Archivo de la categoría: Relatos de terror

LOS CHENEQUES HISTORIAS

HISTORIAS ORIGINALES (SIN EDICIONES NI ADAPTACIONES)
LOS CHENEQUES
POR CARLOS JAVIER ESTRADA

Esta Historia le ocurrió a mi padre hace más de cuarenta años, cuando solo Él era un niño, yo soy de una ciudad de Tuxtepec en el norte de Oaxaca, cuenta mi padre que antes de convertirse en una gran urbe, Tuxtepec era una zona de platanares al igual que san Bartolo, un poblado vecino separado solamente por el rio Papaloapan, cierto día mi abuela (Q.E.D) le encargo llevarle el almuerzo a mi abuelo que estaba trabajando en las plataneras de san Bartolo cargando camiones de plátano para llevarlos a vender al mercado, pero para llegar a la rivera del rio tenía que cruzar una platanera cuyo camino serpenteaba y cruzaba el terreno donde actualmente es una secundaria técnica, el llevaba un morral con guisado, carne y algunas tortillas, muy tranquilo fue caminando por la platanera, llegando a medio camino noto que los árboles se movían, lo curioso es que no hacía nada de viento, el sol había sido tapado por una gran nube cuando tan solo 15 minutos antes estaba a todo lo que daba, el siguió sin detenerse, de pronto escucho unas risas de niño que venían de entre los árboles, mi padre pensó que eran unos de sus amigos , ya que varios de ellos Vivian cerca de esa platanera.

Siguió y a lo lejos vio la orilla del rio, y de repente escucho las risas otra vez, pero también vio como la cabeza de un niño se asomaba por la parte del medio de la cerca de alambre de púas, mi papa lo describe como un niño de curtida piel morena, unos ojos grandes y de un negro brillante y cabello largo y enmarañado que parecía que se le hacía una especie de rasta, sonriente lo miraba y mi padre por más que quería ignorarlo no podía, le inquietaba pero a la vez le daba risa, y no era una risa ocasional, sino como si había visto algo realmente cómico, ese niño de repente desapareció entre el monte y mi padre siguió su camino, pero como a 30 metros más adelante el mismo niño volvió asomarse, pero en esta ocasión y para sorpresa de mi papa aparecieron 2 niños más, uno parecía una niña pequeña ya que su rostro tenia facciones más finas y su cabello era más largo, mi padre siguió caminando y por fin, llego a la orilla del rio, allí estaba un hombre que cruzaba pasaje en una lancha, mi padre fue hasta él y se apresuró a subir, en eso le pregunto el señor; -“Porque volteas tanto niño”- a lo que mi padre le contesto inocentemente ; -“estoy esperando a esos niños que venían conmigo, de seguro van a bañarse al rio o a pescar”-
El señor le pregunto cómo eran esos niños, de pronto mi padre los señalo diciendo; -“mire, allí están en ese banco de arena”- pero el señor no vio a nadie, y se produjo un silencio espectral, y tan rápido como pudo desamarro la lancha y se alejó de la orilla, mi padre lo noto muy nervioso, a lo que le pregunto qué porque no subió a esos niños, a lo que el lanchero le dijo –“Esos no son niños, son los chaneques”-.

Al llegar a san Bartolo, mi abuelo lo esperaba muy molesto por la demora, mi papa solo se le quedaba viendo con una expresión estupefacta, el lanchero se le acerco y hablo con él, hablo de lo que había pasado, mi abuelo no lo creía, y lo mejor fue que mi papa se quedara a ayudarlo en la platanera, ya eso de las 6 de la tarde regresaron a la casa de mi abuela, montados en un carretón, mi abuela estaba casi igual de molesta que mi abuelo en un principio, pero mi abuelo le explico lo que le había pasado a mi papa, ella asombrada se persigno y abrazo a mi papa, desde ese momento mis abuelos decidieron que tirso, el ahijado de mi abuela, fuera quien le dejara la comida a mi abuelo en el trabajo, ya que tirso era unos 5 años mayor que mi papa y además sabia como evadir a estos seres infernales, hoy en dia todo esta muy cambiado, la platanera desaparecio y solo queda la mayor parte en san bartolo, pero dicen los amigos de mi padre que se dedican a trabajar la tierra, que en sus parcelas los han visto y que juegan entre las ramas de los árboles, se comen los plátanos maduros y desaparecen al llegar a las orillas del rio Papaloapan.

~Carlos Javier Estrada

HOMBRECILLOS Relato basado en experiencias reales

HOMBRECILLOS
Relato basado en experiencias familiares de Andrés Valencia y Familia Valencia Ramírez.
Escrito y Adaptado por Eduardo Eduardo Liñan

Este relato toma lugar en San José de Iturbide en Guanajuato, en aquel tiempo había asistido a una boda en una ranchería de ese lugar. Fueron conmigo otros tres amigos y compañeros de trabajo del rancho en donde trabajábamos y estábamos complacidos por asistir al evento. Al igual que otras personas que vivían en el lugar, por lo general en esas fiestas de rancho todos están invitados, así que la fiesta prometía un gran banquete y mucha bebida, era lo que se acostumbraba. Al no haber transporte la gente tenía que irse a pie, en caballo o el camionetas que se iban atestadas de gente. Lentamente y con el motor rugiendo por el esfuerzo tomábamos camino rumbo a la boda.

Al llegar el lugar era un romería de gente, todos contentos y felices de acompañar a la familia de los novios, aunque muchas veces ni se conocían entre si, a pesar de eso, los anfitriones eran generosos. La fiesta duró toda la tarde y noche. Cuando por fin la música paró serian las 2 de la mañana y aun había gente tomando y platicando. Nosotros estábamos algo ebrios y cansados. Así que nos fuimos por un camino de tierra con la esperanza de encontrar un transporte que nos regresara al rancho. Al darnos cuenta que no había nadie que fuera. Decidimos caminar de regreso, la distancia no era larga; así que camínanos contentos y platicando de la fiesta entre el camino polvoso e iluminados por la luna. Al calor de la plática y canciones caminamos mucho y no veíamos nada que nos indicara si estábamos lejos o cerca, repentinamente la cerveza que habíamos tomado hizo efecto y nos hicimos a un lado del camino para orinar, uno de los amigos con los que iba se alejó un poco de nosotros y se internó entre el pastizal hasta un árbol viejo de Pirul. Cuando acabamos, regresamos al camino de nuevo y nos dimos cuenta que el amigo que se había alejado aun no regresaba por lo que comenzamos a gritarle y de entre la obscuridad escuchamos que venía corriendo haciendo ruido con la maleza. Al llegar con nosotros estaba algo asustado y decía que algo andaba ahí, que algo había movido las ramas y la hierba. Todos nos burlamos de él, pensábamos que se había topado con algún tejón o un animal de monte. Así que lo hicimos menos y caminamos despreocupados en tanto el otro parecía estar algo nervioso.

No avanzamos unos metros cuando comenzamos a sentir que nos arrojaban piedritas. Sentíamos los golpes de pequeñas piedritas en las orejas, cabeza y brazos. Al principio eran leves; pero conforme avanzábamos se hicieron más constantes y molestos, tanto que volteábamos a ver de donde provenían las piedritas, a nuestro alrededor solo se veía maleza y arboles. Uno de los amigos que venia empezó a molestarse y comenzó a lanzar insultos y mentadas de madre a lo que fuera que nos estuviera acosando. Luego de esto algo se movió violentamente entre la maleza, de forma muy rápida y rodeándonos. Ya algo nerviosos, tomamos piedras del camino y comenzamos a arrojarlas para asustar a lo que fuera que anduviera merodeando por ahí. Se hizo el silencio, los ruidos del monte se apagaron y dieron paso a murmullos que provenían de todos lados, eran vocecitas que parecían hablar todas al mismo tiempo, diciendo cosas incomprensibles, para cuando escuchamos que comenzaron a reírse con risitas chillonas e inquietantes, empezamos a correr. La sensación de correr y no avanzar nada nos hizo sentir pánico. Algo parecía seguirnos porque escuchábamos que corrían detrás de nosotros y lo peor fueron las sombras que de tanto en tanto veíamos que cruzaban el camino delante de nuestra loca carrera.

Cuando la fuerza de nuestras piernas se acabó y paramos para tomar un poco de aire, el escuchar las cigarras y los ruidos del monte de nuevo nos hizo respirar un poco tranquilos; pero esa calma de pronto fue sustituida por terror, detrás de nosotros se veía el camino iluminado por la luna, entre los tonos azulados que parecían alumbrar tenuemente, vimos que había unas personitas paradas en medio de ese camino, el principio era una, pero poco a poco comenzaron a llegar más, median no más de 30 centímetros y eso hizo que la sangre se nos helara, gritamos asustadnos y corrimos con el alma en un hilo, sin voltear hacia atrás.

Cuando por fin llegamos al rancho y al llegar a la casa de aquel que se había orinado en el árbol de pirul, estaba tan asustado que al no poder abrir la puerta, en su desesperación se arrojó por la ventana haciéndola pedazos, los demás lo secundamos y nos mantuvimos dentro en estado de shock y sin saber qué hacer, nos mantuvimos agachados esperando ver aparecer por la ventana a los hombrecillos, todos rezábamos a grito abierto las oraciones que sabíamos y unos estaban hincados haciendo la señal de la cruz. Cuando por fin llegaron los primeros destellos de luz, nos asomamos lentamente por la ventana rota y todo parecía estar en total calma, el canto de los gallos rompió con el silencio en el que estábamos y poco a poco comenzamos a salir, nadie habló y cada quien se fue para su casa.
Conforme pasó el tiempo el amigo que se había internado en el monte y orinado en el árbol, fue el que la paso muy mal, vivía asustado y atormentado todo el tiempo. Tuvieron que curarlo de espanto; pero aun así le dio azúcar y nunca se recuperó de la impresión. Todos decían que fueron duendes lo que vimos y que el amigo al orinarse en el árbol que quizás era su morada, se ofendieron y nos quisieron espantar o cosas peores. Nunca lo supimos con certeza. Pero fue horrible esa experiencia.

Si vas a copiar y pegar el relato menciona los créditos correspondientes de autor – relator y menciona la fuente donde lo tomaste, eso me ayuda a seguir publicando. Gracias.
Derechos de contenido reservados 2017 © Eduardo Liñán. https://www.facebook.com/elrincondelmastuerzo/

EL PERDON

EL PERDON
Relato basado en experiencias reales de Linda Hernández.
Escrito y Adaptado por Eduardo Liñán

Era muy pequeña cuando mi madre, mi hermana y yo, nos mudamos a la ciudad de Monterrey. Antes vivíamos en CDMX; pero al divorciarse de mi padre, prefirió apoyarse con la familia. Al llegar, fuimos cobijados por mis abuelos y tíos. Por lo que fui enteramente consentida por ellos; pero en especial por un tío, que desde que llegó a mi vida me trató como un padre, y de hecho el fue el papá que nunca tuve. El tenía una condición que, hasta que tuve mayor entendimiento comprendí de lo que se trataba, tenia “dones” muy especiales que le daban la habilidad de ver y escuchar a los muertos y predecir situaciones antes de que estas ocurrieran. Él lo calificaba como “clarividencia”.

