Archivo de la categoría: Historias de espiritus

43 Relato basado en experiencias reales

43
Relato basado en experiencias reales de Ricardo Zambrano
Escrito y Adaptado por Eduardo Liñán

Trabajo como policía en Bogotá, Colombia y ostento el rango de patrullero. Muchas veces he tenido turnos de noche en donde me he enfrentado a situaciones extrañas y sin explicación. En la policía se nos asignan “cuadrantes” que no son más que una determinada cantidad de manzanas en las que se divide la ciudad y nuestra labor es patrullar esas calles en vehículos o en motocicletas según sea el caso. A mí en lo particular me ha tocado hacer rondín zonas despobladas y rurales a las orillas de la ciudad en donde solo hay obscuridad y pobreza.

Sin embargo durante un patrullaje me sucedió algo raro que puso en alerta todos mis sentidos y entendimiento. Sería un lunes por la noche y había llegado a la estación temprano, me preparé y me dispuse a recibir el turno y la orden del día. El turno comprendía de las 9 pm a las 7 pm. A todos se nos asignaba un vehículo o una motocicleta según la zona del cuadrante a cubrir; así que anoté la identificación de la patrulla y en la orden nos habían asignado 2 cuadrantes, el que nos tocaba cubrir habitualmente y el 43 cuyo titular había pedido permiso y el otro patrullero estaba de vacaciones. Así que mi compañero Arias y yo, abordamos el Renault Duster y manejé hasta nuestro primer cuadrante en tanto Arias revisaba una vez más el orden del día y los procedimientos, él siempre fue un policía ejemplar y celoso de su deber.

Luego de terminar en nuestra zona nos enfilamos al 43 el cual era una zona de mucho monte y terrenos baldíos llenos de basura y malvivientes, con calles difíciles de transitar y en penumbras, seria ya de madrugada cuando sentí mucho cansancio, durante el día no había dormido lo suficiente, mi cuerpo estaba tenso y el sueño me invadió, en esas condiciones era imprudente continuar así que le pedí a Arias que estacionáramos para poder descansar un poco y que se ocupara de la radio y de los casos apremiantes en donde se requiriera nuestra presencia. Arias me apoyó, yo antes lo había hecho así que no hubo mayores problemas. Apenas acomodé la cabeza, mi mente comenzó a divagar en tanto agarraba el sueño, eran las 2:43 am.

En el lugar donde habíamos estacionado, meses atrás atendimos un reporte varios compañeros. Había ocurrido un horrible accidente en donde un “auto fantasma” había arrollado a una anciana haciéndola pedazos y dejando sus restos en el pavimento. Después con el tiempo comenzó a circular un rumor acerca que de ese hecho. Algunos patrulleros afirmaban haber visto a la anciana del accidente deambular por el área, de vestimentas vaporosas y de cabellos canosos que se aparecía por las inmediaciones causando asombro a los compañeros que al seguirla se desaparecía ante sus ojos.

Pensaba en eso cuando el sueño me venció y dormité, un espasmo y un sentimiento sofocación me despertó y me vi dentro de la patrulla, Arias no estaba en su asiento y al ver el reloj eran las 2:53 am, sentí que dormí mucho tiempo. Sin embargo seguía cansado. Bajé de la unidad y un golpe de frio me invadió, tanto que me puse la chamarra al no poder soportarlo. Al iluminar con los faros y mi lámpara de mano para buscar a mi compañero, no lo vi por ningún lado, mas allá de la luz de los faros, solo era obscuridad. Decidí entonces marcarle a su celular y me mandaba al buzón. Me puse tenso y acaricie mi Beretta, volví a marcar y a lo lejos escuche el tono de su celular que repiqueteaba rompiendo el silencio sepulcral del lugar. Sentí alivio cuando escuche que estaba cerca; pero algo andaba mal porque no me respondía. En esa zona había mucho malandro y temía que hubiera atendido una emergencia y fuera emboscado sin mi apoyo. Apenas iba a marcar de nuevo cuando el teléfono me marco 5% de batería, casi por impulso me subí al vehículo para conectar el móvil, luego de mucho esfuerzo por fin pude conectar la pequeña entrada del cable al alimentador y al alzar la mirada y ver que a lo lejos se iluminaba el monte, noté que por un lado estaba parada una persona. De reojo lo primero que me percaté, es que era una mujer, y vestía de blanco… Me quedé pasmado y tragué saliva, se me vinieron a la mente esos pensamientos de la anciana muerta y dudé en voltear; pero mi curiosidad ganó y voltee repentinamente. La mujer estaba a unos centímetros del vidrio y sentí un escalofrío cuando la vi, comencé a sudar frio y me habló. Con una voz muy clara, su aspecto pálido denotaba que a pesar de la edad y el cabello canoso, parecía joven y con unos ojos grises inquietantes.

Me pidió llevarla a algún lado, por supuesto que no podíamos hacer eso y antes de que pudiera responderle se sonrió y camino hacia atrás para perderse en la obscuridad del monte que estaba por un lado del camino, lo extraño es que al desaparecer parecía que se apagaba como si de ella emanara una luz.

Al comprender lo que estaba ocurriendo, cerré fuertemente mis ojos y mi corazón se salía del pecho. Unas gotas de sudor me recorrieron el rostro y empecé a temblar de miedo. Tenía que vencer mi miedo, así que respiré hondo y baje rápidamente de la unidad sacando mi Beretta y apunté con ella apoyándome en la lámpara de mano que iluminó la zona donde había desaparecido aquella mujer.

En eso escuché el crujir de ramas a mi derecha y apunte con el arma y la lámpara, al ver que era mi compañero dejé de apuntar y respiré tranquilo. Venia caminando con el arma desenfundada y su aspecto era de preocupación y su rostro pálido confirmaba su estado alterado. Al llegar me dijo sin decirme nada que subiera al vehículo y que arrancara. Así lo hice pisé a fondo el acelerador y salimos corriendo de ahí. Luego de conducir por un rato, paré y me quedé viendo a mi compañero que venía muy tenso y nervioso. Luego de que se calmara y sin que lo preguntara comenzó a decirme que mientras dormía había escuchado algo entre el monte, como unas voces y ruidos que hicieron que bajara del vehículo a investigar. Se metió entre el monte con el arma desenfundada. Al no encontrar nada enseguida escucho el timbre del teléfono y mejor se devolvió por donde había entrado y al ver el vehículo, me vio a mi dentro y afuera estaba la presencia de la mujer que se agachaba para hablar conmigo. El verla al principio no le produjo nada; pero a medida que se acercaba notó que su vestimenta blanca era algo etéreo que parecía transparentarse en la realidad y peor aún levitaba en el aire ya que no tenía ni pies ni piernas. Y enseguida de esto se fue retirando hacia atrás para desaparecer en la obscuridad.

Nos había tocado ver a la anciana atropellada, y no podíamos creerlo. Quedamos en no contarle a nadie lo sucedido y son pocos los que han durado en cubrir el cuadrante 43, ya que todos los patrulleros han sido testigos de esta aparición.

Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional /Registrado en Safe Creative / protected by DMCA / Derechos de contenido reservados – Eduardo Liñán © 2017.

LA ENFERMERA Relato real de miedo

LA ENFERMERA (#407 – 26/07/2017)
Relato basado en experiencias de Lorena García
Escrito y adaptado por Eduardo Liñán.

Tendría unos 21 años cuando me embaracé. Siempre fui delgada; pero con la llegada de mi bebé adelgacé aún más. No comía bien y evitaba comer muchas cosas, lo que me llevo a presentar un cuadro anémico que deterioro mi salud y puso en riesgo la vida de mi bebé. Me enfermaba seguido y me subía mucho la presión que me condujo a tener un embarazo de alto riesgo. Aunado a eso no dejaba de trabajar y era común que me incapacitara por estar internada atendiendo mi presión y mi anemia la cual no mejoraba a pesar de los medicamentos.

