo para sacar el anillo. Los sepultureros al cometer el robo la volvieron a enterrar y vendieron las joyas. Pasaron los meses y llego el dia de muertos y en la iglesia habia misa y el padre dice los que se quieran confesar pasen entonces una mujer toda tapada de un velo negro entra y le dice al padre porque lo hiciste eras el unico que sabia eso.

El padre incrédulo abre su ventanilla del confesionario y ve a carmen con la cara llena de gusanos y enseñándole la mano faltando un dedo el padre se quedo sin palabras y la mujer salio y se retiro.

Tambien te puede interesar:

Historias pequeñas de terror
Relatos de terror
Leyendas de terror reales

Ya en la tarde en el panteón estaban todas las familias visitando a sus fallecidos llego la noche y los sepultureros del panteón invitaron a salir a los visitantes ya cuando habia anochecido y no habia nadie ven a la dama en el fondo y le gritan ” señora favor de retirarse ya esta cerrado” al no haber reacción se acercan con la dama y uno le toca el hombro, en eso voltea la mujer y le dice con una voz horrible “mi anilloo” el hombre por el impacto se desvaneció y murió. el otro hombre corrió ahora se ve en las calles de vagabundo hablando de carmen y buscando el anillo lo tratan de loco en el pueblo. el padre siempre le deja comida y unas cobijas en la parte trasera de la iglesia para que cumpla su misión de recuperar el anillo de carmen y asi ya dejar de recibir sus visitas
Fin.
anonimo

Mi relato de espiritus

Anónimo

Hola amigos esta es la primera parte del relato donde algo o alguien aterraba a mi hija la mas pequeña desde el jardín espero te guste mi relato de miedo.

Bueno esta ocasión les contare lo que paso con mi hija que actualmente tiene 7 años y esto ocurrió cuando tenia 2 años y medio, en la misma casa de mi cuñado …Ese día pasamos a las casa para platicar de cosas triviales, los hijos de mi cuñado no se encontraban en ese momento ya que iban de tarde a la escuela eran eso de las 4 pm así que estábamos la concuña; mi esposa y un servidor, la niña empezó a jugar sólita con unas muñecas, estábamos en la sala la cual en un costado tiene las escaleras para subir al techo o placa de la casa.

En la parte superior, solo había cuartos en obra negra, pues la niña empezó a moverse de lugares para seguir jugando hasta que se puso en la escalera en el segundo o tercer peldaño y de la nada ya iba subiendo mas peldaños, así que fui y la baje, pasaron uno o dos minutos y nuevamente comenzó a subir, y le dije a mi esposa

-bájala te toca-, la bajo mi mujer diciéndole -no puedes subir ahí te vas a caer-, apenas la bajo y otra vez ahí va para arriba,me levanto del sillón donde me encontraba la cargo y mis palabras fueron: -ahhh que niña tan terca a que quieres subir-?

Mi bebe me responde, -la niña quiere que suba a jugar con ella- ! Yo con cara de ¿ QUEEE ? volteo hacia con mi esposa y concuña y pregunto ¿no fue la sobrina a la escuela ? a lo cual mi concuña responde -tita esta en la escuela-

Regreso la mirada con mi hija y le pregunto -¿cual niña? mija-
y ella me señalaba hacia arriba -la niña que esta allá- sin dejar apuntar con su dedito.

La baje y decidí ir a revisar la planta superior de la casa, no encontré a nada ni nadie… tiempo después un fin de semana nos encontrábamos en la misma casa del cuñado ya que nos reunimos para comer y la niña estaba neceando que quería salir a jugar al patio pero como estábamos todos dentro de la casa no le prestábamos atención hasta que empezó a llorar fue mi esposa a consolarla, y le pregunta que quieres mija, la niña responde salir a jugar, mi esposa le contesta pero no hay nadie en el patio vas a estar sólita, y la niña le dice -a que no, la niña quiere que juegue con ella-… Nos miramos entre todos y me acerque con mi hija y le pregunte ¿ donde esta la niña mami? ella me señalaba una esquina del jardín.. -ahí esta mira-, yo pelaba unos ojotes y me limpiaba como si trajera lagañas no veía nada.