Mientras crecía me di cuenta que también aumentaba el número de seguidores que iban y lo consultaban. Algunos lo veían como una persona de amplios conocimientos y a raíz de eso fundó una especie de templo en donde la gente iba a ser curada o auxiliada en todo tipo de problemas que las medicinas o las prácticas tradicionales no podían, su poder y su fama llegó a escalas insospechables y gente muy poderosa era seguidora de las habilidades acertadas de mi tío. Sin embargo así como tuvo gente que lo apoyaba, también se hizo de incontables enemigos que deseaban su muerte, por envidia o porque lo que hacía iba en contra de las creencias impuestas. Ese fue el ambiente en el que crecí, esotérico completamente. Yo lo veía como una cosa normal y mi tío a pesar de todo era respetuoso con la familia nunca hizo practicas extrañas que nos involucraran.

Con el tiempo llegué a la Universidad y conocí a mi esposo, en ese entonces mi vida dio un giro y comencé a distanciarme del amor de mi tío. Aunado a que en su círculo de seguidores había mucha gente que buscaba su mal y empezó a conspirar en mi contra. Metiéndole ideas absurdas acerca de mi y de mi comportamiento. Como tenía una relación con el de padre-hija, mi rebeldía y mis convicciones chocaban con su disciplina y los chismes que sus allegados le decían. Intuía que deseaban ponernos en conflicto y distanciarnos con alguna obscura finalidad. Así sucedió, después de una fuerte discusión en la que nos dijimos cosas hirientes ambos marcamos una línea que nos alejó uno del otro. Y el amor tan grande que nos teníamos se fue quedando estancado hasta que me di cuenta que el jamás me “perdonaría” ni yo a él. Continué con mi vida lejos de él, muy a mi pesar por que yo lo quería como quiere una hija a un padre.

Pasaron dos años de ese triste evento y un día el simplemente desapareció. La familia quedó consternada por qué no supimos de que manera o como dejó sus cosas y su vida de un día para otro. Se especuló mucho acerca de su desaparición; pero jamás encontramos una respuesta. Aunque intuíamos que había sido por el ambiente obscuro y la gente con la que se comenzó a rodear. Las personas que lo ayudaban en sus labores, aseguraban que el estaba bien y que había sido su decisión el desaparecer, cosa que jamás creímos; pero temerosos no quisimos ahondar más en ese asunto. A pesar de continuar con las prácticas, sus ayudantes no lograron llevar bien el “negocio” y poco a poco la gente dejó de ir. Todo lo que mi tío había construido de la nada, desapareció.

Pasó el tiempo y todos nos hicimos a la idea de que mi tío no regresaría, en especial yo, que continúe con mi vida; pero un día sucedió algo verdaderamente extraño, al llegar a casa de mi mamá, ella estaba algo consternada por que había un tambo de plástico para la basura que no le pertenecía, afuera de su casa con cosas raras en su interior. Al verla algo preocupada mi hermana y yo salimos a revisar aquello. El asco nos invadió al ver que el tambo estaba lleno de un liquido extraño y nauseabundo que tenia restos de huevos, hierbas y partes de animales en descomposición. El hedor que despedía aquella asquerosidad era completamente insoportable. Mi hermana y yo de inmediato dedujimos que eso era un trabajo de brujería, habíamos crecido en ese ambiente y vimos muchas cosas. Así que no nos pareció extraño, lo inquietante era que estaba en la entrada de mi casa. Decidimos no tocar nada y dejar eso ahí.

Pasaron dos días, era un mes de Julio y el calor era infernal, de tal suerte que el contenido de ese tambo comenzó a despedir un olor a putrefacción en nuestra casa y las calles vecinas. De algún modo debíamos quitar eso de ahí; pero ninguna de nosotras se atrevía siquiera pasar por un lado de eso, sabíamos los alcances y consecuencias de tocar algo asqueroso como aquello. En ese entonces llegó un conocido de la familia y al preguntar sobre el tambo con líquidos fétidos, mi mamá le dijo que lo habían dejado ahí sin saber la razón y que intuíamos que era una clase de “trabajo de brujería”. Ese hombre siempre fue incrédulo de esas cosas y a pesar de nuestras advertencias para que no tocara los líquidos, el se paró muy seguro de sí mismo diciendo que esas cosas no le asustaban y que tiraría todo eso en algún lado. Salió y comenzó a arrastrar el tambo hasta que desapareció de nuestra vista. Al poco rato regresa y nos inquietó al mismo tiempo que nos causó repulsión al ver que en sus ropas había restos de aquella pudrición, el hombre apestaba horrible y estaba algo pálido y consternado por tener su ropa manchada con esa asquerosidad. Se fue de la casa y de inmediato limpiamos todo, con cloro y aromatizante para quitar el hedor que había quedado impregnado.

Pasó una semana después de aquel incidente y regresaba a mi casa después de haber ido al cine con mis amigos, serian las 9 de la noche y venia algo cansada. Mi hermana estaba en su habitación encerrada y con sus cosas y yo me metí a bañar, luego de salir mi perra caminaba conmigo, la casa estaba caliente y el bochorno era insoportable, a pesar de haberme bañado sentía que sudaba y eso me molestaba. Caminé hacia las escaleras y mi perra iba delante de mí, de pronto se quedo estática viendo fijamente hacia los escalones y comenzó a gruñir por lo bajo, los pelos del lomo se le erizaron y se puso tensa en total alerta. El tiempo se detuvo para mí por breves instantes. De pronto una ventisca de aire helado cimbró las ventanas y abrió la puerta violentamente haciendo un ruido tremendo. Era imposible, era el mes de Julio y hacia un calor infernal. Sin comprender que sucedía mi perra corre asustada chillando detrás de mi y sentí como un golpe de viento caliente en mi rostro. Una sensación de desasosiego me invadió al percibir que algo violento, algo que tenía mucho odio, me trasmitió esa sensación en mi interior. Luego de un rato de estar petrificada y con los ojos cerrados, los ladridos frenéticos de mi perra me alertaron y bajé con miedo a revisar todo, cerré la puerta y me regresé casi corriendo a mi habitación. Mi hermana jamás se dio cuenta de esa situación. Esa noche no pude dormir bien pensando en todo lo que había visto y sentido sin explicarme la razón.

Tres semanas después de ese evento, mi mamá con el rostro de preocupación me informa que la mamá de aquel hombre que nos ayudó a quitar el tambo había caído enferma de una rara enfermedad y murió repentinamente. En ese momento asocié todo. El tambo, el señor que se ensució y la brujería que toco a su madre y la hizo caer enferma para después morir. Fueron sensaciones horribles las que sentí y no me quise sugestionar, intente seguir con mi vida y así fue. Pasaron 4 años, hice mi vida, me uní al hombre que amo y me embaracé. Al enterarme mi mundo dio un giro y mi vida cambió repentinamente, esperaba ese bebé y era muy deseado en la familia; pero había momentos y sucesos extraños que aun me perseguían, cosas sutiles y señales de que algo malo había por ahí oculto y listo para surgir de pronto. No quise pensar en eso, mi mente bloqueaba las posibilidades y las ignoraba por completo, no quería que nada empañara mi felicidad y menos esas cosas absurdas.

Estaba feliz, contaba los días para el gran evento. Un Lunes me preparaba mentalmente para mi cita con el ginecólogo al día siguiente, por fin iba a ver nuevamente al bebé con el ultrasonido y me emocionaba eso de sobremanera, pensaba que ya estaría mas grande y que vería que iba a ser. Desde que me había enterado del embarazo todo estaba perfecto. Así que ese día me levanté con esa ilusión y feliz atendí a mi esposo y lo fui a dejar a su trabajo. De regreso a la casa, abrí la puerta y me asustó el vuelo de 3 enormes mariposas nocturnas negras. Revoloteaban alrededor de la sala y eso me puso alerta, de algún modo sabia que esas cosas anunciaban malos presagios, no quise que mi mente me hiciera juegos mentales y de inmediato las saqué a escobazos.

Esa misma noche antes de acostarme pensé en esa particular situación: ¿Tres mariposas negras? Imposible. Me puse a leer un poco antes de dormir, por que tenia insomnio, mi esposo estaba roncando a un lado de mi y de pronto entró al cuarto mi gata maullando con algo de insistencia, sabía que deseaba salir, siempre tuvo hábitos nocturnos. Era ya de madrugada y la ansiedad por que llegara el momento del ultrasonido me tenía en vilo. Decidí pararme para abrirle la puerta y evitar que despertara a mi esposo con sus maullidos. Camine por el pasillo seguida de mi gata y bajé a abrirle la puerta, al ver el reloj vi que marcaba las 3:03 am. Por un momento dudé en abrir, porque de algún modo sabia que esa hora, era mala y rondaban muchas cosas en la noche, eso lo había aprendido de mi tío que en ese instante vino a mi pensamiento, con un rostro de regaño y de tristeza no sabía por qué. Después de beber un poco de agua y jugar con el gato, me dirigí a la puerta, quité los seguros, abrí y la gata salió casi corriendo, cerré y antes de irme al cuarto, escuche que el animal comenzó a maullar de una manera extraña, era como un chillido.

Decidí asomarme por la mirilla de la puerta y vi que estaba viendo fijamente hacia mí, en posición tensa y lista para correr. Mi corazón comenzó a latir fuertemente y mis músculos se tensaron al tiempo que sentí una corriente eléctrica recorrerme desde la cabeza a los pies al ver que en la pared de la entrada estaba reflejada la sombra de algo, era la sombra de un bulto enorme sin forma que parecía estar inmóvil frente al puerta. Era imposible no había nadie ahí, solo su sombra. Me retiré asustada y corrí al cuarto, me acosté y me acurruqué a mi esposo, tenía miedo, tenía un pavor que algo le sucediera a mi bebé y traté de no pensar nada, oré con toda la fé que me era posible tener y pedí a Dios su protección para mi hijo. Como pude me quedé dormida y a la mañana siguiente, durante el desayuno le platiqué a mi esposo lo sucedido. El nunca fue creyente de cosas raras y comenzó a reprenderme, me habló acerca de la seguridad y lo riesgoso que era abrir la puerta y que quizás alguien andaría merodeando. Revisó los alrededores sin hallar nada y estuvo toda la mañana algo molesto. Después de ese episodio incómodo entre él y yo. Continué con mi día, llevé a mi esposo a trabajar y esperé la hora de ir a la cita. Sin embargo empezó a darme una migraña que al poco rato me resultó insoportable. Era un dolor horrible que me recorría la cabeza y el cuerpo, al regresar vi con inquietud que de nueva cuenta revoloteaban las mariposas negras, esta vez eran 5 insectos los que estaban ahí. Era tan intenso mi dolor que no le di importancia y me tiré en la cama. Mi gata estaba junto a mi todo el tiempo y entre ratos me quedaba dormida; pero volvía a despertarme el intenso dolor de cabeza. Llego la hora de ir por mi marido y asistir a la cita. Al llegar a la clínica entramos a la consulta y casi arrastraba los pies, me preocupé por el bebé y cuando me recostaron para ver el ultrasonido, el practicante que auxiliaba al doctor empezó a ponerme el gel y luego dio una pasada con el transductor. Ambos tratábamos de ver emocionados y buscando ver los latidos del bebé. Luego de varias pasadas el practicante se paró y le comentó algo al ginecólogo, el cual comenzó a hacer la búsqueda una y otra vez. Su rostro preocupado no era alentador y en ese momento presentí lo peor. No halló los latidos del bebé, luego de un rato, nos miró, aguanté la respiración y después sentí un balde de agua fría caer en mi cabeza al confirmar lo que sospechaba, el bebé estaba muerto.