El punto crítico llegó cuando apenas tenía 4 meses de embarazo, pesaba 48 kilos y mi salud estaba por los suelos, tenía el riesgo de perder al bebé y fui internada de emergencia en una clínica del IMSS en Tlalnepantla. Me hicieron muchos estudios para determinar las causas de mis males; pero más aún ver como estaba la criatura. Necesitaba transfusiones y muchos cuidados. Los doctores no me dieron muchas esperanzas y me dijeron que por mi mala alimentación mi anemia estaba muy avanzada y era muy probable que el feto no se hubiera desarrollado bien y que quizá se perdería el producto. Eso me enojó; me entristeció de sobremanera la idea de pensar que por mi culpa el niño no se lograría. Odiaba la idea de que los doctores se refirieran a mi bebé como un producto y para coronar su falta de humanidad me dijeron que era joven y que a pesar de todo podría tener otro bebé si me cuidaba.
Eso me derrumbó y lloré desconsoladamente por no sé cuánto tiempo. Como nadie se quedaba conmigo a cuidarme durante ese penoso periodo, me sentía infelizmente sola, mi habitación era un pequeño cuarto donde había un par de camas casi en hacinamiento, estaba yo sola ahí, no había más pacientes y parecía que a nadie le importaba mi pesar. Supongo que así era la vida del hospital. El ambiente claustrofóbico y la abrumadora soledad en la que estaba me hizo tirarme en la cama a llorar y frotar mi vientre como deseando que el bebé no muriera.

Así pasó la tarde y al caer la noche las luces de las habitaciones comenzaron a apagarse, quedándome casi a obscuras y con mucho frío ya que la manta dura que tenía para taparme no calentaba nada. Solo iluminaba tenuemente la luz del pasillo que provenía de la estación de enfermeras y que se reflejaba en el ventanal translucido de la habitación. Estaba rodeada por la obscuridad, con frío y con algo de sed. Me senté en la cama con la intención de buscar algo de agua; pero no tenía zapatos o algo a mí alrededor para bajar de la cama alta donde estaba, mis pies colgaban. Cerré mis ojos para no pensar y no sentir esa amargura y me froté de nuevo el vientre.

En eso note que la luz proveniente del pasillo se interrumpió y al abrir los ojos mire que en la entrada de la habitación estaba una sombra, era una enfermera, llevaba una tabla de anotaciones en el bazo y apenas le iba a pedir agua cuando me preguntó mi nombre y cuando había ingresado a la clínica, con una voz muy dulce y amable, algo inusual casi todas las enfermeras eran duras y déspotas al hablar.

Con una voz entrecortada y aun con la tristeza le respondí muy apenas en tanto derramaba unas lágrimas y le iba a suplicar que me diera un poco de agua. Mientras anotaba me preguntó:
–¿Qué tiene madre? ¿Se siente mal? ¿Por qué llora?

Al decir esto, me solté a llorar aún más y le conté todo lo que los doctores me habían pronosticado y que deseaba con el alma que el bebé naciera a pesar de mi propia vida. Luego de decir esto último, escuche que la enfermera se reía por lo bajo y decía que eso siempre hacían los doctores, meter miedo. Me dijo que al término de un año estaría riéndome de esta experiencia y que tendría a mi bebé en mis brazos, que no me preocupara.

Por alguna extraña razón sus palabras me reconfortaron y la tristeza que sentía se me fue apagando con la visión de tener a mi niño conmigo. Me sentí mejor y le di las gracias por sus palabras, apenas le iba a pedir agua cuando se despidió de mí y me dijo:
–Bueno madre, voy a terminar mi recorrido.

Enseguida desapareció de mi vista, fue muy extraño porque pensé que no le vi la cara, solo penumbras, además nunca entro en la habitación se quedó parada en el pasillo, lo que si recuerdo era su blanco y almidonado uniforme y una cofia blanquísima que parecía brillar en la obscuridad, fuera de eso todo fue un misterio. Me quedé en silencio y reconfortada, me sentía un poco más optimista. Pasaron alrededor de 2 minutos y apenas iba a bajarme de la cama por agua cuando sonó una especie de alarma que provenía del pasillo, enseguida de esto, se encendió la luz de la habitación y era una enfermera que tomó la tabla que colgaba de la cama y me dijo que me tocaba mi medicamento. Luego de tomarlo y darle un trago a la tan ansiada agua, mi mente se despejó.

Mientras me revisaba el catéter, le pregunté:
–Cuál es el nombre de esa enfermera que vino antes, se portó muy amable conmigo.
–¿Cuál enfermera? Solo está la de guardia; pero ella está en su lugar no se ha movido de ahí. La guardia y yo acabamos de llegar. –Me dijo con rostro extrañado
–No puede ser se acaba de retirar, dijo que iría a revisar a los demás pacientes. Se la tuvo que encontrar, no tiene nada que se fue.
–No puede ser, acabamos de llegar y solo hay un elevador a esta área, debimos verla. –Repuso asombrada.

La enfermera dejó su carrito de medicamentos y salió por el pasillo a revisar las habitaciones, regresó y me dijo que era imposible que viera a alguna enfermera. Nos quedamos con esa duda y no pasó nada más. Ahora lo recuerdo por qué ha pasado un año desde esa experiencia y ahora que tengo a mi niña en mis brazos, la recuerdo como si hubiera sido ayer, le agradezco siempre a esa misteriosa enfermera y sus reconfortantes palabras.

Derechos de contenido reservados – Eduardo Liñán © 2017. DALE LIKE Y COMPARTE (evita el plagio)

OBSESION Relato basado en experiencias reales

OBSESION
Relato basado en experiencias reales de Frida Suarez
Escrito y Adaptado por Eduardo Liñán

Mi tía Lorena es una mujer madura que es muy creyente de lo sobrenatural y las cosas esotéricas. Actualmente vive en CDMX y se comenzó a involucrar en esas prácticas desde que se enteró que su esposo (mi tío) tenía una amante con la que se pretendía casar. Le había pedido el divorcio y ella resignada estuvo dispuesta a dárselo; pero las cosas tomaron otro rumbo ya que al tratar de conciliar con su aun esposo. La amante de él , empezó a acosarla para presionar y que esta firmara lo antes posible. Fueron momentos horribles en los que tuvo que soportar llamadas con insultos y situaciones que incomodaban, dándose cuenta que la mujer de mi tío era una mala y ruin mujer. El colmo de los insultos llegó a tal grado que muchas veces sus hijos (mis primos) llegaron a contestar y escuchar palabras obscenas o calificativos lamentables por parte de esa señora. De tal manera que mi tía en vez de acelerar el proceso de divorcio, lo detuvo y juró jamás firmar. Con esto lanzó una advertencia a esa mujer de que siempre sería la amante hasta que ella muriera. Eso fue, el principio del infierno para mis tías.

Las cosas para mi tía Lore, comenzaron a ir mal. Enfermedades, rupturas, el dinero no le rendía, problemas y más problemas, uno tras otro y sin poder ver la salida. De tal suerte que alguien le sugirió ir con un brujo para que le hicieran una limpia y quizás descubrir de donde venia el mal. Aunque ella intuía que era la amante de su aun esposo la que le había ocasionado todo ese infierno. Así llegó con un supuesto brujo que atendía en su casa en una colonia popular. Al llegar a su consultorio notó que ese lugar era obscuro y claustrofóbico, iluminado con velas y adornado con efigies y fetiches de la muerte y otra parafernalia religiosa que le daban un aspecto aun mas lúgubre. El brujo, hombre mayor y con mirada torva atendió a mi tía. Primero leyéndole las cartas y luego haciéndole una limpia con un huevo de patio y una “escoba” de hierbas de olor. Luego de terminar con este proceso el hombre vertió el huevo en un vaso de agua y lo revisó. Después de un largo silencio y pensar, le confirmó sobre un trabajo que habían dejado enterrado en uno de los rosales de su jardín. Ahí estaba el maleficio y si quería volver a su vida habitual habría de desenterrarlo y quemar eso para quitar el mal.

Mi tía un poco incrédula; pero movida por la curiosidad, investigó en su casa y pensaba que eso era algo imposible e improbable por que el fraccionamiento donde vivía era exclusivo y no podía entrar nadie. Además su casa tenía una reja muy maciza y difícil de brincar. Al llegar lo primero que hizo fue comenzar a escarbar alrededor de los rosales que tenía en su jardín, uno a uno removió la tierra y casi se da por vencida cuando encontró algo muy extraño debajo de uno.