Lo único que hicimos fue decirle a mi bebe -no hay nadie ahí no puedes salir!-… -a que si la niña quiere que juegue-
La quitamos de la ventana y la entretuvieron sus primos mas grandes que ella pero de vez en cuando le ganaba la curiosidad y se asomaba a la ventana en una de esas asomadas le pregunte sigue ahí la niña y me respondió -no, no esta-

Esto que les platico es una serie de sucesos que han ocurrido en esa casa, años mas atrás cuando mi esposa estaba soltera y viviendo en casa de su hermano ( esa misma casa ) me contó que en las noches sentía que algo se le subía al cuerpo algo pesado que no le dejaba respirar, esas fueron varias ocasiones.

A otro hermano de ella que también viva con ellos le estiraron los pies, mi cuñado platica que cuando tiene visitas ya sea familia, amigos, reuniones, fiestas los entes espíritus que viven en la casa se molestan hacen saber que están ahí.

Pero estas son otras historias por que les digo los “entes o fantasmas” ? Por que mi cuñado llevo un vidente paranormal… detecto, vio supo etc.. le informo a mi cuñado que en su casa había tres personas mas o espíritus.. una niña una señora y un hombre pero no era cualquier hombre era maligno, tengo mas historias ya que en mi casa también han empezado a suceder cosas.

De nueva cuenta si gustan otro o mas relatos díganlo perdonen la ortografía y la redacción, ya que no soy escritor me apego a como fue y las palabras reales que en su momento se dijeron .

La mujer del diablo

Relato Anónimo
Escrito y Adaptado por Eduardo Liñán

ATENCIO UN HISTORIA, MORBOSO

Esta historia nos la cuenta un miembro del grupo que pidió que fuera anónimo, el ha sido mesero durante mucho tiempo, en sus andares, trabajó en los bares del centro y en la zona de los mercados de Tampico, este relato es acerca de unos eventos extraños que le sucedieron a un cliente frecuente de uno de los bares en los que atendía y que tras unas copas le contó con lujo de detalles lo que le sucedió una noche, y los sucesos que rodearon su experiencia paranormal.