No te puedo describir el dolor que sentí en ese momento y los días posteriores; pero es un infierno que no le deseo a nadie, caí en depresión. No se explicaban como había muerto si todo marchaba bien, pensé en esa madrugada y lo que vi fuera de mi casa, pensaba en las mariposas, pensaba en tantas que cosas que sentí un coraje y un odio por todo, perdí la fe en Dios y me entregué a la bebida. Me volví una alcohólica para no sentir o pensar nada. Descuidé mi casa, a mi esposo y a mí. Vi como mi hermosa vida junto a él se iba desmoronando, engordé y mi salud poco a poco se fue deteriorando, intente suicidarme en varias ocasiones sin tener el valor de hacerlo y eso me hacia enojar aun mas.

Estaba casi a punto de perder todo cuando, simplemente pedí perdón, lloraba por enésima vez tirada en mi cama y solo pedí perdón, siempre fui devota de los arcángeles y hablé con el arcángel Gabriel, me levanté de la cama, me arrodillé y empecé a llorar desconsoladamente pidiendo por la ayuda de Dios. Que intercediera por mi y solo le pedía un abrazo, una luz que iluminara ese episodio tan obscuro de mi vida. No sabía por dónde empezar y volver a ser la que antes era. En ese momento cerré mis ojos tan fuerte que me incomodaron. De pronto, la calidez, era una calidez en mi interior que se apoderó de mi tan de pronto y en instantes breves, esas sensaciones de dolor y de miedo, simplemente desaparecieron, mi cuerpo se relajó y entré en un estado de tranquilidad que jamás en toda mi vida había sentido. Respiré profundo y con mis ojos cerrados, percibí que una luz cálida y brillante me rodeó completamente. Luego simplemente desapareció, abrí mis ojos y me levanté del piso, caminé hacia la ventana y vi que era un hermoso día, con cielos azules y el aire me envolvía con fragancias de rosas frescas. Entendí todo, Dios me había tocado el corazón quitándome toda la obscuridad que llevaba dentro. Juré entonces volver a ser la misma de antes, a demostrar mi fe cada día, y también prometí que nunca mas ningún ser vivo o de otra dimensión me volvería a hacer daño.

Paso un año después de la pérdida y la maravillosa experiencia. Volví a mi vida, a ser feliz y me volví a embarazar, aunque tenía miedo, tomé las cosas con firmeza y tuve los cuidados y el apoyo de mi familia, hoy mi niña tiene un año de vida y de esa penosa situación que pasé, solo queda este testimonio. A veces pienso en mi tío, se que de alguna manera el está conmigo, aunque no físicamente. Lo extraño y platico con él en la noches como imaginando que puede escucharme, lo hace. El fue mi papá después de todo y sé que ya hemos arreglado todo, lo perdone y sé que el a mí. Sé que algún día nos volveremos a encontrar y nos daremos un abrazo y el tan ansiado perdón.

Si vas a copiar y pegar el relato menciona los créditos correspondientes de autor – relator y menciona la fuente donde lo tomaste, eso me ayuda a seguir publicando. Gracias.
Derechos de contenido reservados 2017 © Eduardo Liñán.

CORREDOR URBANO Relato basado en una experiencia real

CORREDOR URBANO
Relato basado en una experiencia real de Daniel Rojas.
Escrito y Adaptado por Eduardo Eduardo Liñan

Mi nombre es Daniel, durante muchos años he sido rodantero, anteriormente vivía en las inmediaciones de la colonia Hipódromo; pero logré sacar una casa en un fraccionamento cercano a la Pedrera . Mi rutina diaria era situarme en ciertos puntos de ciudad Madero durante la semana y poner mi negocio. Por lo que debía tomar el corredor urbano muy temprano y regresar muy tarde. Era algo cansado; pero valía la pena. Fue durante una de esas noches que me sucedió algo extraño. Algo que jamás me hubiera imaginado. Había escuchado leyendas sobre ese lugar; pero nunca las creí. Pensaba que ese tipo de cosas sobrenaturales les pasaban a la gente ignorante o a los “sin que hacer” . Pero después de ese evento mi cabeza y mis ideas dieron un giro.

En aquella ocasión fue un fin de semana, ese día en particular no llevé mercancía al rodante, pero tenía que arreglar un mobiliario por lo que me dediqué a eso todo el día. Tenía a un par de ayudantes que vivían cerca de la calle Jiménez así que siendo las 8 pm, los llevé a sus casas, el regreso fue largo, en el corredor no existe iluminación o puntos de referencia, además las luces de mi desvencijada Ford 87, apenas si iluminaban un par de metros. Pasando la curva pronunciada aminoré la velocidad, tenía entendido que por ese rumbo pasaban muchos accidentes por exceso de velocidad y las luces traseras tampoco se veían bien. Avancé unos metros y de pronto una extraña neblina se postró sobre el camino, era una pequeña área que rodeaba una curva, luego de salir de esta niebla, la camioneta simplemente “se mató” la marcha se detuvo y las luces del tablero se encendieron, todas indicando problemas.

Maldije no sé cuantas veces mi suerte y deseaba que solo fuera un cable suelto. De lo contrario tendría que esperar ayuda durante toda la noche. Con el riesgo de ser golpeado por alcance. Me orillé como pude y pude ver con cierto alivio que no venia ningún vehículo, aquello estaba completamente obscuro y solo se veían las estrellas en el firmamento. Abrí el cofre de la camioneta para revisar iluminado con una lamparita de 4 pesos, me di cuenta que los cables de la batería estaban corroídos por lo que me di a la tarea de limpiarlos, estaba tan metido en esa tarea que no me percate de un vehículo que paso raudo y a toda velocidad por un lado de mi, luego de eso escuché unos crujidos leves, como cuando caminas entre las ramas del monte.

No le di mucha importancia, apenas estaba terminando de colocar el polo en la batería cuando de improviso me sale una chiquilla por un lado de la camioneta, que me hizo dar un brinco del susto y la vi claramente, tendría unos 10 años, de tez morena y el pelo negro lacio que tenía una carita de angustia. Sin pensar le pregunté que hacia ahí a esas horas, que donde vivía. A lo que la niña me miro y me dijo: “ando perdida, no encuentro a mi mamá…”

Apenas le iba a decir otra cosa cuando vi que se fue caminando por la orilla y vio a ambos lados, enseguida cruzó la avenida, es en este momento cuando siento un pánico de miedo horrible, aquella chiquilla no tenia pies en cambio parecía levitar, de tal suerte que vi como cruzó el corredor de extremo a extremo en tan solo dos segundos. Al ver eso, hizo que mi corazón se saliera del pecho y empezara a sudar copiosamente preso de un miedo indescriptible al ver aquella aparición y no solo eso, que me hablara con naturalidad como una “persona viva”.
Temblando y sintiéndome mal de la panza. coloqué el ultimo polo y le pedí a Dios con todas mis fuerzas que prendiera la camioneta, le di llave y al principio no jaló, aumentando mas mi tensión. Al segundo “llavazo” Dio marcha y aceleré sin pensar, lo único que deseaba era salirme de ese lugar y llegar a mi casa lo mas rápido que pudiera. Al llegar a mi casa mi mujer y mis hijos ya estaban cenando. Yo me sentía enfermo y con ganas de devolver. Mis familiares al verme pálido y con el rostro desencajado se preocuparon y les dije que todo estaba bien; pero esa noche no podía dormir por pensar en esa niña, le tuve que contar a mi esposa lo sucedido y a la mañana siguiente me llevó a curar de espanto. No sé que mas decirle, Ya no he vuelto a pasar tan noche por ahí, incluso prefiero darme la vuelta por la Tampico-Mante aunque esté más largo el tramo; pero en verdad si antes pensaba que las ánimas no “existían” ahora te puedo decir que vi algo sobrenatural.

~Eduardo Liñán

Historias veridicas de terror cortas

Los sucesos que narraré a continuación son totalmente verídicos, han a suscitarse comenzado desde hace unos días en mi casa, me gustaría compartirles lo sucedido.


Actualmente vivo en Santa Catarina con mi esposo y sus abuelos, llevamos ahí poco más de un año y hasta hace unos pocos días han estado ocurriendo fenómenos extraños a los cuales no les hemos encontrado ninguna explicación.El primer suceso fue entre el lunes y el martes pasado, en esa ocasión mi esposo estaba preparando la cena y yo subí por unos platos que habíamos dejado en el cuarto, cuando entré a este escuché un gruñido muy feo, grave, que venía desde el mismo. Me convencí de que había sido mi imaginación y ahí lo dejé, sin embargo el miércoles de la semana pasada estando mi esposo y yo solos en el porche escuchamos ese mismo gruñido en varias ocasiones que venía desde la sala, cuando decidimos investigar no encontramos nada y nuevamente lo dejamos ahí, si bien no encontramos una explicación lógica tampoco quisimos darle ninguna importancia; pasaron un par de días sin ningún acontecimiento y sinceramente para ese entonces ya se nos había olvidado el asunto, aunque no duró mucho.

Durante varias noches (incluso antes de que comenzaran los gruñidos) yo había tenido varias pesadillas, todas las mismas, mismo escenario y misma situación, la verdad es que no recuerdo gran cosa pero en sí lo que pasaba era que un demonio me perseguía y, por más que pedía ayuda e incluso rezaba, no se iba. En todos esos sueños otro elemento en común era que en algún momento aparecía un gato negro con ojos amarillos, sin embargo no les di ninguna importancia ya que soy muy propensa a tener pesadillas, nunca repetitivas pero sin duda no es nada extraño, ahora ya no estoy tan segura de que sean solo sueños. No recuerdo exactamente qué día fue, lo que sí recuerdo es que nuevamente me encontraba con la misma pesadilla y, llegado un punto, desperté, en cuanto abrí los ojos vi materializado en frente de mí el mismo gato que había estado soñando, negro con ojos pequeños y amarillos y este me estaba viendo sentado en la cama, parpadeé un par de veces y este desapareció, momentos después volví a dormir.