Era un paquete, un envoltorio hecho con una bolsa de basura, cinta de aislar y una hoja pegada con el nombre de mi tía escrito varias veces. Dentro de el había tierra seca y un pequeño ataúd hecho de madera, en el interior había cosas asquerosas y hediondas, rodeando una foto de mi tía y cosas personales. Al ver todo eso se quedó helada y le entró un temor; pero después del miedo tuvo coraje y quemó todo aquello. Quiso vengarse y buscó ayuda para prepararse, aprender brujería y devolver el mal que le impusieron. Así que lo primero que hizo fue buscar al brujo que le había ayudado y que le enseñara; pero este al verla le dijo que ella no tenía la habilidad ni los dones para poder manejar las energías y las practicas de brujería. De tal manera que la obsesión de mi tía por lograr dominar esas artes la llevó a buscar en la familia quien pudiera tener esas habilidades o la sensibilidad para poder manejar lo sobrenatural y en cuanto detectaba a algún pariente lo trataba de convencer de que aprendiera estas artes obscuras.

Fue hasta que convenció a su propia hermana, mi tía Elena que vivía en Monterrey que aunque escéptica, todos sabíamos que era muy perceptiva para “ver” y “escuchar” cosas extrañas en el ambiente. Tal fue la insistencia de mi tía Lorena que logró que fueran con aquel brujo que la había ayudado. Al estar ahí lo primero que tenían que hacer era tener a un espíritu protector, un ánima que había que contactar, mi tía pensó en mis abuelos ya fallecidos. Lograron entonces ponerse en contacto con ellos, ella al ser una especie de “cajita” además, entró en una especie de trance que la dejó “ida” y sin ninguna emoción. Sin embargo algo salió mal, hubo un momento en que empezó a convulsionarse y a decir cosas sin sentido. Mi tía Lorena sin entender la magnitud del asunto vio como el brujo intentaba hacer “volver” a la tía Elena en sí, luego de mucho rato, el brujo por fin consiguió que Elena se calmara; pero era evidente que no estaba bien, su mirada y su aspecto eran otros.

Al paso de los días la salud y el aspecto de la tía Elena iban deteriorándose, no comía, dormía todo el día, y por la noches su sonambulismo la hacía salirse a la calle, llegó a un punto en el que presentó una crisis en su mente, tenia continuamente trastornos emocionales y decía cosas sin sentido todo el tiempo. Mi mamá y yo al saber de su situación la visitábamos frecuentemente, la amábamos mucho y nos dolía verla así, había cambiado mucho y repentinamente. Los doctores no se explicaban las causas que originaban sus padecimientos; pero nosotras intuimos que había sido a consecuencia de esa maldita practica esotérica la que la puso así. El punto crítico para nosotras llegó una tarde que la visitábamos y ella estando un poco lúcida, se paró frente a nosotras y nos dijo con mucha seriedad y viéndonos fijamente algo que nos preocupó:

“Como ven, la otra vez estaba en el tendedero; pero yo veo como que no me aguanta; pero estoy viendo que el closet si me aguanta. La otra vez puse un banquito y si me aguanta…”

Sin dar crédito a lo que decía, que fue demasiado preocupante e inquietante. Le preguntamos de que estaba hablando y ella con una frialdad y tranquilamente nos respondió:

“Pues, para suicidarme…”

Nuestras mentes se bloquearon y sentimos que la sangre se nos heló al escuchar aquel disparate, mi mama se paró y la sacudió reclamándole el por qué de eso que decía y ella sonriendo y cambiando su estado a uno más relajado empezó a reír nerviosamente diciendo que era una broma. Molestas dejamos de hablar de eso y nos fuimos de su casa, aunque preocupadas.

Después de ese momento pasaron unos meses y nos olvidamos de eso. Cierta mañana me llaman al trabajo y me informan que mi tía Elena había muerto, en ese momento sentí mucho dolor; pero asumía que no había resistido tantos padecimientos y por fin había perdido la lucha, esa tarde en el velorio uno de mis familiares me dijo que la habían hallado muerta en su recámara; la señora que iba a limpiar la casa, había llegado muy temprano, al abrir noto que no había nadie y eso le extrañó, comenzó a hacer sus deberes y al entrar en la habitación de mi tía Elena la vio ahí colgada del closet, amarró un pedazo de soga al tubo y simplemente se dejó caer, se había suicidado, había cumplido su promesa. Sentí una ira tan tremenda que comencé a llorar desgarradoramente, gritando sin control por toda la funeraria, las personas a mi alrededor se inquietaron de verme tan alterada y yo con la rabia de no poder creer que se hubiera matado.

Después del funeral, me acosté en la habitación que compartía con mi mamá, nuestras camas estaban juntas, las habíamos pegado para dormir una a lado de la otra. Estábamos rendidas física y emocionalmente así que me acomodé de lado y apenas puse la cabeza en la almohada y me quede profundamente dormida. Seria de madrugada cuando me desperté repentinamente y agitada, había tenido un mal sueño, supongo que había soñado con mi tía, estaba a obscuras y mi mama domina a mi lado. Podía escuchar su respiración. Al voltear a ver a mi mamá me quedé helada, una corriente eléctrica me recorrió de pies a cabeza y mi corazón comenzó a latir fuertemente, entre mi mamá y yo estaba acostada la presencia de mi tía Elena. En la obscuridad la alcanzaba a ver con su rostro inexpresivo y sus ojos bien abiertos viéndome fijamente. Yo sin poder hablar tan solo me quedé petrificada viendo como se deslizaba lentamente por las camas y se incorporaba para “caminar” hasta la entrada de la habitación, se paró en la puerta, hizo un ademán de despedida y desapareció ante mis ojos. Me quedé sin moverme y en silencio por un buen rato, hasta que recuperé la movilidad y desperté a mi mamá algo alterada y le conté lo sucedido, mi mamá sin dar crédito a lo que le decía tan solo me dijo que se había venido a despedir de nosotras.

Años después mi tía Lorena aun seguía con su obsesión de conseguir el conocimiento de las artes obscuras, ya hasta había olvidado las razones para hacerlo; pero la vida le enseño una lección que jamás olvidaría. Encontró quien pudiera desarrollar habilidades paranormales a su antojo: Su hija Sofía, de algún modo mi prima tenía esa habilidad de la clarividencia y en cierta ocasión cuando apenas había desarrollado ese don, mi tía le pido que contactara a mi tía Elena y rápidamente entró en contacto con ella. La pregunta que todos teníamos era: ¿Por qué se había suicidado? A través de mi prima habló, era la voz de ella la que salió de la garganta de mi prima. El espíritu de mi tía dijo que sus enfermedades derivaban de ver una infinidad de cosas siniestras a su alrededor; seres obscuros intentaban entrar en comunicación con ella y que cuando se hicieron escuchar en su cabeza, le ordenaron que se quitara la vida. Al no poder soportar las muchas voces que hablaban al mismo tiempo diciéndole que se matara por fin lo hizo y con ello se condenó, ya que a pesar que nosotros orábamos por el descanso de su alma, ella no podía ascender por haber cometido suicidio. La familia estuvo de acuerdo en que a partir del momento en que la tía Elena entró en aquel trance fallido comenzaron sus problemas y su repentina muerte.

Aun en estos días, el ir a su casa, es agobiante. El ambiente en ella es sofocante y una sensación de gran tristeza te invade apenas pones un pie dentro. Todos nuestros familiares coinciden en que les produce un gran desasosiego el recorrer el pasillo que conduce al cuarto de mi tía donde fue encontrada colgada ya sin vida. Aun en estos días, ella vaga sin descanso por los pasillos de su casa.

Si vas a copiar y pegar el relato menciona los créditos correspondientes de autor – relator y menciona la fuente donde lo tomaste EDUARDO LIÑAN-ESCRITOR, eso me ayuda a seguir publicando. Gracias.
Derechos de contenido reservados 2017 © Eduardo Liñán. https://www.facebook.com/elrincondelmastuerzo/

ORISHA Relato basado en hechos reales

ORISHA
Relato basado en hechos reales, contado por: Sarah Hernández.
Escrito y Adaptado por Eduardo Liñán

Hace unos 16 años, mi tía y abuela de mi sobrina Ana, de apenas dos años se comenzó a involucrar en prácticas santeras y adoraciones a los dioses Yorubas, al principio por curiosidad y luego como algo bastante serio, las doctrinas de estas creencias las seguía al pie de la letra. Ella comenzó su propio centro de adoración en su casa en el cual involucró a sus hermanos, cuñadas e incluso mi papá también fue a dar con ella haciendo rituales y ceremonias en donde se adoraba a los orishas y sus sincretismos. Ellos también asistían a un centro con un Babalawo muy poderoso y acertado, durante un tiempo las cosas para ellos fueron prosperas.