Esta persona a la que llamaré Eutiquio era empleado de una tienda departamental en el centro de Tampico, era un tipo bastante pervertido que se deleitaba viéndole las nalgas a la mujeres y tomarles fotos sin que ellas se dieran cuenta, su aspecto era bastante desagradable, siempre desaliñado, de baja estatura, moreno, con dientes manchados por el tabaco y apestoso a humedad y semen, continuamente acosaba a las compañeras y cajeras de su trabajo y a raíz de eso la gente le huía, en especial las mujeres.
Como cada fin de semana, se perdía en los bares que rodeaban la zona del triángulo, era muy conocido por que bebía demasiado y aunque tenía dinero para pagar la compañía de una mujer, estas nunca le hacían caso, por feo y por carente de modos, eso le ocasionaba una frustración sexual tan tremenda que una noche influenciado por el alcohol y las drogas, abusó de una señora indígena que vendía sus productos del campo en el mercado, de algún modo la llevó a un hotelucho e intento tener sexo con ella, pero con tan mala suerte que no tuvo una erección y la acompañante se burló de él, en un arranque de coraje, la comenzó a golpear al tiempo que la violaba y esto le produjo una firme erección, en el calor del momento mientras la penetraba violentamente, después de saciar sus instintos, salió huyendo de lugar y dejó abandonada a aquella infortunada mujer en aquel hediondo cuarto, se dice que juró vengarse de aquel agravio, y cumplió de algún modo su promesa.
Eutiquio sin preocuparse, siguió en su rutina de parrandas y excesos. Siendo de madrugada estaba tomando en exceso en el bar “El corsario” y de pronto sintió malestar, salió a la calle y vomitó durante un buen rato por la mezcla de licores que había ingerido, cuando por fin pudo incorporarse, vió a su alrededor y la calle estaba completamente sola, hacía calor y solo se escuchaba el ruido de los climas de los bares y el sonido sordo de la música de conjunto que sonaba en el interior, de pronto escuchó un ruido peculiar que venía de la calle aledaña , eran pisadas de tacones, que se acercaban cada vez más, sin darle importancia encendió un cigarro antes de entrar y vio en la esquina a una mujer de una belleza bastante peculiar, la visión exuberante de la meretriz le produjo una pequeña erección al verla, era una mujer morena de abundante cabellera negra, con un vestido ceñido cuerpo que dejaba ver sus formidables curvas y sus bien contorneadas piernas, de senos prominentes y un rostro casi perfecto.
La mujer lo vió, le sonrió y con la misma se dio la media vuelta para caminar sola entre las obscuras calles, dirigiéndose al callejón Reforma, Eutiquio sin dudarlo comenzó a seguir a aquella hermosa mujer, sabía que era prostituta y en su mente torcida pensaba que le había hecho señas para invitarlo a contratar sus servicios, estaba dispuesto a disfrutar de aquellas mieles no importándole el precio, el hombre la siguió por varias cuadras en aquel obscuro callejón con rumbo al cascajal; hipnotizado con el vaivén de sus caderas y el perfume sutil que iba dejando mientras caminaba. Eutiquio jadeaba imaginándose el festín que se llevaría al alcanzar a la mujer y deleitarse con su escultural cuerpo.
Al llegar a la calle Alarcón, la mujer apresuró el paso y caminó hasta llegar a unas viejas escaleras que comunican con la calle Altamira atrás del viejo hospital civil, Eutiquio cansado y dispuesto a abordar a la mujer, corrió para darle alcance en las escaleras, su sorpresa fue mayúscula cuando la vio parada en medio, con el vestido subido y mostrando sutilmente la tanga que llevaba puesta.
La lujuria no se hizo esperar y se abalanzó violentamente sobre la mujer, mordisqueándole el cuello y cubriéndola de baba, comenzó a manosearla sin que esta opusiera ninguna resistencia, mientras metía su cabeza entre sus senos, sus manos desesperadas apretaban las nalgas de la mujer con mucho morbo, Eutiquio estaba completamente extasiado y sin darse cuenta la mujer lo arrinconó en aquella escaleras, para bajarle el pantalón, la obscuridad los envolvió y de pronto la mujer comenzó a besarlo, sin embargo algo raro paso, el hombre notó que el perfume de la mujer se convertía en una sucia pestilencia, y aquella piel tersa que tocaba de pronto parecía estar áspera y cubierta de pelos duros, la lengua de la mujer lamia el cuello de Eutiquio mientras lo masturbaba, pero sintió unas manos callosas en su pene y comenzó a dolerle el sutil masaje, por instinto apartó a la dama e intentó verla a la cara, solo veía sombras de aquella supuesta mujer, sin pensar sacó su encendedor para alumbrarse y al prenderlo, el horror se dibujó en su rostro, frente a él ya no estaba la sensual mujer, en cambio había una cosa horrible con un rostro negro y aceitoso, cubierto de un pelambre apestoso, con ojos saltones desprovistos de parpados y una boca llena de dientes afilados que contrastaban con una gran lengua cubierta de flemas que ondeaba de un lado a otro, y un par de cuernos que salían de su cabeza, la piel negra y agrietada cubierta de pelambre le daba un aspecto todavía mas siniestro, al ver que aquella horripilante criatura se agarraba un prominente pene que le colgaba entre las piernas intentó correr, pero como tenia los pantalones abajo, cayó y rodó por las escaleras, golpeándose en la cabeza y perdió el conocimiento.
La historia cuenta que Eutiquio despertó en una cama de la cruz roja, y el dolor lo invadió al intentar incorporarse, tenía el cuerpo y el rostro lesionado con aruños profundos, incluso algunos tuvieron que ser cerrados con sutura, al recordar los eventos de la noche anterior, sintió pánico y comenzó a gritar aterrado que el diablo lo había atacado, eso causo la extrañeza de las enfermeras y doctores de turno que estaban ahí, se dice que el hombre nunca se recuperó mentalmente y jamás regresó a su trabajo, se le veia deambular por la zona de los mercados y a veces mendingaba copas y cigarros en los bares, después nunca lo volvieron a ver en las calles del triangulo y algunas personas decían que se había suicidado, la verdad de su destino nadie la supo con claridad, pero quedó esta extraña historia en donde la presencia de algo maligno cobró las malas acciones de aquel hombre.
ANONIMO

Relato de miedo (No voltees)

NO VOLTEES
Relato personal basado en las experiencias de Joaquín Cárdenas.