Nuevamente hubo otros días tranquilos, al menos hasta el día de hoy; en la noche tuve nuevamente pesadillas, esta vez más reales que antes, no recuerdo mucho pero lo que sí es que en los sueños había un ente negro que me perseguía, yo intentaba rezar pero en cuanto lo hacía se escuchaban miles de murmullos, tan fuertes y tan claros que parecía que alguien estaba hablando en mi cuarto, también recuerdo voces que me hablaban directamente sin embargo no recuerdo qué decían. A como pude me desperté y en cuanto abrí los ojos vi algo similar a una personita, esta estaba viéndome fijamente y estaba solo a unos centímetros de mí, en cuando abrí los ojos se paró y se fue corriendo y ya no lo vi, recuerdo muy bien como era: pequeño, quizás unos 15 centímetros o hasta menos, muy, muy delgado y de color café, no alcancé a ver su rostro, sin embargo lo vi claramente cuando corrió ya que pasó justo a centímetros de mi rostro y no lo vi más.

Le comenté a una amiga que sabe del tema y piensa que el gato puede no ser algo malo, ya que los gatos protegen a la gente (claro, pensando que sí sea un gato), lo que sí no sabe explicar es lo del pequeño ser que vi hoy en la mañana, me dice que puede ser un duende o un chaneque, incluso mala vibra materializada (hemos estado teniendo fuertes problemas con algunos familiares), sin embargo no le queda claro que es. Cabe destacar que mi esposo no ha tenido experiencias de este tipo, a él solo le tocó escuchar los gruñidos de la sala y no ha tenido ningún sueño extraño de ningún tipo. Personalmente intento no darle importancia ya que, por experiencias pasadas, de hacerlo sé que les estaría dando más poder a lo que sea que esté allí y no es lo que deseo, sin embargo estoy pensando en buscar alguna solución en caso de que esto continúe o, peor, aumente de intensidad.

¿Hay algún conocedor del tema que pueda orientarme sobre qué es lo que está pasando?
Espero que hayan disfrutado de mi relato, estaré atenta a las respuestas.

tag: historias veridicas de terror

Relatos enviados por Correo

Esto no me pasó a mí. Mi madre me lo contó y yo, sin más, la creo, porque también a mí me han pasado cosas que nadie las cree cuando las cuento. Sé lo que es sentir que algo tan “vívido” que te pasa para los demás es sólo una jugarreta de tu imaginación.
Mi madre vive en un piso junto con mi hermano al que casi no ve ya que éste viene del trabajo por la noche y se mete en su habitación habiendo hablado a lo mejor dos palabras entre ellos. Están los dos cansados del día, mi hermano trabajando haciendo esfuerzo físico y mi madre cansada de estar sola y ver las mismas paredes. A veces ella se acuesta antes de que él llegue.
En éstas estaba mi madre durmiendo. Se había tomado un lorazepan recetado por el médico ya que las noches le cuesta muchísimo conciliar el sueño, aunque a la mínima se despierta por cualquier ruído y siempre siente cuando llega mi hermano. A veces le llama para decirle buenas noches pero esa noche no lo sintió, simplemente se quedó dormida.
Al cabo de un tiempo, no podría decir cuánto, mi madre siente que se abre la puerta de su habitación que queda justo a los pies de la cama. Sintió cómo entraba en la habitación y se quedaba de pie, mirándola. Incómoda con esa inmovilidad, mi madre le dijo que se acostase al otro lado de la cama indicándole con el brazo su espalda.
Mi hermano ya es mayor pero mi madre lo vió normal el hecho de que él aceptase acostarse en su cama, como cuando era pequeño y tenía una pesadilla. Notó cómo se acostaba a su lado, cómo se hundía la cama. Como no dijo ni una palabra mi madre le tocó el brazo sorprendiéndose de lo frío que estaba y le dijo que se cubriera con la manta y el edredón. Ella misma lo tapó para que no pasara frío. El no decía nada, sólo permanecía allí dejándose hacer por ella.
Entonces mi madre notó que se le agitaba el corazón en el pecho, algo no le cuadraba del comportamiento de mi hermano. El hecho de que no le dijera nada y que se comportara como cuando era un niño. Se incorporó de golpe dándole la espalda y, poco a poco, con movimientos nerviosos, palpó dónde estaba… O debería estar mi hermano. Notó cómo tanto el edredón y la manta hacían un bulto pero al posar la mano se bajaba, como desinflado. Se dió la vuelta y todavía se vislumbraba el bulto producido del tamaño de una persona que ella fue aplastando entre horrorizada e incrédula. La puerta de la habitación se hallaba abierta cuando ella siempre la dejaba cerrada.
De la impresión salió corriendo de la habitación y abrió la puerta de la habitación de mi hermano. Le llamó varias veces e incluso lo removió de la cama. Con la histeria y el miedo todavía plasmados en su rostro le repetía una y otra vez que por qué había ido a su habitación. Mi hermano, medio dormido no sabía qué le pasaba y le dijo que él no se había movido. Le costó hacerle entrar en razón a mi madre y juntos, pasaron un par de horas en el salón intentando calmarse los dos.
No sabemos qué ocurrió o si ocurrió quién visitó a mi madre aquélla noche, pero todavía ella se pone taquicárdica al recordarlo aunque no le encontremos una explicación ya que ella estaba despierta, a pesar del lorazepan oye los ruidos de la casa, siente a mi hermano cuando llega más tarde y se levanta varias veces en la noche para ir al baño. Por lo tanto, creo cuando me dice que esto le pasó de verdad y no es producto de su imaginación.
ALISSA
Segunda historia por correo
Lo que voy a contar es de las peores cosas paranormales que me han pasado.
me paso a los 13 o 14 años mi familia es muy religiosa y a mi me pasaban cosas paranormales, nadie me creía todo lo que aguante hasta ese día.
en ese entonces nos mudamos de casa ya teníamos como 6 meses viviendo allí yo compartía cuarto con mi hermana mayor yo dormía en la parte superior de la litera y esa noche nunca la voy a olvidar, tuve una pesadilla donde me levantaba y me veía a mi misma durmiendo (aunque dudo que fuera un sueño, lo sentí tan real) y se comenzó a escuchar una voz de un hombre contando en cuenta regresiva del 5 al 1 y a un lado se veía como un perro gigante intentaba subir hasta mi cama y cuando la voz se dejo de escuchar me levante asustada no entendía lo que había pasado, al día siguiente le conté a mi mamá y no me creyó.
luego de una semana note a mi mamá asustada y le pregunte que pasaba.. me dijo que fue con un padre y le conto lo que me paso, el padre solo le dijo que lo llevara a la casa rezo por toda la casa echo agua bendita por todos lados mi mamá preocupada pregunto que pasaba y el dijo que había un demonio en esa casa intentando poseerme por que yo soy la mas sensible a esas cosas pero no podía lograrlo por que mi mamá colgó en cada puerta una medalla de san Benito y yo llevaba una cruz de Caravaca a la semana nos mudamos de casa y cuando fuimos por las ultimas cosas mi papá encontró en la pared con una letra muy pequeña “Aquí los espero familia”.

Tercera historia

La pesadilla- Parte 1

Estaba en mi casa, durmiendo plácidamente cuando desperté de una pesadilla. La pesadilla. La que tenia todas las noches, de la que me despertaba sin falta a las 3am., la que me atormentaba.
Se repetía la misma escena de siempre.
3 de la mañana, yo en mi cama, llorando, lleno de sudor y gritando. Pero había algo. Algo no estaba bien. Me sentía observado.
Rápidamente fije mi mirada en el closet. Estaba entreabierto. Pero tomé coraje y me levante lento de la cama. El corazón me latía con fuerza. Estaba a punto de rozar la puerta cuando recordé que era cobarde. Y que lo era desde pequeño. Cosa que me impediría poder llorar o al menos salir corriendo al ver lo que hubiera adentro del closet. Entonces retrocedi y me volví a acostar. Claro que está vez cubierto totalmente, de espaldas y con rosario en mano. Pero aún me sentía observado.
Me volví a dar vuelta en la cama quedando nuevamente con la mirada puesta en el closet. La puerta estaba totalmente abierta y desde adentro unos ojos amarillentos me miraban con odio. Se me heló la sangre. Estaba petrificado, no podía gritar, mucho menos moverme pero debía hacer algo. Y debía hacerlo rápido….

HOLA, ESTA ES LA PRIMERA VEZ QUE SUBO UNA HISTORIA Y QUISIERA LEER LAS CRÍTICAS . NUNCA HABIA ESCRITO ASÍ QUE ES LA PRIMERA VEZ.
PD: TENGO 12 AÑOS!!

Marcado

MARCADO
Relato basado en experiencias reales de Rafael Solís
Escrito y Adaptado por Eduardo Liñán

Durante un viaje de estudios, unos compañeros del Tec de Tamazunchale y yo, fuimos de excursión a una cascada llamada El Chuveje. Luego de un largo camino lleno de curvas y desviaciones en la sierra de Querétaro. Por fin llegamos a una pequeña cascada rodeada de cerros y cavernas de donde salía el agua helada que alimentaba unos riachuelos y le daba un aspecto bastante tranquilo al lugar. Luego de pasar todo el día en la cascada, regresamos a la carretera y nos dirigimos a un sitio algo lejos para acampar en un lugar conocido como “Campamento Peña La Gloria” que está a unos minutos de ahí y el plan era continuar por la mañana a un lugar llamado “Puente de Dios” en donde existen arroyos y cavernas que tienen ojos de agua en su interior que hacen del lugar una grata experiencia. En general son lugares que están bien metidos en la llamada Sierra Gorda y sus sinuosos caminos rodeados de cerros y arboles hacen que te la pases bien, rodeados de naturaleza y sitios bastante mágicos.