La desgracia llegó un día, sin previo aviso la nieta menor y la mas consentida de la familia cayó enferma, envuelta en fiebres y padecimientos extraños que poco a poco fueron minando su salud hasta ponerla en riesgo de perder la vida. Dejo de comer repentinamente por lo que era alimentada por una sonda, su cuerpo comenzó a adelgazarse de manera dramática y al cargarla no podía ni siquiera mantener la cabeza erguida, el cuerpo se sentía hecho de trapo, débil y muy enfermo. Sobra decir que fue llevada a innumerables especialistas los cuales no pudieron hallar la causa de la enfermedad. Como último recurso y desesperados la llevaron con el Babalawo de la congregación a la que asistían; pero al llegar fueron informados que este había salido en un viaje hacia Cuba y que no regresaría en meses; pero que si se daban prisa podrían alcanzarlo en el aeropuerto. Así que corrieron para alcanzarlo. Mi primo al llegar se estacionó cerca de los accesos a aerolíneas, tanto mi prima como mi tía se bajaron corriendo dejando a mi sobrina y a mi primo esperando. Pretendían correr por las salas de espera y buscar afanosamente al hombre, no seria difícil de encontrar; era moreno y siempre vestía de blanco con un gorro en la cabeza y cubierto de ilekes.

No habían avanzado unos pasos y antes de entrar al aeropuerto el Babalawo apareció ante ellas con su imponente presencia y las miró con desdén. Se sorprendieron de que fuera a su encuentro ya que no le habían avisado, no tenia celular y no habían hablado previamente con él.

–Ya sé a que han venido y es bastante grave lo que trae la niña. ¬–Repuso el santero.

Luego de decir esto se dirigió a la camioneta y revisó a la niña, su rostro era de preocupación y sin rodeos les dijo que la niña tenía un embrujo. Que el salvarla requería de una magia muy poderosa y ancestral, ya que el mal que tenia impuesto era así. No iba a ser sencillo, ni barato. Tenían que buscar a otro Babalawo más poderoso y con más tiempo dominando el oráculo de Ifa. Ellos sin pensar dijeron que si y el hombre les dio un listado de cosas que tenían que comprar y llevar a un lugar que él les indicaría, todo debía hacerse esa misma noche.

Así, se fueron en busca en una casa en donde vivía un alto sacerdote de Orula. Fueron recibidos por gente con aspecto amable y vestidos de blanco, la casa no era lujosa; pero tenía muchos elementos de la santería, así como altares a los orishas mas importantes. Llevaban todo lo de la lista que fue complicado conseguir y a la niña que iba ya sin fuerzas. Las personas los condujeron sin decirles nada a una sala al fondo de la casa en donde el ambiente era extraño, iluminado con veladoras y un altar de deidades orishas de gran tamaño, decorado con telas de colores y una gran cantidad de frutas frescas. Al centro del salón había una mesa larga cubierta con mantel y sobre ella una gran cantidad de comida y bebidas de todos tipos, rodeado de sillas y muchas más recargadas en la pared.

Colocaron el frágil cuerpo de mi sobrina en el centro de la mesa y las personas se sentaron comenzando a orar en criollo antillano. Momentos después de entre las sombras surgió la figura de un Babalawo anciano, era de piel negra con unos ojos inexpresivos en un rostro igual de duro, cubierto de pies a cabeza con una vestimenta de manta blanca, cargando muchos ilekes de colores sobre el cuello. Caminaba lentamente en tanto le daba una calada a un enorme puro que llevaba en la mano. Luego de observar a la niña, le preguntó a mi tía si habían llevado todo y esta le dio la bolsa con las cosas. Mientras las colocaba en el altar y las preparaba en pos del dios Changó, Yemaya, Eleguá y otros tantos; los ayudantes continuaban orando y haciendo círculos alrededor de mi sobrina. Luego de un rato el sacerdote volteó y le dio otra calada al puro, el humo lo arrojó en la humanidad del niña moribunda. Y empezó a orar de igual manera.

En unos instantes la niña se comenzó a convulsionar violentamente y luego se quedó en total quietud, lo siguiente fue lo más extraño que ellos vieron. Lentamente se incorporó y se paró en ambas piernas. Una niña que apenas podía respirar ahora estaba parada ante la mirada atónita de los padres y mi tía. Enseguida empezó a hacer una danza extraña, con una gracia muy singular, pasos precisos y cadencia. Como un baile gitano, la niña estaba en una especie de trance en el cual bailaba con lentitud. Bailaba con la punta de sus pies que apenas si tocaban la mesa y la comida que estaba sobre ella. Lo más extraño es que mi sobrina apenas empezaba a caminar tenía 2 años cumplidos cuando comenzó todo el martirio. Mientras esto sucedía el Babalawo metió las cosas que habían llevado mis parientes en una maleta vieja, al terminar pronunció unas palabras y mi sobrina cayó debilitada sobre la mesa como si fuera un muñeco de trapo. Luego el sacerdote cerró la maleta y se la entregó a mi prima, diciéndole unas

palabras:

–En esta maleta está encerrado el mal que tu hija traía, debes dársela de comer al mar lo antes posible la diosa Yemaya cubrirá con su manto a tu niña y destruirá el espíritu inmundo que habitó en la piel de tu niña; pero debes de ser tu quien la arroje a lo profundo del mar y que se la coman las olas, pueden ayudarte; pero tú debes entrar en el mar. Si la maleta vuelve a la orilla el mal regresara y con más fuerza. Así que asegúrate que Yemaya la reciba.

Así, todos salieron de ese lugar con la niña en brazos y con la esperanza que mejoraría, la playa estaba a unas 3 horas de camino. Regresaron a la casa de mi tía y dejaron a la niña a su cuidado en tanto se iban para la costa; pero algo sucedió con el vehículo y no daba marcha, luego de varios intentos decidieron tomar un taxi a la central de autobuses y tomar uno. Tuvieron que esperar a que saliera una corrida y salieron ya de noche. Al llegar aún era de madrugada así que tomaron un taxi para la playa. Al estar ahí, sucedió algo inusual. La maleta que al salir pesaba unos 15 kilos ahora pesaba notablemente, tanto que era imposible moverla unos centímetros sin un gran esfuerzo. Mi prima le pidió ayuda al maletero para que la subiera al taxi y este no pudo cargarla. Extrañado por sus inútiles intentos por subirla, le pidió ayuda a mi primo y luego de mucho esfuerzo lograron subirla. El taxi se hundió ante el peso inusual de la maleta. Cuando por fin llegaron fue la misma odisea para bajarla. Entre el taxista y mi primo la lograron bajar.

Estando a unos metros de la orilla, mi prima se preparó para llevar la maleta atendiendo a la advertencia del babalawo. Que solo ella podía hacerlo. Fueron varios minutos de esfuerzo arrastrando la maleta, solamente el amor de madre y la idea de salvar a su hija la hicieron sacar fuerzas para poder arrastrar y empujar la maleta hasta que llegó a la orilla y ahí pesó aun más. Con un último esfuerzo empujó la maleta entre las olas y poco a poco comenzó a flotar. Las olas hacían mas difícil el trabajo ya que en cada intento por llevarla a lo profundo, estas sacaban el objeto. Al ver que los esfuerzos eran inútiles mi prima pidió con toda la fé que podía a la diosa del mar que la ayudara. Así llegó un oleaje que cubrió a mi prima y la maleta. fue tal la violencia de las olas que ella la soltó y pensando que regresaría a la orilla buscó por todos lados y desapareció entre la espuma de las olas embravecidas. Por fin se había cumplido la tarea. Mi prima salió exhausta y casi arrastrándose, mi primo la ayudó y le dijo que todo estaría bien por fin. Regresaron a su casa y al llegar mi sobrina estaba comiendo con desesperación y tenía otro semblante, ellos al ver esto lloraron y agradecieron por el favor concedido. Nunca supieron que había pasado o quien había impuesto ese mal en la niña. Ella no volvió a enfermarse, sin embargo nunca se pudieron salir de ese ambiente y de esas creencias que son muy complejas y demandantes, el que entra en este circulo difícilmente puede salir. Aun en estos días siguen con sus prácticas santeras y les han sucedido muchas cosas extrañas a la familia; pero ese será motivo de otro relato.