Hace algunos años conocí a Joaquín Cárdenas, el era pescador y trabajador en una salinera en el Ejido Aquiles Serdán “El Barranco” en Altamira Tamaulipas, Yo acostumbraba ir al puente del rio Barberena a pescar y a tomar cerveza, viendo a los pescadores atarrayar y sacar algunos peces y camarones, era común que platicáramos acerca de la vida en el ejido y de historias de la gente de la región, Joaquín vivía en un lugar cercano a Morón, el era un hombre ya mayor un tanto huraño, pero tenía una gran sabiduría y sabia muchas historias de miedo, las cuales me contó al calor de unas cervezas y una fritanga de pescado, las historias de Joaquín comienzan cuando él era aun joven, el ayudaba a su abuelo en una parcela familiar que tenían a unos kilómetros del pueblo, y era común que después de trabajar la tierra y cosechar algunas legumbres, juntaran leña para llevar a su casa y tener con que cocinar, en esos tiempos las casas tenían hornos de barro y parrillas donde al calor de la leña preparaban sus alimentos.

El abuelo de Joaquín tenía una desvencijada camioneta chevrolet, picada por la sal y la humedad, pero tenía un buen motor, en ella transportaban sus herramientas y la leña todos los días, recorrían un largo y agreste camino para ir y regresar, lleno de polvo y hoyancos que hacían que la camioneta brincara, así que se iban lento. Ya entrada la noche, Joaquín subía el ultimo atado de leña a la pick up, y comenzaron su camino, el cielo estaba estrellado y había luna llena, los faros de la camioneta apenas iluminaban el camino unos metros, mas allá era total obscuridad, en cierto punto del camino, El abuelo de Joaquín paró y se dió cuenta que el camino estaba bloqueado por una empalizada que había dejado un ejidatario para cercar su parcela, solo había una forma de rodear y era por un camino poco transitado lleno de maleza y piedras, en donde hasta los caballos batallaban para seguir el rumbo, muy a su pesar el abuelo, dio reversa y estando en la entrada de aquel camino suspiró hondo y se persignó, Joaquín extrañado de lo nervioso que se veía su abuelo pensó que nunca lo había visto así ninguna vez, trató de no pensar en eso y acomodó su cabeza en el vidrio para tratar de dormitar un poco en lo que llegaban, su abuelo iba al pendiente del camino y un poco rápido.

Al pasar una antigua noria, un sobresalto de la camioneta hizo que Joaquín se incorporara, el abuelo iba muy rápido por el camino, haciendo rugir el motor y levantándose del camino por los hoyancos por donde pasaban.

-Que pasa abuelo?- pregunto Joaquín con desconcierto
-Nada mijo agárrate-

En eso Joaquín sintió una pesadez y una sensación de ser observado, una corriente eléctrica recorrió su cabeza y su espalda y los cabellos de la nuca se le erizaron, volteo a ver a su abuelo y este tenía su vista en el camino con las manos apretando el volante y con su cabeza casi pegado a él.

De pronto escuchó como algo golpeó la caja de la camioneta y se tambaleó como si algo hubiera sido arrojado en ella, cuando empieza a voltear para ver qué era lo que había golpeado, el abuelo le grita enérgicamente y con todas sus fuerzas

-¡NO, no voltees!-

Joaquín se quedo inmóvil y volteó al frente, el grito y la sensación de que algo traían atrás, hizo que le comenzara a latir fuertemente el corazón, el motor de la camioneta rugió al acelerar, venían bastante rápido, y al observar a su abuelo notó que tenía el rostro lleno de miedo, nunca en su vida lo había visto temeroso. De pronto escucharon unos fuertes toquidos en el medallón trasero de la camioneta, era imposible nadie venia atrás o al menos eso pensaba, el instinto de querer voltear fue rápidamente disuelto con la mano callosa de su abuelo al tomarlo de las mejillas fuertemente y mirándolo fijamente sin soltar el volante

¡Mírame cabrón, no te voltees, no dejes de verme a mí!

El grito y la advertencia frenética del abuelo, hizo que la mente de Joaquín se nublara y se quedara fijamente mirando al anciano, el cuál comenzó a sudar copiosamente y a decir oraciones entre dientes,

-Ayúdanos señor, santo sea tu nombre, no nos abandones Dios mío-

En Joaquín volvió a escuchar el ruido de algo golpear la lámina de la caja, eran como si algo brincara en ella, era imposible a esa velocidad y con los brincos que daba la camioneta, el veía fijamente a su abuelo no quería voltear pero de reojo veía un bulto en la parte trasera de la camioneta algo que se movía ahí, cerró los ojos fuertemente para no ver y quería llorar, quería que su abuelo se detuviera y correr, de nuevo algo golpeteaba el medallón trasero, algo quería que volteara a ver, el abuelo casi al borde de un colapso miro con determinación a Joaquín gritándole que no volteara que lo viera a el, el rostro del anciano era de terror puro, de desesperación y a punto del llanto, el motor de la camioneta estaba al límite, rugía trabajosamente y Joaquín pensaba que se despedazaría antes de que llegaran a cualquier sitio.