Caía la tarde y la obscuridad del camino nos cubrió, íbamos en una camioneta de transporte que habíamos rentado y el chofer era experimentado en caminos de la sierra, por lo que no nos preocupamos mucho. Sin embargo sentimos que le tomó mucho llegar a una desviación que llegaba directo al campamento situado a las orillas del rio Escanela. Luego de adentrarse en un camino de brecha, el vehículo se tambaleaba por lo malo del camino y comenzamos todos a dormitar. Yo no podía dormir con ese bamboleo y el ruido del motor. Así que venía con la mirada clavada en el camino empedrado, todo a nuestro alrededor era total obscuridad y solo veía mi reflejo en el cristal, de pronto el camino se hizo plano y le imprimió un poco de velocidad el chofer. En un instante y sorpresivamente, saltó algo al camino que nos puso en alerta al chofer, al copiloto y a mí; fue inevitable que frenara a tiempo y sentimos el jalón y luego el impacto fuerte en la parte delantera del vehículo y parabrisas. El golpe fue tal, que el parabrisas se agrietó un poco y el vehículo se cimbró. Todos se despertaron alertados y el chofer se quedó sorprendido y con las manos aferradas al volante. A unos metros de nosotros pudimos ver una especie de animal parecido a un perro que estaba tirado en el camino. Algunos pensaron que era un venado por los cuernos que se veían. Bajamos todos a ver qué animal era y las luces de la camioneta iluminaban parte del animal, de primera impresión parecía un venado; pero era raro porque tenía el pelaje negro, luego notamos que en realidad no era eso, era un especie de perro con cuernos. Nuestra sorpresa fue mayor y nos entró un pavor indescriptible seguido por una sensación de extrañeza y repugnancia al ver las extremidades del “animal” las patas traseras parecían humanas, tenia piernas. De piel negra llena de pelos gruesos, atrofiadas y con grandes uñas. A pesar de lo grotesco y feo aspecto eran piernas y pies con forma humana. Aquello era imposible y solo porque todos lo estábamos viendo lo pudimos creer, la mitad superior del animal era de una especie de canino, olía a perro mojado y excremento. Regresamos todos a la camioneta por los teléfonos para tomarle fotos y antes de abrir las puertas el chofer , que se había quedado viendo al “animal” cayó de espaldas, gritando de dolor. El animal había recuperado la conciencia y corrió hacia al monte. Todos gritamos asustados y nos refugiamos en la camioneta presos del terror. No sabíamos que hacer o que estaba pasando. El copiloto que también era guía de la excursión, levantó al chofer y se subieron al vehículo. Dieron marcha y el motor de la camioneta rugió para alejarnos de ahí. Todos estábamos sudando frío y algunos temblaban de miedo, yo venía rezando y no quería ver por el vidrio de la camioneta. Luego de un rato llegamos por fin al campamento. Revisamos la camioneta y tenía una gran abolladura en el cofre y el parabrisas estaba estrellado unas manchas de sangre se notaban en algunas partes de la camioneta. Luego de revisar vimos que había algunas tiendas de campaña y gentes con fogatas que cantaban o cenaban. Al ver eso nosotros nos tranquilizamos y comenzamos a bajar las cosas para levantar las tiendas de nosotros. Nadie habló durante el proceso y la tensión poco a poco fue bajando mientras acomodábamos las cosas y preparábamos la fogata. Cuando menos esperábamos estábamos cenando alrededor de una fogata y nadie habló, hasta que un compañero rompió el silencio y dijo una palabra que taladro nuestras mentes, aquello era imposible, cuentos de viejos para asustar niños; pero todos los vimos. Éramos 7 personas y ninguna estaba equivocada o alucinó el encuentro con un ser de aspecto infernal.

-Era un Nahual. -Dijo nuestro compañero con una seriedad de miedo e iluminado por la fogata que le dio un tinte siniestro a la afirmación.

Luego de eso todos comenzamos a platicar del asunto, la discusión llego a tal grado que nos acostamos enojados; pero en realidad teníamos mucha tensión de pensar en esa posibilidad. Esa noche nadie pudo dormir, los ruidos de los cerros y animales que antes nos arrullaban ahora nos ponían en alerta, pensando que quizás aquella cosa regresaría para cobrar venganza. Al llegar el día, nos levantamos pesadamente para recoger el campamento y seguir a pie por el cañón de la angostura y a puente de Dios. Ya no fue lo mismo, algunos nos queríamos ir y recoger todo; pero el guía nos alentó a seguir y disfrutar del paseo. Calmándonos un poco seguimos y recorrimos caminos empedrados rodeados de vegetación, arroyos y cantos de avecillas. Cuando por fin llegamos al lugar recorrimos el riachuelo entre pequeñas cascadas hasta llegar a una caverna por donde salía agua en forma de llovizna que agudizo nuestros sentidos, nos adentramos en unas cavernas y había unas pozas en las que nos refrescamos y relajamos, además de una cascada que salía de la pared de la caverna. Aquel suceso de la noche anterior, se nos fue quedando en el olvido y la pasamos muy bien.

Serian las 3 pm. Cuando decidimos volver al campamento y comer. Todos estábamos hambrientos, ente bromas y empujones llegamos a donde habíamos dejado nuestras cosas y comimos tranquilamente. Recogimos todo para irnos del lugar, serian las 6 pm, cuando esperábamos en la camioneta y esta no arrancó. Mientras el chofer le intentaba dar marcha sin éxito, nosotros nos miramos entre si y pensábamos que peor suerte no podíamos tener. Al final el chofer se rindió y se dispuso a revisar el vehículo, al parecer una de las mangueras del combustible se había roto, por lo que se dio a la tarea de arreglarlo, el otro problema era la gasolina, no había suficiente para hacer el recorrido de regreso por lo que se decidió que el hombre regresara a un poblado llamado Pinal de Amoles, cargar el combustible y conseguir una manguera, eso le llevaría mucho tiempo; pero con algo de suerte regresaría por la mañana. Entre tanto nosotros debíamos pasar la noche ahí. El solo pensarlo nos hizo tener nauseas y malos pensamientos. Queríamos irnos y no sabíamos que era peor. Que nos agarrara la noche en aquella brecha y estar a merced de algo siniestro o esperar en el campamento rodeado de otros campistas. La respuesta nos llegó de inmediato. El chofer consiguió que lo llevaran unos excursionistas que iban saliendo y que llevaban el rumbo a Jalpan de la Serra. Luego de ver que se iba nos sentimos agobiados; pero el guía nos alentó a preparar las tiendas y la cena. Al calor de la fogata comenzamos a platicar tratando de no pensar; pero luego nos invadió el sueño a todos, así que nos metimos a las tiendas y nos dormimos.

Durante la madrugada algo me despertó, sentía una picazón tremenda en la cara y cuello y me levanté espantado. Al revisarme vi que tenía hormigas rojas por todo el rostro y el cuello, mi saco de dormir estaba lleno de ellas por un pedazo de chocolate a medio comer que había dejado. Maldiciendo, me quité las hormigas que me dejaron un picor y unas ronchas enormes. A unos metros había una palapa en donde estaba una toma de agua, cerca estaba el riachuelo; pero no me atrevía a ir solo y menos en la obscuridad. Mi lámpara se había quedado en la camioneta Y había que subir un largo tramo para llegar a ella. Así que me dirigí a la palapa. Luego de lavarme la cara y refrescarme. Me quedé sentado en la obscuridad rodeado de atados de leña. Aprecié el cielo estrellado y los susurros del agua que provenían del cañón. Me tapé la cara con una toalla y de pronto escuché un aullido que hizo eco en las cercanías. Me alerté y traté de hacerme el valiente. “coyotes” pensé. Luego de ponerme la toalla de nuevo en el rostro. Me quedé en silencio. Y un sonido peculiar me alertó, era como unas pisadas que provenían de donde estaban las tiendas. Entreabrí la toalla y solo vi las sombras de las tiendas y luego mis sentidos se alertaron, sentí una corriente eléctrica recorrerme la espalda y mi corazón comenzó a latir tan fuerte que sentía que se me salía del pecho, con mis ojos desorbitados vi que detrás de nuestras tiendas se levantaba una sombra, no era una persona por que de su cabeza salía una cornamenta. Luego se agachó y de pronto de entre las sombras surgió la figura de un animal que andaba en cuatro extremidades. Era, el perro extraño que habíamos atropellado la noche anterior. Su andar era extraño, la parte superior era un conjunto de perro con el hocico enorme y jadeante, sobre su cabeza parecían salir unos cuernos ramificados, las extremidades delanteras eran unas patas enormes con uñas y las traseras parecían piernas humanas deformadas sobre las rodillas que se habían dislocado hacia atrás para caminar. La piel negruzca y llena de pelo despedía un olor a perro y un hedor a mierda muy penetrante que me hizo temblar y sudar. No quería emitir ningún ruido para no alertar a aquella bestia extraña. En su andar estuvo merodeando las tiendas como olfateando, luego de un rato y al escuchar un ruido que provenía del riachuelo, se alertó y se alejó corriendo hacia una loma cercana, perdiéndose entre la obscuridad, luego de un rato volví a escuchar el aterrador aullido que supongo seria de ese ser.

Yo estaba en shock, temblando y tratando de razonar. Pero mi mente se bloqueó y todas las cosas que hasta ese momento había pensado que no existían comenzaron a cobrar sentido. Lloré asustado por un buen rato y tardé mucho en pararme e irme a encerrar a la tienda. No dormí en toda la noche temblando de miedo y ante cualquier ruido me alertaba. Por la mañana todos salieron descansados y me vieron pálido y enfermo,les conté la experiencia de la madrugada. Por supuesto no me creyeron; pero al revisar encontraron que alrededor de nuestras tiendas había rastros de orina y excrementos como marcando un perímetro alrededor. Ya no quisimos hablar de nada y decidimos a irnos de ahí como fuera. A pesar de las súplicas del guía, tomamos nuestras cosas y comenzamos a caminar por la brecha hasta la carretera, unos 5 kilómetros. Cuando por fin salimos, esperaríamos a que pasara algún transporte y seguir hasta Jalpan de la Serra.

Luego del éxodo al fin llegamos a Tamazunchale y yo en particular fui curado de espanto por qué no podía dormir en la noches y el espanto me duró semanas, mis compañeros no la pasaron mejor; pero estaban preocupados por alguna razón. Luego de comenzar a asistir a clases, nos enteramos de una situación alarmante. Un maestro que era hermano de nuestro guía, nos contó que su hermano después de que regreso del paseo, estaba completamente asustado y alterado, le platicó que siendo de noche regresaron el chofer y el por la brecha por la que habíamos caminado y que de pronto las llantas delanteras del vehículo se poncharon y que al tratar de arreglarlas el chofer sufrió el ataque de un animal que lo hizo caer en un pequeño barranco, ocasionándole heridas muy severas, el guía al intentar ayudarlo también fue atacado por un animal horrible que lo mordió en el brazo y le desgarró parte de la espalda. Pensando que moriría, de entre el monte surgió un anciano que comenzó a dispararle al animal e hizo que huyera, internándose en el cañón, eso fue lo último que recordaba y luego estuvo internado recibiendo atención médica. El chofer había muerto por las heridas y a él le amputaron el brazo por la gangrena que le produjo la mordida del animal que, suponíamos que era lo que vimos en el paseo. Aquel relato contado por el maestro nos hizo estremecer y sentir muchísimo miedo a tal grado que todos estuvimos encerrados en nuestras casas durante un tiempo sin querer salir.

Poco a poco fuimos dejando el miedo de lado; pero la sensación de ser observados durante la noche aun permanece, de hecho en lo personal he podido escuchar durante la madrugada el aullido del animal cerca de mi casa. e incluso he visto sombras por la calle que merodean mi casa, además de orines y excrementos que amanecen en la entrada. No sé que sentir o pensar; pero mis padres han cubierto la casa con cosas esotéricas y unos curanderos han hecho “limpias” aquí, todos coinciden en que lo que nos acosa es un Nahual, un brujo que domina la transmutación animal y que es necesario matarlo. No sé qué pensar; pero todo lo que vivimos fue real y ahora temo por mi vida y la de mis amigos.