Si vas a copiar y pegar el relato menciona los créditos correspondientes de autor – relator y menciona la fuente donde lo tomaste, eso me ayuda a seguir publicando. Gracias.
Derechos de contenido reservados 2017 © Eduardo Liñán. https://www.facebook.com/elrincondelmastuerzo/

EL MISTERIO DE LA CASA DE LOS ESPEJOS

En la calle Pino Suarez, en su extremo poniente ya muy cerca de las alamedas, sucedieron los acontecimientos que a continuación les narrare, la señorita Isaura vivía sola, era una maestra de primaria retirada, jamas se caso ni tuvo hijos, entregada siempre a su mayor pasión, su trabajo y sus alumnos sus dotes de docente eran natos y su voacion legitima, ademas cuidaba y a su madre y así había pasado su vida, ahora que su madre había muerto hacia ya algunos años y que se había jubilado casi en contra de su voluntad, ahora vivía sola, pero nunca triste, pues era muy querida por toda su familia y muchisimos ex alumnos que la llamaban cariñosamente “chagüita” y la recordaban con cariño, por eso en esa casona colonial donde vivía siempre había risas, reuniones, visitas y alegría… pero cuando caía la noche las cosas eran muy diferentes, al tratarse de una mujer sola y mayor siempre había algún familiar, entre cuñadas, hermanas y sobrinos se turnaban para quedarse con ella durante una temporada y de esta manera ella no estaba sola, sin embargo muchos miembros de la familia contaban sucesos muy extraños que pasaban por la noche en esa casa y a pocos les quedaban ganas de pasar otras “vacaciones” con ella, aunque chagüita parecía no percibir nada sobre natural o bien tener una extraordinaria resistencia a estos fenómenos, pues se paseaba de noche en los dos patios de la casona sin mostrar sobresalto, pero las personas que se habían pasado noches ahí contaban cosas terribles, cuando el acompañante en turno era mujer, dormían con ella en la recamara principal en su propia cama, pero si el turno tocaba a alguno de los varones de la familia, sobre todo los mas jóvenes, por respeto a la señorita, debía quedarse en la sala, pues era el cuarto contiguo ya que la recamara de la señorita era el segundo después de la sala. ahí preparaban en una improvisada cama formada por un camastro de lona plegadizo y el sofá este conjunto ofrecía una comodidad relativa.

Muchos contaban cosas acerca de esa casa, doña cuca su cuñada juraba que en una ocasión agitaron su cama completa con tanta violencia que la despertaron y se aferro a los bordes de esta pues pensó que se caería, como pudo comenzó a rezar y de inmediato ceso el movimiento y pudo ver como salia de prisa una sombra alta, como la de un hombre, por eso, temiendo que fuera algún ladrón se levanto encendió la luz, lo que despertó a la maestra que dormía plácidamente a pesar del escándalo, doña cuca tomo el teléfono y disco el numero de la comandancia de policía que llego al poco rato y revisaron la casa hasta cerciorarse que no había ningún merodeador. Hubo muchos otros incidentes, unos niños hijos de uno de los ex alumnos de la maestra cuya visita se había extendido hasta el anochecer, jugaban en el patio y de repente entraron a la sala diciendo que habían visto un hombre negro sin rostro, agazapado en el marco de la puerta del comedor, había quien escucho ruidos en el baño, se veían siluetas furtivas y todos coincidían que en el segundo patio donde estaba el pequeño cuarto de los “tiliches” donde había una un enorme canasto con tapa llamado quihuila, mesas libros un gran espejo con pedestal y muchísimas cosas mas que hacían algo complicado abrirse paso entre tanta cosa y todos decían que en ese lugar se sentía como si te vigilaran…
en una ocasión en ese cuartucho uno de sus sobrinos mas pequeños jugaba con otros a las escondidas, imaginaran ustedes que en la enorme casa, jugar a las escondidas resultaba un placer pues habia muchisimos lugares donde esconderse, pero este pequeño decidio correr hasta el segundo patio, entro en el cuartito de los tiliches, retiro las tapa de la quihuila y como pudo entro en ella, habia ropa hasta la mitad del canasto, pero le dio suficiente espacio para acomodarse dentro de ella, colco la tapa y espero pacientemente, escucho algun ruido, pero entre el tejido del canasto pudo ver una silueta que paso frente a el, lo extraño es que esa silueta negra paso de dentro hacia afuera, aunque al pequeño le causo extrañesa no puso demasiada atencion a este detalle, pues bien podia ser uno de sus buscadores al que el no vio entrar, al poco rato se escucho el barullo de los chiquillos, pues como recordaran ustedes en este juego cada que encontrabas a alguien debia ayudarte a encontrar a los demas y debido a que el escondite era excelente, ya eran muchos los que lo buscaban, tratando de ver entre las rendijas del tejido, pudo ver pasar la silueta oscura de regres e internarse en el cuarto, el pequeño se preparo para ser descubierto pero no fua hasta momentos despues que pudo ver que entro alguien mas, riendo y gritando y este si pudo ver hasta el color rojo de su playera, al destapar la quihuila salio el pequeño y se quedo algo extrañado por la curiosa y oscura silueta que vio…
Por todas estas cosas que se decían, poco a poco fueron menos candidatos a quedarse a acompañar a la señorita, ya era motivo de competencia inventar mejores pretextos para evitar quedarse en esa casa, cuando venia algun pariente que vivía fuera del estado o alguno que la necesidad casi era obligado a pasar una temporada con la tía pero esto cambio cuando un sobrino nieto de la maestra, de nombre Carlos y que en ese entonces, finales de los años 80s era un adolescente muy descreído de las cosas sobrenaturales, por eso el no tenia problemas en quedarse con su tía, al contrario le parecía fantástico poder tener un espacio propio, literalmente se apodero de la sala, se llevo toda su ropa y la coloco en un viejo y grande ropero de madera maciza con dos puertas con enormes espejos, coloco “posters” en las paredes disfrutando al máximo el tener por fin un espacio para el.

El jovencito resulto ser una magnifica compañia, salia muy temprano al bachillerato mientras la tía salia a misa al templo de Analco y los fines de semana la acompañaba a la misa, atendía los pequeños desperfectos de la casa, hacia la limpieza y se encargaba de los mandados y a su vez la tía le daba propinas por los servicios, que para un joven estudiante era un ingreso ideal.

Una vez mientras carlos organizaba el cuarto de los tiliches, sintió que lo observaban detrás de el volteo rápidamente y pudo ver el gran y antiguo espejo oval con pedestal y marco labrado de madera ya un poco escurrido por ser tan antiguo, se quedo viéndolo curioso, lo limpio y lo acomodo de manera que no estorbara el paso y pudiera causar un accidente.

Una noche el joven escuchaba el radio a un volumen muy bajo para no perturbar el sueño de su tía, preparo su cama, apago la luz y se dispuso a dormir, estiro su mano buscando el radio para ponerlo debajo de su almohada como lo hacia siempre y no lo encontró en el buro, se incorporo un poco y resulta que el radio estaba en el tocador con espejo que estaba al lado del buro, se levanto de la cama tomo el radio en sus manos y se quedo pensando pues estaba seguro que lo había dejado en el buro pero no le dio demasiada importancia, al día siguiente paso algo mas curioso, mientras el joven estaba casi dormido cuando sintió que alguien se paseaba por el cuarto, abrió los ojos y vio que en efecto había alguien hurgando en el tocador, pensando que era su tía buscando algo, rápidamente se incorporo busco el apagador y encendió la luz, cuando se dio a vuelta no había nadie ni el tocador, ni en toda la habitación… por ser eceptico no sintió miedo trato de pensar en un explicación lógica quizá se confundió con alguna sombra, quizá la sombra de la propia tía que buscaba algo en su recamara o alguien que paso por la calle y proyecto su sombra por la ventana incluso pudo ser la confusión de estar ya casi dormido.