Su corazón latía tan rápido que por un momento pensó que se le saldría del pecho, respiraba trabajosamente intentando jalar aire, mientras se aferraba al cinturón de seguridad, cerró los ojos fuertemente y comenzó a orar y a pedir perdón por todo y un impulso hizo que se acordara de sus padres, pensó que iba a morir, en ese momento la velocidad de la camioneta se redujo, el abrió los ojos para mirar y ya estaban en el camino principal, un camino de piedras y tierra compactada.

Al mirar al abuelo estaba con la cabeza recargada en el volante, respirando de alivio y sudando a chorros, todo estaba en silencio, escuchaba los grillos y las cigarras en el monte y el zumbido del motor de la camioneta, le dio marcha y las piedras comenzaron a crujir en señal que el camino principal los llevaría al ejido, que se veía a lo lejos.

-Mire mijo, de lo que oyó y escuchó no se lo cuente a su madre, ni a su abuela, ¿Oyó?- le dijo el abuelo con una voz seria y determinada
-Si abue, pero ¿Que fue eso?- Pregunto Joaquín
-Eso mijo, era el diablo, si lo hubieras visto, te habrías puesto todo blanco y a lo mejor hubieras muerto de un susto-

Joaquín al escuchar aquella afirmación no dio crédito, pero el terror de su abuelo y lo que sintió y escucho no lo imaginó, al llegar a su casa, notó que en la caja de la camioneta no había nada, ni siquiera las herramientas o la leña, con los brincos se habían perdido, sin embargo pudo notar algo raro que le produjo un escalofrío, unas abolladuras en la caja de la pick up, le confirmaban que en verdad algo los golpeo, eras varias como su algo hubiera pisado fuertemente la lamina.

Esa noche Joaquín no pudo dormir, su abuelo que permanecía afuera de su ventana oraba en silencio, recordó entonces a un salinero que había conocido tiempo atrás, el hombre se llamaba Felipe, tendría unos 20 años cuando lo vio, su cabello estaba completamente blanco y en su rostro llevaba unas marcas de aruños, fue entonces que relacionó su experiencia con el joven, la gente decía que a él se le había aparecido el diablo, una noche en una marisma pero esa es parte de otra historia.

Eduardo Liñán Abril 2016

RESOUESTAS:

Anonimo: Q historia tan fuerte en verdad me da mucho miedo todo lo desconocido y cada q leeo una historia de estas me provoca mucho miedo y hanciedad se me seca la boca nada mas de imaginarme lo q les sucedio a estas personas y el terror q vivieron DIOS nos ampare y nos proteja de esto yo no se kmo publicar en la pagina algo qm sucedio hace muchos años cuando yo era soltera espero un dia poderles contar si alguien save kmo puedo publicarlo avizeme

Relato de miedo Mi caso real

Hola, ¡Buenas noches a todos!..

Anteriormente el año pasado les había contando una historia sobre lo que muchos lectores denominaron a la bruja que se aparece en Cumbres San Agustín, algo así.. debido a los comentarios me da pena contarles algo que me tiene inquieta desde hace dos semanas, les pido de antemano a los administradores que mantengan mi anonimato porque me da mucha vergüenza que no me crean, Jajajaja.

Todo empezó porque mi mamá en la mañana me levantó para que fuera por unas cosas a la tienda para preparar la comida, entre que si quería ir y no pues fui, iba a comprar pechuga de pollo y $30 pesos de queso panela (aún lo recuerdo), fui a dos tiendas y no tenían lo que necesitaba, entonces decidí ir a una carnicería que está por mi casa, esa tiene poco que la abrieron ya que los dueños tuvieron problemas con sicarios y todo ese pedo, la gente cuenta que cuando la cerraron pues obviamente había un olor fétido a carne podrida por el motivo de ser carnicería, sin desviarme tanto del tema, fui hasta ahí y sólo me atendía una señora como de unos 55 años, y como abren tarde la tienda apenas estaban levantando las pesadas cortinas etc.