~Eduardo Liñán

(Si copias o compartes este relato, menciona y cita los créditos correspondientes. Es una condición de honestidad y honradez darle el crédito a quién lo merece)

3 Historias para leer de terror

Hola amigos de historiasdeterror, hoy compartire 3 historias que recibimos esta semana, si tienes algun relato envia a nuestro correo electronico, thesulla@hotmail.com.

Esto le ocurrió a mi padre. El no es de hablar de estas cosas, es muy pragmático y lo que no entiende prefiere no gastar energías en pensar en ello. Por eso, cuando nos contó lo que le había pasado resultó más impactante.

Mis padres nacieron en un pueblo pequeño de Extremadura, en España, donde las grandes extensiones de tierra eran explotadas por los campesinos, aunque en pleno siglo XX no se les llamase así. Eran gente de pueblo dedicada a las labores del campo.

Un día de invierno en que mi padre salió con los amigos del pueblo, había bebido un poco más de la cuenta y no se atrevía a ir a su casa por lo que decidió irse al campo. Ninguno de sus amigos lo acompañó y él, en su embriaguez y más que nada por instinto, logró dar con el refugio. Hacía bastante frío y más allí donde no había nada que resguardase del viento.

Al entrar en la casa, se fue directo a la chimenea, cogió una caja de cerillas pero fue incapaz de encender el fuego. El creía que estaba bien para hacerlo pero tras varios intentos en que la cerilla no tocó la caja y casi se va al suelo, decidió resolverlo yendo a la cama y envolviéndose en las mantas.

Se encontraba cara a la pared, tiritando de frío y sin poder pegar ojo, cuando siente que la puerta se abre, cómo el viento se cuela por el hueco hasta que la puerta vuelve a cerrarse. Alguien entró en el refugio arrastrando los pies. Mi padre permaneció en el catre, cubierto hasta las orejas, no tenía ganas de moverse, el frío era incluso más intenso que antes.

El ruido era bastante descriptivo, el rascar de la cerilla en la caja, cómo prendía en la paja con sus chisporroteos, y lo que más le gustó, el puchero de hierro chocando contra la plancha encima de la chimenea, donde se hacía la comida. El olor a café pronto impregnó el refugio.

Mi padre respiró hondo, debía de tratarse de su tía Ana, una mujer acostumbrada al campo desde que enviudó. Ya casi no veía a nadie de la familia, se dedicaba en cuerpo y alma al campo y al cuidado de los animales. Quería preguntarle que qué tal estaba, y decirle que la familia le echaba de menos… Cuando sintió una silla correrse. Entonces se incorporó para hablarle por fin cayendo de golpe en una oscuridad profunda. Se apoyó en los codos intentando adaptar los ojos a esa oscuridad. Todo era muy raro. A pesar del fuego que había visto reflejarse en la pared la estancia estaba muy fría. ¿Dónde estaba su tía?

Se levantó tanteando en la oscuridad, la mesa, la silla… fue hasta la chimenea y allí no había habido ningún fuego. Entonces se incorporó de golpe, todo el alcohol que había bebido se evaporó de su cuerpo de golpe. La realidad le golpeó como una bola de demolición. Hacía más de un mes que fue al entierro de su tía Ana. Allí no había nadie. El no se había dormido debido al frío por lo que no había sido un sueño. ¿Qué demonios había pasado?

Con el corazón golpeándole las costillas arrastró los pies hasta la puerta, le quitó el cerrojo que siempre echaban cuando estaban dentro y salió a la oscuridad de la noche corriendo como un animal envuelto en llamas. Tropezó, se calló, gritó y casi se desmaya cuando llegó al pueblo sin voz, sin aliento y sin nadie que le viera.

Se fue a su casa traumatizado pero decidió no contárselo a nadie, y si lo contó en esta ocasión, al cabo de más de 30 años desde que le sucedió, fue porque le pillamos bajo de defensas.

¿Sería realmente su tía Ana quien fuese al refugio repitiendo la misma tarea que hacía estando en vida, como un bucle infinito?
Segunda historia real de terror

Hace algunos años vivía en una colonia de Escobedo una salía de casa de mi hermana vivía yo a unas dos cuadras de ella pero divide un arroyo y parque una noche estaba de visita en casa de ella y me retiré de su casa pasada las 12 de medianoche esa vez las calles estaban muy solas ya que esa día estaba la llovizna esa fastidiosa entonces salí de casa de mi hermana en compañía de mis hijos. Para ese entonces el mayor tenía 11 años y el más chico 4 salimos de casa de mi hermana y se escuchaba el llanto de un niño no se nos hizo raro ya que una vecina tenía un bebé.
Entonces ya camino a casa nos damos cuenta mi hijo y yo que el llanto nos va persiguiendo llegamos a la esquina y se escuchaba el llanto del bebé, entonces seguimos caminando y el llanto se sigue escuchando cuando pasamos por el arroyo de empieza a escuchar el llanto del bebé pero aparte de ese llanto se empezó a escuchar el llanto de una señora así como el de la llorona y lo conozco porque lo he escuchado más de una vez.

Al escuchar el llanto de la llorona me asusté muchísimo pero como iban mis hijos conmigo hice como que no tenía miedo, Cuando en realidad lo que quería era correr.
Le dije a mi hijo no tengas miedo!! Alguien está escondido por ahí nos quieren asustar, caminamos lo más rápido que pudimos aunque faltaban unos cuantos pasos para llegar a la casa se me hizo eterno. Al llegar a casa me encerré muy bien en mi casa con mis hijos y me puse a rezar por que el llanto de la señora o llorona no se iba, aparte del miedo sentía mucho enojo por no saber ciertamente que estaba pasando y empecé a echar madres que nos dejarán en paz a mi y a mis hijos… Esta es una de las tantas situaciones que nos han pasado.
Tercera historia para leer

Aquella noche se me hacia dificil poder recordar mi pasado era como si algo me abstenia de lo que habia pasado . Al llegar a departamento de inteligencia especial donde trabajaba , – hola agente Marie Ann la estuvimos buscando en donde estuvo todo este tiempo – lo lamento agente smith no recuerdo nada de lo que paso hace dos semanas lo unico lo que se me viene a la mente es una voz que desconozco – al parecer sufre un cuadro de amnesia – tratare de hablar con algunos expertos del departamento especial para que la puedan examinar – gracias agente smith estare merodeando el cuartel tratando de recordar lo que me paso – salgo de la sala con paso firme y me encuentro con la doctora general del cuartel encargada de un arma secreta super especial capaz de destruir todo a su paso – hola doctora Cortez tiempo sin verla – hola agente Marie Ann me acabo de enterar que acaba de regresar despues de un tiempo ¿que es lo que le sucedio? – lo lamento no recuerdo nada de lo que pasó al parecer tengo un cuadro de amnesia – digo en forma desinteresada – vaya en serio no recuerdas nada ire a la sala de investigaciones para tratar de ayu – la interrumpen – doctora la necesitamos urgentemente en la sala de investigaciones la nueva especie que germinamos esta comenzando a evolucionar – lo lamento agente Marie la tengo que dejar luego hablamos del tema – y me abandona en el pasillo – estaba algo cansada necesitaba descansar un poco – me dirijo a mi cuarto donde descanso – abro la puerta y me echo en la cama el sueño poco a poco me va venciendo hasta que lo logra, que raro estoy en uno de mis sueños otra vez estoy vestida con un uniforme plateado manchado de sangre, me asusto y caigo , recuerdo un episodio de hace cinco dias la misma mujer me hablaba de mi origen no solo de mi pasado si no también de mi futuro – recorde que aquella voz que habia escuchado se me hacia similar a la de la doctora Cortez – me visto y abro la puerta de mi cuarto al hacerlo me choco con el agente smith y caemos los dos al suelo – los papeles que el agente traia en los brazos se desparraman por el suelo.

Lo lamento agente smith fue mi culpa por no fijarme bien – al contrario la culpa fue mia por correr es que me apresure por que me dijieron que el experimento ALFA*61 esta por evolucionar y me mandaron a recoger el suero para poder estabilizar al experimento y me dirijia al laboratorio para traer la muestra – ayá entónces no lo distraigo más y siga su camino – al contrario ya que la encuentro despierta desearia que me acompañara a recoger el suero – sera un placer ir con usted y presenciar el experimento – lo acompaño hasta el laboratorio , al parecer habia alguien ahy al abrir la puerta descubri que era la doctora – gracias a ese sueño le tengo un poco más de distancia – hola doctora digo haciendo mi voz más aspera de lo usual – hola nos responde al agente y a mi – si nos disculpa venimos a recoger el suero para el experimento ALFA*61 – con gusto el suero esta en aquella nevera para organos y dosis de sueros – gracias digo frunsiendo el seño – agarro unas cuantas dosis y el agente igual – no me di cuenta del escalón y caí bruscamente rompiendose asi las dosis de suero – me sentia debil a parecer esa sustancia al juntarse con mi cuerpo me produjo una reacción.