Cuando le pregunto a la tía si había despertado a media noche esta le dijo que ella creyó lo mismo de el pues había escuchado pasos y le hizo ver que no había manera que se viera ninguna sombra de su recamara a la sala, carlos confundido le contó a su madre lo que había sucedido, ella le contó algunas de las historias que se decían de esa casa y esto despertó una inmensa curiosidad en el jovencito que se dispuso a hacer algunos experimentos.
Esa noche se preparo y se acostó como siempre, pero determinado a no dormir, a propósito dejo el pequeño radio prendido en el buro, como siempre, paso mas de una hora y era algo mas de las 12 de la noche, lo sabia pues en el radio se escucho el himno nacional que se ponía a las 11 que era el cierre de transmisión de la mayoría de las estaciones, pero esta en particular era de las pocas que trasmitían toda la noche era radio sensación, se que muchos la recordaran, ademas esa estación tenia los hits del momento por eso era de la preferencia de la juventud (porque en esos ayeres aun había jóvenes que escuchaban la radio), a las 12 en punto se tocaba el himno nacional y después seguían canciones en reproducción aleatoria y sin locutor, habian pasado 4 o 5 canciones cuando de repente escucho que el radio se movía un poco incluso fallo la recepción por el movimiento, lentamente se arrastro el aparato que debido a que estaba muy cerca y encima de su cabeza no podía verlo, hasta que arrastro un poco mas hacia el tocador y pudo ver como se movía el aparato, sus ojos acostumbrados a la oscuridad casi pudieron distinguir una mano oscura con dedos extremadamente largos que jalaban el aparato, los ojos muy abiertos de carlos no daban crédito a lo que sucedía, se levanto de inmediato y encendió la luz y… todo estaba muy tranquilo lo único era que el radio efectivamente estaba en el tocador en vez del buro, el joven pensó si la mano era producto de una ilusión óptica provocada por la sombra del propio aparato por lo cual no se preocupo demasiado, pero era indudable que el radio se había movido de lugar…
La noche siguiente volvió a hacer la misma prueba, pero esta vez sucedió algo peor, ahora espero mucho mas tiempo y siendo aproximadamente las 2 de la madrugada ya casi lo vencía el sueño cuando escucho unos ruidos suaves, unos pasos ligeros y pudo ver una silueta humana pero encorvada, con brazos delgados y anormalmente largos y con los ojos muy abiertos por la impresión vio que hurgaba en los cajones del tocador con esas enormes manos de dedos delgados y larguisimos, esa cosa se movía con ligereza como si pudiera ver claramente en la oscuridad, saco algo del cajón y lo cerro, el joven inmóvil la observaba hasta que camino y quedo fuera de su campo de visión pero escuchaba que estaba cerca de sus pies, la respiración del joven era agitada la expectación era inmensa cuando de repente sintió que jalaban ligeramente las cobijas tirando desde sus pies, aquello fue la sensación mas horrible que había sentido, desesperado pataleo aventando sus cobijas manoteo buscando el apagador ahogando un grito de pánico y encendió la luz… y no había absolutamente nada, el joven busco por todos lados en el rincón cerca de sus pies estaba esquinado ese ropero grande con lunas y detrás de el podía esconderse alguien con cuidado reviso detrás del mueble pero no había nadie, abrió las puertas y dentro solo estaba su ropa, las puertas tanto la que iba a la recamara como la que iba al pasillo estaban bien cerradas, reviso que los pasadores de la ventana hacia la calle estuviesen intactos, ademas el barandal exterior impediría que alguien pudiese salir, ni siquiera un niño pequeño cabria entre los estrechos barrotes, después de revisar el joven tardo mucho en conciliar el sueño y no fue capaz de apagar la luz, esa mañana no se levanto a la escuela, y la tía no tubo corazón para despertarlo pues lo vio profundamente dormido, ya muy entrada la mañana descansado y con la cabeza fría, carlos se puso a pensar en que pudo haber sucedido y llego a una escalofriante conclusión en el rincón a los pies de la cama solo estaba el ropero y si la cosa no se escondió detrás ni dentro de el, entonces paso atraves de el…. claro! el espejo!, entre mas lo pensaba mas sentido cobraba, esa mano que jalo el radio salio del espejo del tocador, la sensación de que te observaban en el cuartucho venía del espejo oval, las siluetas se perdían siempre cerca de donde había espejos, las cobijas que amanecían en el piso cerca del ropero eran jaladas por esa creatura, los objetos que desaparecían constantemente se los llevaba esa cosa atraves del espejo…el inmenso miedo que sintió el jovencito apenas hace unas horas ahora sentía los bríos de la revancha porque conocía su escondite apenas podía esperar a que llegara la noche para prepararlo todo, puso una sabana enrollada encima del ropero atada a una esquina y el otro extremo lo conservo en su mano, se agazapo entre las cobijas, encendió el radio con el volumen habitualmente bajo, para que todo estuviera igual espero largo rato hasta que escucho esos pasos ligeros, no podía ver nada pero sabia que estaba ahí cuando sintió que empezaron a jalar sus cobijas tiro de la cuerda para que la sabana cubriera los espejos del ropero rápidamente encendió la luz y de un salto se puso frente al tocador para bloquear ese espejo, fue increíble ver que efectivamente había una silueta oscura y humanoide frente a el que en un parpadeo salio al pasillo empujando con fuerza la puerta haciendo ceder el pasador, el joven embriagado por la adrenalina salio tras la cosa y pudo escuchar un violento trastabillar en el cuartucho del segundo patio corrió hacia allá a toda prisa y se alegro de haber tenido la precaución de cubrir el espejo oval, en la oscuridad de la noche pudo ver que la silueta salio del cuartucho y cruzo hacia el baño que estaba al final del segundo patio, sentía que casi podía alcanzarla, carlos entro a toda prisa y encendió la luz… ya no había nada el botiquín tenia un espejo cuadrado pequeño pero debió ser suficiente para que la creatura escapara así como el podría caber por una ventana, con mido y excitación del momento se le ocurrió estrellar el espejo para la cosa no pudiese regresar, después salio a revisar el cuartucho y cuando encendió la luz pudo ver algunas cosas en el piso que eso había lanzado con desesperación, y el gran espejo oval yacía de lado en el piso afortunadamente el montón de cajas y objetos amortiguo la caída impidiendo que se rompiera, en ese momento escucho que la tia lo llamaba preocupada “Carlitooos! que paso?” el joven asustado, agitado y a la vez emocionado, trato de recuperar el aliento y le dijo “nada tía se metió un gato y lo estaba espantando” en ese momento pensó que si la tía hubiese abierto antes la puerta de su recamara esa creatura hubiera logrado escabullirse hacia el guardarropa de la tía que también tenia un par de espejos, afortunadamente no fue asi… los dos regresaron y durmieron plácidamente.

Carlos nunca supo que era aquello ni si podría regresar pero nunca mas lo volvió a ver, cuando termino el bachillerato se fue fuera de la ciudad a continuar sus estudios pero en vacaciones siempre se quedaba con su tía hasta que los estudios y posteriormente el trabajo lo alejaron definitivamente de su familia y de su ciudad de Durango, la tia “chagüita” vivió en esa casa 15 años mas hasta su muerte que fue muy sentida por muchas personas y las historias de esa casa de calle Pino Suarez casi esquina con independencia fueron muy sonadas en los noventas y muchas visitas le preguntaban a la maestra acerca de todo eso, por esas fechas se empezó a teorizar en las muchas dimensiones que existen en el universo y que nosotros no comprendemos pues nuestro mundo tiene solo 3 dimensiones, altura, anchura y profundidad, algunos científicos para hacer comprensible esa teoría usan como ejemplo los marcos dimensionales como si fueran espejos, lo cierto es que hace poco un amigo me dijo que en la casa de su abuela por calle Pino Suarez había un gran espejo oval regalo de una amiga suya que había sido maestra, y una vez se había sentido observado y volteo hacia delante a otro espejo frente a el y le pareció ver un rostro dentro del espejo… no quise decirle nada, el es muy joven para recordar lo que se contaba de la casa de los espejos…

ojala hayan disfrutado esta narración, es importante que la compartan para que estas historias no mueran en el olvido, gracias por leernos y hasta la próxima vez.

3 Relatos Reales de Fantasmas

Mi abuelita y los pajaritos

Hola me encanta su página…. Quiero contarle una historia que no precisamente sucedió en Nuevo León, ni causa tanto temor (Si la publican que se anónimo porfa)

Soy del estado de Hidalgo, Los papás de mi madre viven en Reynosa.
En semana santa de hace 2-3 años, llegamos de visita a Reynosa, recuerdo que esas vacaciones de semana santa fueron super frias, bueno el punto es que llegamos a casa alrededor de las 8 de la noche, como es de costumbre llegamos a saludar a la familia, ese año lo recuerdo bien, mi abuelita (Mama de mi mama) hacia un año de fallecida, a ella le gustaban muchísimo los pajaritos y tenia unas jaulas que dejó, mi tía se hacia cargo de los pajaritos… Después de un rato de estar en casa mis papas y mi hermana salieron a comprar a un super, por lo que yo me quede sola con mi tia y su esposo, como estaban construyendo el piso de arriba habia una ventana que no tenia vidrio, que daba hacia el garage donde estaban las jaulas de los pajaritos, yo me senté de espaldas a esa ventana (por la cual entraba mucho frío) y vi que mis tíos se salieron al garaje, estaba yo viendo la tele cuando escuche que le estaban dando de comer a los pajaritos, y les hablaban “Como estas chiquito” “Ya te traje de comer mi vida” y los pajaritos estaban cantando…. Yo pense que habia sido mi tia que les estaba alimentando, y lo deje asi.