Cuando me pudo atender le pedí lo que ocupaba y me dijo que me esperara un momento que subiría a la bodega que tiene la planta alta de la carnicería, yo claro que le contesté amablemente que la esperaba que no tuviese cuidado ya que mi mamá me iba a chingar si no llegaba con las cosas, después de esto me quedé a contemplar la carnicería, es muy amplia ya que cuenta con abarrotes y todo eso, su pared blanca pero sucia de tierra, grasa y hasta manchas de sangre.. cuando entre todos esos jugos y todo lo que estaba viendo empecé a escuchar un quejido, yo pensaba que era la viejecita por lo que dije en voz alta: “¿Está bien oiga, ocupa ayuda?” a lo que nadie me respondió y se siguió escuchando lo mismo, a mi espalda, sentí que alguien corrió atrás de mi, pero tenía una velocidad descomunal, producto de eso se cayó una bolsa de croquetas, yo buscaba una explicación lógica y quise pensar que fue el aire, pero en realidad ya se me notaba hasta los poros el nerviosismo, se quedó en silencio hasta que volví a escuchar un quejido y cuando volteé se los juro por lo que más quiero, vi algo que jamás podré olvidar, una personita pequeña, media tal vez 1.30 cm, cabello despeinado, ojos desorbitados y muy sucio, quise pensar que era un niño, yo me quedé sin habla y cuando quise retroceder corrió horrible, pero para esto no se escuchaba que tuviese contacto con el piso, y pues ya no me pude contener, grité horrible y bajo la señora, ya andaba huyendo porque estaba bien asustadona, pero la señora me dijo: “Mija esperate,¿Que pasó estas bien? a lo que le dije que había visto algo y que ya me tenía que ir, ella bajo con lo que yo había pedido, y me miró con cara de susto, y me dijo vayase mija asi dejemelo no me pague pero no le vaya a decir a nadie lo que vio, luego nadie querrá venir, yo solo agarre las cosas y me fui, llegué a mi casa bien asustada y chequé la hora, no había pasado ni 10 min, todo fue tan rápido y enserio, no me drogo, no fumo ni nada que me apendeje, jamás voy a lograr comprender si esa cosa de verdad era humana, si era tal ve algún demonio o tan sólo una simple aparición.

Tampoco jamás de me va a olvidar la mirada de angustia y miedo que me regaló esa señora al decirle lo que había visto en su negocio, sólo espero que Dios la cuide de eso, perdón por escribir tanto, pero se me hacía justo explicarlo para ver si redactando alguien me pudiese ayudar, porque me siento bien pendeja sin poder dormir y sobretodo temerosa en mi propia casa de ver aquella cosa que vi en ese lugar.
La colonia es Valle de Santa Lucía y pues también mantendré en anonimato el nombre del negocio,trate de redactar lo mejor que pude pero no soy buena para esto, ojalá no les aburra tanto yo solo quiero respuestas, muchísimas gracias por leerme, saludos.

Los ruidos Extraños

Hola quiero compartir mi historia que sea anónima
Cuando era niña viví en casa de mis abuelos, era muy grande de 2 plantas las escaleras están por fuera en el patio de ahí se mira un puerta barandal que da a un callejón los vecinos cuentan que han visto una señora de vestido blanco pasar por el callejón y perderse en la casa de mis abuelos yo nunca vi nada pero siempre que dormíamos algo nos levantaba a las 3:00am de la madrugada como alguien que te mira y se escuchan ruidos extraños como una canica,pasos como tacón ,que arrastran las sillas,que se caen los cuadros de la paredes y dicen que han visto unas esferas flotando en el ultimo cuarto inclusive a un familiar lo arrastraron de la cama al piso.


Contaban mis abuelos ya fallecidos que antes los dueños de los terrenos eran adinerados y que enterraron un cofre con monedas de oro y cuando murieron las almas quedaron en pena cuidando que nadie encontrara el tesoro cuando mueren mis abuelos mi padre reside vender la casa para ya nuca volver a pasar por todos esos sustos la casa esta ubicada en la colonia San Diego en el municipio de Guadalupe NL.

Respuestas :

Este relato a mi me consta que es real … es amiga mia y en una ocasion que nos paso a su casa a ver un cuarto yo vi una sombra en la pared como de una niña parecida a la del aro , pense que era mi imaginacion pero la verdad lo vi muy claro y me se otra historia sobre esa misma casa que luego les contare !