La doctora me mira y en su rostro se produjo una sonrisa eso es lo unico que recuerdo ya que me desmayé . Despues despierto en un cuarto iluminado por una luz en el techo quiero intentar pararme pero no logro hacerlo – te suministramos una dosis de suero quiero que te tranquilices – una voz me decia de lejos – trato de calmarme pero no lo logro , me pongo de pie camino hacia el fondo donde hay una puerta – supongo que esa es la salida digo en mi mente – al llegar quise abrir la puerta pero no se podia lo intente varias veces sin exito alguno – la quise derribar pero al parecer era una puerta indestructible – quise gritar y me enoje mucho , hice puño mi mano y sin darme cuenta destruí la cama en donde habia despertado antes ,esos son, esos son tus poderes que insertamos en ti ya hacia mucho tiempo , pero sigo desconsertada el despertar de tus poderes debio de haber sido mucho antes no entiendo la demora tratare de averiguarlo – me di cuenta que en la otra sala estaba aquella voz que se me hacia familiar – con voz leve y cortante le digo – que.. me..ha..az…he..e..cho – aquella voz me responde – no lo sabes es en serio todo fue parte del plan en serio para ser una agente de unidades especiales de la SIA eres poco inteligente – mira vamos a armar el rompecabezas – te acuerdas aquella vez que te raptaron pero despues te devolvieron a tus padres – tus padres accedieron a venderte para un experimento en ese entonces tenías 9 años eras solo una niña – hicimos toda clase de experimentos contigo para ver si eras ideal y asi podrias evolucionar , pero temo que aquella vez te escapastes causaste un gran alboroto todo termino fatal matastes a 100 personas eras apenas una niña tus poderes no eran lo sufientemente fuertes como para arrasar con todos felizmente logramos detenerte poniendo tus poderes en un estado que con solo una estimulación estallarian sin control alguno – suerte que resivistes demasido suero que solamente te desmayo pero logro despertar ese poder que dormia en ti . Qui..e..nes…son..tus…com…plices . Digo desesperada – la verdad estas segura que los quieres escuchar – dime quienes son ellos – te exigo que me lo digas – esta bien ahora vamos a verte sufrir – ajajajaja – su voz se comienza a escuchar más y más cerca hasta que se escucha la puerta abrirse – no contuve mis lagrimas al descubrir quienes eran los que me hacian esto ” era la doctora y el agente smith lo que más me dolió fue que el agente smith era su complice -nadie sabía que el agente smith me gustaba no lo note hasta cierto dia que nos sentamos a conversar de nuestros intereses sentí que tuvimos por cierto momento alguna rara conección – no creí que fueras tu el complice agente smith – lo se al principio estaba algo aterrado pero luego acepte ya que la doctora y yo tenemos una relación -¿verdad doctora? – si eso es cierto – los veo darse un apasionado beso era repugnante de cierta manera lo era para mi – no me pueden encerrarme en este lugar se los aseguro me enojaré – ajajajajaja dudo que logres escapar nos vemos más rato querida , tengo algunos asuntos que atender – ella dijo en su explicacion que al tener una racción con la dosis de suero surgirian poderes inimaginables – eso es – gracias al cielo mis cosas y mi ropa las colocaron al costado de la cama ya destruida gracias a mi – rebusco en mis cosas y encuentro restos de dosis que se derramaron en mi ropa al caer , logro exprimir unas cuantas gotas y con una jeringa que encotre en mis cosas tambien me inyecté la dosis – senti escalofrios y a la vez que mi cuerpo se retorcia , me contuve para no ser escuchada – veo la puerta y me concentro ya que iba sintiendo el poder que surgía dentro de mi – logro derribar aquella puerta que anteriormente no logre derribarla y al salir me encontre un uniforme plateado me lo puse ya que solo traía una bata de hospital puesta – en mi mente regresa aquel sueño que tuve hace poco el recuerdo de el uniforme plateado – digo pasmada – no era un sueño aquello era mi futuro . Vaya hasta que lo entiendes – se escucha la voz de el agente smith – por qué me haces esto yo que te hice – no lo recuerdas a claro perdistes la memoria punto a tu favor – recuerdas lo que dijo la doctora ” que habías asesinado a 100 personas gracias a la reaccion que tuvistes por el suero pues ahý está tu respuesta – no entiendo digo levemente – ash para ser una agente eres demasiado lenta – pues gracias a ti , me dejastes huerfano me tuve que acostubrar si no fuera por aquella fortuna que herede de mis padres hubiera muerto en este mundo por suerte los padres de la doctora me acojieron y crecí dotado de inteligencia y claro de dinero pero eso era insufieciente , al entrar en las fuerzar igual que la doctora no creí que te pudiera encontrar aqui vaya el mundo si que es pequeño pero bueno basta de charla.
Pero bueno basta de charlas es hora de que tu poder se extienda y… que rapida eres – no me gustan los hombres que hablan mucho al fijarme bien fue tanta la rabia que tuve y con solo un movimiento atravese su garganta – lo lamento pero tu no eres el unico que sufre aqui – sin darme cuenta me encuentro bañada de sangre y las paredes antes blancas se tornaron rojas color sangre – no creí que sientiera tal satisfaccion al hacer esto pero bueno quien se cruce conmigo saldra herido o más bien muerto como este pobre hombre – vaya vaya vaya no creí que moriría tan rapido pobre solo queria venganza – tu otra vez creí que no ibas a escapar pero al parecer me equivoque – ven que esperas no te tengo miedo Marie – estás segura digo en són de burla – intento atravesar su garganta pero esquivó ese movimiento – vaya al parecer eres rapida y buena esquivando doctora – no lo dudes querida aqui tu no eres la unica que tiene poderes ajaja – muestra tu verdadero poder doctora digo apunto de alcanzar el climax de la pura ira – mi poder es controlar los cuatro elementos : aire , fuego , tierra y agua . Pues entonces a pelear digo haciendo una sonrisa de lado – despues de un largo tiempo de pelea a las dos nos quedaba poca energia pero lo que ella no sabia era que tenia un haz bajo la manga habia descubierto que al poder se lo puede transformar en un arma capaz de aniquilar 1000 metros a la redonda comienzo a guardar fuerzas y logro las fuerzas suficientes para poder aniquilar a la doctora y asi poder ser la ganadora , pero no me esperaba lo que ocurrio poco después las celulas de la doctora se comenzaron a juntar y lograron reconstruirla pero como es eso posib… – no te lo esperabas agente Marie pude concentrarme hasta tal punto de poder regenerarme – ahora descansa en paz Marie te veré en el otro mundo ajaja que curioso después de tenerte en el más secreto posible sin que tu vida corra peligro y asi es como me pagas – encontraré otro huesped para germinar más poder inimaginable – no te confundas querida tu fuieste el ALFA*61 lastima que fracasó si el próximo que voy a cultivar se me revela lo matare igual como lo hice contigo ……

SACRIFICIO

SACRIFICIO
Relato basado en hechos reales
Escrito y Adaptado por Eduardo Liñán

Esta historia sucede durante los años 80s en la Ciudad de México e involucra a un tío que conocí poco; pero era muy amable conmigo, en aquel tiempo tenía 17 años y mi tío al que llamaré Fernando tenía una relación con otro hombre llamado Sergio. Era un apestado por sus costumbres raras. La familia de mi papá y mis abuelos no lo toleraban y hablaban poco de él y se habían desentendido cuando dio muestras de sus preferencias sexuales. Con el tiempo hizo su propio camino y gracias a que asistía a círculos y fiestas gay en la ciudad es que se había hecho de una relación con ese hombre el cual lo trataba mal y lo explotaba; pero aun así lo amaba y Sergio se satisfacía sexualmente con mi tío porque era bien parecido y tenía un buen trabajo que le permitía darse ciertos lujos y viajar por el mundo.

La relación amor – odio que llevaban cada vez era peor. Ambos protagonizaban escándalos y escenas de celos que a veces eran encarcelados por rijosos. La vida de ambos continuo siendo un exceso de drogas, violencia domestica y situaciones por los que invariablemente mi tío perdió su trabajo. A raíz de esa situación se vio mezclado con gente muy peligrosa y practicante de brujería. A la que su novio Sergio lo llevó para lograr conseguir de nuevo trabajo y que la suerte le cambiara. Al principio parecía algo inofensivo pero el carácter amable y servicial del tío comenzó a cambiar. Su aspecto se volvió algo más inquietante y su casa estaba llena de cosas esotéricas y parafernalia satánica que inquietaba. Cada semana hacia sesiones de adoración al maligno que terminaban en orgías donde había violencia y prácticas sexuales extremas. La mente de mi tío comenzó a volverse tan inestable que se vio involucrado en un asesinato de lujuria homosexual en una sesión donde los participantes presuntamente convinieron en un pacto de suicidio. Sin embargo mi tío lejos que querer morir, actuó como un perverso sexual a razón de unos planes raros que tenía en mente.

La relación de mi tío y Sergio tenia ya unos 10 años, durante ese tiempo habían permanecido juntos a pesar de todo y querían afianzar esa relación en la muerte, sus mentes torcidas por el adoctrinamiento de la secta a la que pertenecían y las drogas empleadas, los llevaron a hacer un ritual en la casa de uno de los miembros de la secta en donde habían pactado que mi tío mataría a Sergio y después el se suicidaría. Llegado el día, arribaron a la casa que había sido dispuesta para el pacto, el dueño no estaría y todo seria fácil. Después de tener sexo por última vez, mi tío colgó a Sergio de los pies y lo comenzó a apuñalar mientras estaba colgado, la sangre de su amante lo cubrió todo, luego de retorcerse y agonizar, finalmente murió; pero mi tío al verse cubierto de sangre y ver lo que había hecho, sintió una excitación tremenda y una lascivia por seguir gozando de aquel festín horrible. En vez de tomarse un veneno, decidió cortar partes del cuerpo de Sergio.

Al momento de pasar el cuchillo por las orejas de su amante, aquellas fantasías que había tenido de cortarlo se hicieron realidad, se masturbaba con esas ideas. Eventualmente mi tío fue detenido por el crimen que cometió y en sus declaraciones mencionó que una vez que cortó las orejas de Sergio, le siguieron el pene, los testículos y parte de su pierna que masticó aun estando crudos. Cuando sacó los intestinos de igual manera los chupó y se masturbo con ellos. Después de sacar todos los órganos del cuerpo de su amante, lo descolgó y lo colocó en el piso para tener sexo con él, durante toda esa noche tuvo una orgia sexual perversa con los restos de su amante. Por la mañana intentó de nuevo hacerlo; pero el cuerpo comenzaba a descomponerse y apestar. Cuando fue descubierto por el dueño de la casa que llegó de improviso y ver el horror que se había cometido, llamó a la policía y mi tío fue detenido. La familia se deslindó de él y lo desconoció a excepción de mi, que lo iba a ver y a llevarle algunas cosas a la cárcel, platicaba con él en los días de visita y me contó la escalofriante historia de su vida y de cómo llego a matar al hombre que mas amaba. Días después de su juicio mi tío se suicidó de una manera extraña. Había traspasado su cabeza por los barrotes de la celda y se la aplasto de una manera imposible. Después de que fuera enterrado al ser el único pariente de él, reclamé sus pocas pertenencias y entre ellas estaba un diario. En él estaba el testimonio de todo lo que había hecho y como; pero además de eso, detalles de su estadía y prácticas horribles en aquella secta que se dedicaba a la adoración del diablo de una manera brutal. Aunque al leer todo aquel horror me daba cuenta que solo eran personas perturbadas sin ninguna clase de conocimiento que utilizaban el estandarte del satanismo en aras de tener orgias sexuales. Al leer todo el diario me detuve en un testimonio que me dejó impactado y es este:
“…Estado en ese sitio alejado de todo, me di cuenta que tenía que hacer lo que me habían pedido los maestros de la congregación, así que dispuse aquel sitio en el que muchas veces habíamos ido Sergio y yo… Coloqué el espejo frente a mí y regué la sal alrededor, posteriormente le enredé el hilo rojo y encendí las siete velas rojas que coloqué por fuera del circulo.