Después de unos.minutos escuche como entraron todos a la casa, y pregunte a donde habían ido, me dijieron que todos se habían ido al super, me saque de onda y les dije que habia escuchado como le daban de comer a los pajaritos, ellos tambien se sacaron de onda. (Cabe mencionar que a mi abuelita siempre le gustaba hablarle con mucho amor a los animalitos) … No me causo miedo, solo intriga tal vez mi abuelita visito a sus mascotitas ese dia, y yo ni en cuenta.

Dany González

Hola.. les contare una de las varias anécdotas que tengo, hace como 5 años en mi casa cuando viva en apodaca. Estaba en la noche ya me habia dormido y desperte en la madrugada, recuerdo que cuando abrí los ojos me quede viendo hacia la ventana y justo cuando me iba a levantar escuche un sonido muy zumbante y fuerte q me paralizo, de hecho en ese momento no me paso por la cabeza nada paranormal de hecho pense que se habia estrellado un meteorito o algo asi por el sonido y la presion en mi cuerpo que no dejaba que me moviera lo interesante viene despues que para mi sorpresa al girar los ojos hacia la derecha ya que estaba inmóvil vi a una señora peinándose y viéndose en mi peinador la verdad yo en ese momento me asuste muchisimo y la señora voltea como en cámara lenta y se acera muy despacio hacia mi y me ve detalladamente y se me acerca hacia la cara , yo pensé que me iba a dar un infarto sentía como mi corazón latía rapidísimo despues la señora se endereza me da la espalda y se sienta sobre mi y se acuesta sobre mi cuepo y en eso me pude mover, para mi fu una experiencia terrorífica ver como un ente se acuesta en tu cuerpo, despues les cuento las demas gracias

Anónimo
Esta historia me la contó mi papá , mi papá es de Raíces N.L, cuenta que cuando estaba chiquito su papá le contaba historias de miedo y en una de esas le contó una historia de un vecino de ahí, que había fallecido de forma muy sorprendente cuentan que el señor tenía 45 años pero que nunca se había casado ni había tenido novia , un dia antes de morir el señor fue a la cantina y tomó muchísimo y le comenzó a gritar a la muerte que daría su vida con tal de saber que se sentía estar con una mujer hermosa saber que era tener relaciones, entonces así quedó, el hombre agarró se sube a su caballo y en el camino ve a una joven hermosa llorando ,el se detiene y se baja del caballo le preguntó que tenía, si estaba bien, ella contestó que su familia la habia corrido de su casa, el se ofreció a como pudo a llevarla a su casa.

Total se fueron juntos llegaron a la casa y comenzaron a tomar, ya entrados en calor comenzaron a tener relaciones era lo que el siempre habia deseado, por la mañana que despierta y ve que estaba la joven de espaldas el la estaba abrazando y muy feliz la despierta con besos en la cabeza, mas bien en el cabello cuando esté la voltea por que no se movía se dio cuenta que era una calavera … el señor de la impresión murió de un infarto fulminante .. dice mi papá que en la tumba le escribieron aquí descansa un hombre que conoció el amor y la muerte en un dia.

La casa embrujada

Hola amigos del blog, hoy estare compartiendo un relato de miedo, espero te guste y compartas en tus redes sociales, cada semana estare publicando buenas leyendas de terror en su mayoria sucedieron en la vida real.

●☆●CASA EMBRUJADA●☆●

Eran las 9 de la noche y me disponía a tomar la micro para ir a ver a mi novia a un pueblo cercano, el viaje duraba de 20 a 25 min realmente estaba cercas.

Durante el camino del viaje en cierto kilómetro vi a un ancianito en una piedra centado y pensando pobrecito aquien estara esperando si hace mucho frio.

Llegue a casa de mi novia y como de costumbre me saluda de beso y me invito un café a o que mejor le dije regalame agua para tomar twngo reseca la garganta, ya entrando en platica ella me contaba que en la azotea de su cuarto se escuchaban a niños jugando canicas y riéndose de sus travesuras a lo que le dije apoco aun siguen asustando aqui y ella respondió pues dice mi abuelo que son duendes ya no espantan como antes.

Una semana antes de lo que les estoy contando ocurrio que mientras veíamos la tv. Mis dos cuñadas mi novia y mi suegro se abrieron las llaves de la regadera y empezaron a sonar las paredes como si alguien se azotara en ellas y nos espantamos por que no sabíamos que sucedía y el suegro decia si espantaban pero no asi como esta sucediendo ahorita y salimos a revisar la casa y no encontramos rastros de alho o alguien alrededor.

Un dia mi suegra fue al campo a ver a su hermana y vio al señor que rascaba el maguey y le conto lo que sucedia a lo que el dijo conozco un chamán pasando el pueblo si usted quiere voy por el y lo llevamos a curar la casa y mi suegra dijo si.

Cuando llego el chaman que por cierto decian que era buenisimo, estábamos mis cuñadas mi suegros y el chaman parados enfrente de la casa y el chaman empezo su trabajo recorriendo el jardín hasta llegar a la puerta de entrada de la casa y la verdad abrió bruscamente la puerta y con palabras extrañas cuqndo hiba entrando lo sacaron de inmediato como si le dieran un golpe a lo que el dijo que esta muy fuerte lo que habia ahi y se fue.

Pasaron algunos dias mas y un sábado mi suegro me dice por teléfono que si podia ir a ayudarlo a terminar de colar la casa del segundo piso y le dije pero solo el fin de semana y asi paso, hasta el domingo que vemos regresar a su esposa con un pastor al que ya le habían contado lo sucedido.

El pastor entro a la casa y dijo aqui hay dolor y odio ademas de brujería segun lo percibió al entrar, nos dijo quien tenga la mente fuerte o se sienta fuerte quedece aqui para que vean que pasa y quien no la tenga que se salga y pues como sucedio solo nos quedamos mi suegro, yo y el pastor.

Se puso a orar el pastor regando agua bendita y paseando el incienso y cosa extraña los vidrios de la casa empezaron a rechinar como si los estubieran arañando, las mesas se movían y en el cuarto de mi novia los peluches salían volando de un lado para otro com si alguien los aventara. Me quede sorprendido ya en el patio de atras de la casa el pastor puso en el piso un rosario y mojo con alcohol el rosario lo levanto y posteriormente donde habia mojado con alcohol le encendió un cerillo y lo avento.

Les juro que en la llama se dibujaba el rostro de una mujer sufriendo de manera escalofriante como si quiciera escapar de la quemason. Alos dias siguientes nos enteramos que una señora que vendía fruta en el pueblo habia muerto calcinada.

Por eso el dia que fui a ver a mi novia le pregunte que si seguían espantando.

Ese dia me fui de la casa de ella a las 12 de la noche por estar platicando lo ya contado. Se fue el tiempo, no hubo micro asi que me fui caminando y saliendo ya casi del pueblo como a la 1 am me encontre al viejito que hiba rumbo al pueblo y me dijo uyyy tu casi llegas a mi aun me falta llegar bien al monte y le dije si y ya es tarde señor y el respondio asi es.

Ya llegando a casa como a la 1 20 de la mañana vi que mama estaba despierta y me dijo vas a salir co tu novia? y le dije no. Me parecio extraño por que mi mama estaba bien cambiadita como si fuera a algún lado y le dije por que me lo preguntas y mama me dijo pues por que pense que saldrias con ella y que por eso te habías levantado temprano.

Recorrí la cortina y todo empezo a clarear eran las 6 30 am.

Que les parece mi historia amigos.

Realmente lo viví. Y desde ahi creo en el mas alla.

Articulos relacionados:

Leyendas de venezuela

Bueno amigos esto fue todo por ahora, si quieres leer mas te inivito visitar todas las paginas de la web, espero disfrutes de tu estadia, hasta mañana amigos del blog.

Escalofio en el Hospital

Escalofio en el Hospital

Buen día, les comparto lo que me pasó hace como un mes en una clínica de la ciudad. Pues bien, mi suegra se encontraba internada, ya que tenía un problema en la vesícula, por lo que mi esposa junto con mis cuñados se turnaban para acompañarla por las noches.

Ese día en particular, el clima estaba un poco frío y había una brisa ligera, era el turno de mi esposa para quedarse y decidí acompañarla, ya que era fin de semana y a mi hija la pudimos dejar con una prima mía. Como a eso de las 10 de la noche decidí salir a fumarme un cigarro, ya que no podía conciliar el sueño, para ello me fui a un área que queda frente a una de las entradas del hospital, la cual a esa hora de la noche ya se encuentra cerrada, por lo que el acceso tiene que ser por el área de urgencias. Llevaba allí como unos 20 minutos, cuando de adentro viene uno de los camilleros y me hacía señas como dándome a entender que la puerta ya estaba cerrada (cosa que yo ya sabía), por lo que yo sólo le hice seña de “está bien” con la mano. En eso saca las llaves, abre esta puerta y me dice: “Buenas noches, le decía de la puerta porque ahorita la otra persona que estaba aquí afuera estaba tratando como de abrir la puerta”, yo de inmediato me sorprendí y le dije: “Oiga amigo pero si yo llevo aquí como 20 minutos y nadie ha estado conmigo”, el camillero se sorprendió también, salió y fue y se asomó a la vuelta, como buscando una explicación de que era lo que había visto, de igual forma yo sentí un escalofrío y antes de que se metiera le dije: “Esperate compare, no me vaya a salir esa cosa” y aproveche para de una vez cortar camino y no tener que dar la vuelta hasta urgencias. Este fue mi relato, gracias!

Leyenda de la Llorona – caso real verdadera

La Leyenda de la Llorona

Anónimo
Hola me gustaria contar mi experiencia, esto paso por aquellos dias del huracan alex, muchos han escuchado hablar sobre la llorona, otros pocos han tenido la suerte de escucharla, en lo personal yo no creia en este tipo de cosas asta ese dia.

Bueno pues empiezo por contarles que por la esquina de la calle donde vivía pasa un rio, el cual iba muy crecido ya que unos dias antes habia pasado el huracan, eran las 4am y mi mama y yo estábamos dormidas juntas en el cuarto con la ventana abierta, recuerdo que en mi sueño el cual no recuerdo que era lo que soñaba de repente escuchaba el lamento de la llorona, asi tal cual decia aaaaay mis hijoooos!!! me desperté asustada y mi sorpresa fue que la seguía escuchando aun despierta, en eso volteo y veo a mi mama sentada en la cama callada y muy asustada, voltee con ella y me pregunta, estas escuchando? Obvio le conteste que si, las dos super asustadas tratando de reaccionar la verdad no lo podíamos creer, es un lamento bien extraño, cuando lo escuchas inmediatamente te das cuenta que es algo paranormal, la piel se eriza al instante y por increible que parezca SI dice hay mis hijooooooos, bueno pues en eso tocan la puerta bien desesperadamente y las dos supimos que era mi hermana ya que en ese entonces trabajaba en un casino y andaba de turno de noche, rápido bajamos a abrir y entra mi hermana llorando muy asustada diciéndole a mi mama que venia caminando y escucho el lamento, dice que justo iba también un señor bajando como que a tomar el camión para ir a trabajar y el señor se quedo pasmado escuchando muy asombrado, en cambio mi hermana pues se echo a correr, ya mi mama la tranquilizo y pues le contamos que nosotras tambien la habiamos escuchado, en fin jamas la eh vuelto a escuchar lo raro es que la escuchamos las tres juntas y el señor, mi mama aun vive ahi y conto en otra ocasión que la volvio a escuchar, algo curioso es que los perros ladran mucho cuando se escucha, como que se ponen nerviosos, mucha gente en esa colonia y en la de atrás que es como puros ranchitos cuenta que desde hace mucho se escucha y muchos la han escuchado.

Respuestas, la llorona es real

Anonimo: Mi sobrino nació el 24 de marzo. Cuando a mi hermana la dieron de alta se quedo con mi tía a la semana mi mama decidió traérsela a la casa, eso fue el lunes en la tarde cuando pasaron la primer noche al rededor se la 1:30 y 2:00 am. Frente a mi caso pasa un río chico mas o menos a esa hora se empezó a escuchar un lamento empezó a lamentarse en la ventana del cuarto del bebe y se empezó ha alejar. Al día siguiente le comentamos a mi tía con la que avía estado mi hermana días antes y nos dijo que ella tmbn escuchó un lamento enfrente de su casa a esa misma hora.

Anonimo: Pues tuve la mala experiencia de oírla y no decía “aay mis hijos”… sólo era como “aaaaaaaah” un lamento súper prolongado y feisimo!!!

Anonimo: yo te creo!!!! yo la escuché el 8 de marzo del 98, y era mas o menos 4:15 am. y si, en su lamento dice ayyyy mis hijos!!! es un lamento horrible y lleno de dolor, esa madrugada mi papá y yo la escuchamos.

Anonimo: Yo fui a el fraile a un campamento “monte caramelo” y veníamos mi novio y yo caminando hacia los dormitorios y y por ay pasa el río y se escuchaba bien clarito pero no escuche que dijiera sus hijos

Anonimo: Ami nunca me a pasado y si me pasa no sabria que hacer! Pero mi tia vive por san Javier en apodaca y ahí hay un arrollo o algo así y sus vecinos que viven mas cerquitas del arrollo dicen que seguido se oye

ANONIMO: Yo la escuche hace como siete años fue algo muy feo no gritaba ay mis hijos solo un lamento d dolor así como ayyyyyy mis hijos, acuerdo que mi corazón latia a todo lo q da del susto.

Historias Extrañas de Miedo

ANONIMO
Cuando estaba cursando el bachillerato, nos pedían como requisito que hiciéramos un servicio social de 6 meses, una institución nos ofrecía terminarlo en un mes, siempre y cuando nos fuéramos a dar clases de verano a un grupo de niños que habían reprobado el ciclo escolar. A una compañera y a mi nos tocó juntas en una comunidad del municipio de Villa de Guadalupe, San Luis Potosí, teníamos que dormir en uno de los dos salones que tenía la escuela primaria.

Desde la primera noche comenzaron las cosas extrañas. Por las noches se escuchaban ruidos y golpes en el techo del salón, como si alguien corriera alrededor y luego subiera al techo y viceversa, resulta que el techo era de dos aguas así que era difícil subir y bajar con tanta facilidad, a veces en la madrugada oíamos golpes en la pared constantes 3 y 3 y 3 golpes cada vez, nos encerramos lo mejor que pudimos, pusimos cortinas y cartulinas en las ventanas para que no nos vieran desde afuera y candado en la puerta. A veces nos rasguñaban las ventanas como si fueran unas uñas muy largas, otras veces se oía todo al mismo tiempo, correr y trepar por el techo a rasguñar las ventanas llegamos al punto de ignorar y no comentar nada de lo que oíamos. Cuando obscurecía, por debajo de la puerta se veían luces brillantes, y a veces lanzaban pequeñas piedritas a la puerta, lo raro ahí era que no vivía nadie a muchos metros a la redonda, solo había una Iglesia en construcción, pero hasta para comer teníamos que caminar 2 kilómetros.

En otra ocasión me estaba duchando, improvisamos un baño en el mismo salón, de repente se viene un olor a flores, era un aroma agradable, le pregunté a mi compañera si se había puesto perfume y dijo que no.

Comenzamos a indagar con los niños de la comunidad y nos dijeron que sus antiguos profesores no se quedaban en la escuela, porque veían cosas por el espejo.

Pero lo peor fue una noche que al igual que en todas no podía dormir, estaba en el catre y a un costado vi una sombra negra como un bulto, lo único que podía hacer era cerrar los ojos y taparme con una sabana para no verlo y me puse de lado, en seguida la sábana con la que me tapé comenzó a resbalarse y sentí una caricia desde la pierna hasta la orilla de mi blusa donde se comenzó a levantar, no quería ni ver de que se trataba pero al levantarme la blusa a la altura del pecho por fin reaccione y me levante y ya no había nada.

No fue la primera ni la última vez que me pasó. Fue un mes terrorífico, al final no supimos que era.

Desde niña he visto y he oído cosas que nos son terrenales, pero en esa ocasión me rebasó, y resulta que mi compañera también tenía ese don o no se como llamarlo, quizás eso desató mas esas fuerzas malignas. Este es mi relato espero les guste o aunque sea les de un poco de miedo, en breve les relataré otros sucesos.