Lo siguiente era cometer un pecado mortal, como matar algo; pero dado que yo era una representación del pecado y había renegado de Dios en muchas ocasiones, mi sangre serviría para tal fin, así que la ofrecí gustoso a mi señor. Me hice una pequeña herida que dejó salir el liquido rojo y lo regué en el interior de aquel círculo, luego me quede fijamente viendo el espejo y cerré mis ojos. Desee, desee con toda mi alma el que el viniera, pasaron unos segundos que me parecieron eternos cuando sentí un golpe de aire caliente que retumbó la habitación. Al abrir los ojos vi mi reflejo; pero había algo en el que no estaba bien y eran los ojos. Eran un par de brillantes ojos, llenos de soberbia y carentes de cualquier compasión. El odio y la violencia que surgían de aquel destello horrible me hizo saber de inmediato que era él, el ángel caído. Satanás estaba frente a mí y lo que más deseaba era pedirle algo, algo intimo y personal que no diré. Así pues al estar ahí sin mover un solo músculo mentalmente escuché que era lo que más deseaba y de igual manera mentalmente le pedí lo que más anhelaba. Luego de un rato y de ver aquellos ojos, escuché unos ecos en mi cabeza eran cientos de voces que decían cosas que no alcanzaba a entender y al final cuando se callaron las voces solo escuche una que decía: “Mátalo…”

Al escuchar eso intuí que se refería a lo que más amaba y era a Sergio, era una tremenda prueba ;pero tenía que hacerlo si quería transcender y al final decidí que así seria, le haría hacer el pacto de suicidio y después aprovecharía eso para ofrecerlo al señor, no tenía nada más que hacer. Luego de aceptar, las veladoras se apagaron y sentí un viento helado recorrer mi espalda, enseguida los ojos llameantes se difuminaron y solo quedo mi reflejo. Todo había vuelto a la normalidad. Entonces comencé a planear el asesinato de Sergio…”

No sé si mi tío alcanzo lo que más deseaba y a qué precio, lo que si se es que después de leer su diario me he encontrado con cosas realmente aterradoras y por extraño que parezca me atrae la idea de contactar con un demonio, no por que quiera o desee algo, si no porque quiero saber si existe, verlo y preguntarle algunas cosas que rondan mi cabeza. Todo lo anterior sucedió y es real. Por lo que creo que el diablo también lo es…

2017 © Eduardo Liñán – Si lees este texto que he escrito yo, en otra página, sin mencionarme, es señal de que no me han pedido permiso para hacerlo. Sin la correspondiente mención o fuente, no se puede copiar ni reproducir, ni total ni parcialmente, ninguno de mis textos contenidos en esta web.

4 Relato de miedo para compartir

Historias escrita por ustedes, enviar al correo thesulla@hotmai.com

Desde que entré a (Facultad de Contaduría Publica y Administracion) me ha encantando. Las instalaciones son muy bonitas y siempre hay mucha gente por todos lados.
Todo comienza cuando dejé mi segunda de Estadística entonces tuve que empezar a ir a terceras los sábados a las 7:00 am. yo siempre he sido de las chavas que llegan a la mera hora o un poco tarde, pero ese día llegué DEMASIADO temprano porque mi mamá me levantó bien histérica que se me iba a hacer tarde (cosa que es mentira). Esto que cuento me sucedió el semestre pasado creo que a finales de agosto. Entonces llegué a la facu a las 6:30 y tantos y entré. Los pasillos estaban todos solos y estaba todo obscuro (cosa que me pareció super extraña porque como todos saben (Facultad de Contaduría Publica y Administracion) siempre está súper llena y aunque fueran las 6:30 a fuerza siempre hay alguien jaja) Y empecé a caminar, entré por el elefante y tenia que subir al segundo piso por los salones 800’s. Subi las escaleras y de verdad todavía estaba sorprendida de lo vacío que se encontraba todo y tambien super obscuro porque no estaban prendidos todos los focos. Me senté en las banquitas que están en el segundo piso a lado de la maquina de cocas a revisar mi celular (fb, twitter y esas cosas) y duré como 2 minutos así cuando escuché un grito horrible (de mujer) en el piso de arriba. La verdad me asusté bastante pero lo primero que pensé es que a lo mejor una chava se habia caido asi que subi corriendo las escaleras a ver si la podía ayudar, pero oh mi sorpresa cuando subí las escaleras no habia nadie. Ni una sombra (obvio no porque ya eran como las 6:40 y todavía estaba obscuro jaja) y se me hizo super extraño porque yo juro que escuché a una chava gritar. Me quedé como tonta mirando a todos lados a ver si habia alguien pero no, no habia nadie. Como todo el tercer piso estaba solo y mi salón no estaba ahí, empecé a bajar las escaleras, y cuando iba bajando escuche golpes muy fuertes en el baño chiquito del tercer piso. (Como si le estuvieran pegando a la pared muy fuerte) y me regresé para ver si habia alguien ahi. Me meti al baño y el foco estaba apagado, entonces lo prendi y para mi sorpresa en ese preciso momento que lo prendi vi una sombra grande como de un hombre en frente mio. Me salí corriendo del baño y baje las escaleras super rápido que casi me caigo. Ese dia no fui a mi clase de tercera y mejor me regresé a mi casa. Mi mamá me regañó pero ni modo la verdad, desde ese día no volví a entrar al baño chiquito del tercer piso.
Segundo relato de miedo

Diego Fabela Elizondo

Tiempo atrás, hace unos pocos años me tocó trabajar en plaza sesamo en él área de “Fiestas”, cuando llegábamos por la mañana teníamos que recorrer un una especie de pasillo muy largo que está por la orilla del parque para poder llegar a unas oficinas en donde se hacía junta para mandarnos a nuestras respectivas áreas, por ese pasillo que comento hay unas puertas a mediación, dichas puertas te llevan a un edificio no recuerdo bien el nombre era algo así como “tecno”, ese edificio como es de entretenimiento, había muchos videojuegos , máquinas etc etc aún así estando encendida él área había poca luz era muy tenue, y cuando llegábamos era obvio que estuviese todo apagado por lo tanto era muy obscuro, Recuerdo que una chava que entro nueva como no conocía por donde teníamos que seguir el camino ella había entrado por ahí , en lo que yo iba pasando en el pasillo ella salió muy pero muy asustada de ese edificio, le pregunté qué pasaba, y me comentó que la habían asustado, no por pegarle al valiente sino que por curiosidad entré para ver quién o qué había sido, la muchacha me comentó que lo que ella vio era algo muy alto y delgado, que no se le veía la cara pero que esa cosa le estaba chistando, pensó que era una broma pero no fue así, cabe mencionar que a esas horas de la mañana yo recuerdo que esas puertas que menciono eran las únicas abiertas por lo tanto no había manera de que alguien se pudiera esconder o salir por otro lado ya que cuando entre trate de checar en todos los lugares y no encontré a nadie ni a nada, pero si se sentía cierta tensión en el ambiente y en algunas ocaciones llegue a sentir que alguien de algún lugar me veía, pero fuera de eso nunca llegue a ver o escuchar algo extraño, (todos le tenían miedo a ese edifico y esperaban a que esclareciera un poco y entrará un poco de más luz para entrar jajaja).
Tercer relato de miedo

Hace unas 2 semanas en el periodo vacacional fui a visitar a mi abuela, ella vive en un pequeño departamento, como tengo primos pequeños me ofrecí a llevarlos a el parque que quedaba a el lado de el departamento de mi abuela, hace más o menos uno o dos años, en el edificio de atrás que básicamente quedaba en una esquina de el parque vivía una señora mayor, ella tenía un gato negro por lo que me entere era lo único que tenía de “familia”, esa señora era considerada por ser muy amargada con todos los niños y adolescentes que iban a el parque a divertirse, me tocó verla en uno de esos momentos en los que estábamos ahí, es un parque obviamente se hacía algo de ruido, eso principalmente le molestaba siempre nos gritaba que nos calláramos o que si no le hablaría a la policía y así, pasó tiempo, días después me enteré que el gato de la señora había fallecido y ella había quedado muy mal, poco tiempo después la forense y la policía estaban en el estacionamiento de ese edificio estaban metiendo un cuerpo, claro el de la señora obviamente, en ese periodo vacacional como ya dije fui con mi abuela, y lleve a mis primos pequeños a el parque, mire hacia arriba donde se encontraba el departamento, lucía vacío, las cortinas sucias y rasgadas, me cuenta una amiga que ella y otros amigos fueron a ver ese departamento en la noche por curiosidad, había un agujero donde iba el picaporte, por ahí miraron y dijeron que se veía a la señora con su gato en el brazo meciéndose, ellos rápidamente se fueron corriendo, dicen que se escucha siempre a un gato maullando en la madrugada y si ibas a el parque en la madrugada o podías ver a el gato salir por la orilla de la ventana o se veía a la señora parada mirando hacia el parque, no lo creí, ese día me quedé a dormir ahí en el departamento de mi abuela, como los cuartos estaban llenos me tocó dormir en el sofá Solá obviamente, como estábamos de vacaciones yo acostumbre a desvelarme y levantarme algo tarde, así que no tenía nada de sueño, dieron las 12:00 luego las 2:00 y después las 4:00 , en ese periodo de tiempo ya estaba todo apagado en eso empiezo a escuchar un maullido el maullido en un momento pensé que podía ser un gato cualquiera así que me asomé la ventana y no vi nada pero el sonido seguía cuando me doy la vuelta vi a un gato negro en la lavandería que tenía la puerta abierta estaba a punto de entrar en pánico
También era muy conocido ahí porque se vacían brujas pero bueno eso es solo algo que quería mencionarles desde ese momento no volví a dormir ahí ni volví a ese parque y si iba solo lo hacía en la tarde.
Cuarto relato de miedo

Yo soy de Nuevo Laredo.
Quería contarles lo qué pasa en mi casa.
A partir de cuando yo tenía 6 años al lado de mi casa había un lugar donde anteriormente una pareja había tenido unos problemas de divorcio y habían dejado de vivir ahí por qué aseguraban que solían molestarlos mucho, nunca especificaron que era, solo escribían cosas “fuera de lo común”. Como todo pequeño solíamos inventarnos historias exageradas sobre eso. A los 7 años mi familia decide comprar ese terreno, un día estábamos jugando todos los de esa calle y de pronto se nos fue un carro a ese lado, había un pasaje hacia el lado de atrás, recuerdo que yo fui acompañada de alguien y en el pasaje había una paloma aplastada con una piedra muy grande, recuerdo cuando tomé el auto alguien lo tenía sostenido, era de noche por lo cual no miraba que era solo sentía la fuerza que lo jalaba, sentí como ganas de vomitar, salí corriendo junto con mi amiga y mientras corríamos escuchábamos a alguien burlándose de nosotras.
Cuando pasó eso, empecé a escuchar cosas en mi propia casa, de pronto las puertas se abrían sin explicación, aunque no hubiera corriente de aire, siempre alguien me hablaba de él primer piso de mi casa y subían las escaleras en la noche, no solo yo lo escuchaba después mi madre empezó a decir lo mismo, un día en especial fue cuando yo y ella nos quedamos esperando a mi padre y hermano quienes habían salido a comprar la cena, estábamos en la recámara de mis padres cuando alguien toco la puerta decidimos abrir, algo empujó a mi madre hacia atrás y empezó a llorar, nunca supimos que era, bueno, que es, por qué aún a mis 17 años, sigue pasando y ahora toda mi familia lo puede sentir y escuchar.